Tiempo Libre
26 de Febrero de 2026“El Timoteo en Viña”: Asskha Sumathra olvidó parte de su rutina, pero se ganó al monstruo gracias a su carisma y poder de improvisación
La comediante transformista debutó en la Quinta Vergara con una rutina marcada por la improvisación, los nervios y un humor sin filtros. Según fuentes organizadores del Festival, el guión presentado antes del show, presentó importantes cambios respecto a la presentación final.
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Hasta la jornada del miércoles, Asskha Sumathra era quien enfrentaba el desafío más grande. La comediante transformista logró ganarse un espacio en Viña 2026 luego de triunfar en “Coliseo”, de Mega, lo que le dio la oportunidad de presentarse la noche del miércoles sobre el escenario de la Quinta Vergara.
Su presentación tuvo un comienzo tibio, con chistes que no lograron levantar de inmediato al público. Sin embargo, el silencio rápidamente se convirtió en risas gracias a la cercanía de la comediante con la audiencia. Sus más de 20 años de carrera en el transformismo fueron su mejor carta de presentación para llenar el escenario de la Quinta Vergara.
La rutina tomó fuerza con la historia de su infancia: saludó al público y consiguió las primeras carcajadas. No obstante, los nervios se percibían y Asskha Sumathra debió improvisar. Se salió del libreto de manera evidente y ahí apareció su espíritu más genuino: agradeció estar sobre la Quinta, dijo que era una locura, que lo había soñado y que ahora estaba ahí.
Los primeros minutos fueron una verborrea que transitó entre algunos chistes y también entre consignas vinculadas a las diversidades. No tuvo ningún reparo en hacer humor sexual y de circo, como si no estuviera sobre el escenario de la Quinta Vergara, en una jugada arriesgada ante las constantes críticas a humoristas por el exceso en el uso de garabatos.
“Si a alguien le molestan los garabatos, que se vaya”, dijo, advirtiendo que lo que venía iría en ese tono. El hilo se perdía constantemente en su rutina; sin embargo, el carisma lograba suplir esos momentos de silencio que se repitieron durante la presentación.
Lo que también marcó su show fue el poco miedo a nombrar incluso a auspiciadores del festival. “Le digo a Entel que me deje de cobrar, ya no pagué el teléfono”, lanzó.
Emilia Dides también fue blanco de sus descarnados chistes: hizo a la Quinta Vergara gritar “Chile”, el sello de la modelo, para luego rematar con un “Igual no ganó”, mientras la ex candidata a Miss Universo aparecía en pantalla. Lo mismo pasó con Juan Manuel Astorga y Mateo Bocelli, que poco entendía del asunto.
Si en rutinas anteriores comediantes como Stefan Kramer, Esteban Duch y Rodrigo Villegas presentaron espectáculos aceitados y medidos, la debutante Asskha Sumathra hizo todo lo contrario. Improvisó, interactuó con el público cuando sintió que era el momento y tampoco se arrugó al pedir la Gaviota.
Eso sí, nada de esto estaba planeado. Conocedores del guión —que se revisa previamente con la organización— aseguran que era muy diferente a lo que finalmente se escuchó sobre el escenario. Los problemas de memoria de la humorista, los nervios y la confianza que fue tomando rápidamente en el espacio marcaron el desarrollo de la rutina.
A pesar de ganar las dos gaviotas, las que el público pidió con entusiasmo, los animadores no dejaron continuar con el espectáculo de Asskha Sumathra, a diferencia de todos los otros humoristas, lo que provocó la sonora pifiadera del público. Así terminó una de las rutinas más extrañas que se han visto en el escenario de los últimos años en el Festival de Viña del Mar.



