Tiempo Libre
17 de Marzo de 2026La apuesta de Juan Pablo López por recuperar abandonado cine de San Antonio y convertirlo en sala para 600 personas: “Es una compra con mis propios ahorros”
El comediante apuesta por recuperar el antiguo cine de Barrancas en San Antonio, su ciudad nata, transformándolo en un espacio cultural de alto nivel técnico que permita reactivar el acceso al teatro, la comedia y la música en vivo en la ciudad.
Compartir
Suscríbete al newsletter
La primera película que Juan Pablo López, comediante, vio en el Cine Moderno de Barrancas, en San Antonio, fue El barrendero, de Cantinflas, la última cinta del actor mexicano, estrenada en 1982, que puso fin a una extensa carrera. Así como la trayectoria de Cantinflas, la historia del cine del puerto también llegaría a su fin en 1990.
“Lamentablemente se transformó en bodega. Después incluso fue una iglesia evangélica y, hace algunos meses, está completamente abandonado”, cuenta el comediante, quien se convirtió en propietario del inmueble, tal como se dio a conocer hace algunos días en un medio local, una noticia que López quería que pasara desapercibida.
“Fue una compra. Todo este proyecto es con fondos personales, sin ayuda ni del Ministerio de las Culturas ni de la municipalidad, y tampoco es mi idea pedir ese tipo de apoyo. Es una compra con mis propios ahorros”, dice Juan Pablo López.
La propiedad aún está en malas condiciones, pero más que la estructura, el principal problema es el techo, relata el comediante. “Por dentro, claro, ya no están las butacas: no hay nada, está en cero. Al contrario, como la usaron de bodega, instalaron otro tipo de piso y un montón de cosas más”, explica sobre el proyecto, que proyecta recibir hasta 600 personas.
La razón de la compra de López es que en San Antonio, su ciudad natal, “prácticamente no hay nada”, dice. “No hay teatro ni cine y existen pocos lugares donde se pueda compartir cultura”, analiza sobre la situación local.
Su idea es crear un teatro donde el nivel técnico y la infraestructura alcancen un estándar de excelencia. Un espacio capaz de recibir a bandas de cualquier envergadura y ofrecer las condiciones necesarias para un gran espectáculo, pero también adaptable a formatos más íntimos, como la comedia. Desde lo más básico hasta lo más complejo, todo debe responder a un criterio profesional.
“Otra de las razones por las que quise salvar esa propiedad es que iba a convertirse en dos cosas: una distribuidora de alimentos o un mall chino. Creo que, en ese sentido, logré rescatarla de que pasara a esas manos”, dice López.
El mencionado cine ubicado en calle Maestranza. Funcionó desde mediados de la década de 1940. Bjanado la cortina en 1990, hubo vairos intentos por reactivarlo pero nunca sucedio.
El extinto cine es parte de la vida de López, quien tuvo un exitoso paso por el Festival de Viña del Mar en 2027 y 2025, y que ahora, de la mano de los frutos conseguidos por su trabajo, busca darle una nueva cara cultural al puerto.



