Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Agencia UNO

Negocios

18 de Marzo de 2026

El efecto sin IVA por un año: el precio de una vivienda de 4.000UF podría bajar hasta $9 millones con la medida que empuja el Gobierno

Una de las medidas que empuja el Gobierno para reactivar el sector inmobiliario es la suspensión del IVA en la compra de viviendas por 12 meses para poder facilitar su acceso. Sobre esto, Jaime Ugarte, director ejecutivo de Colliers, dice que "al eliminarse el gravamen, el costo de adquisición de una vivienda podría disminuir significativamente, permitiendo que sectores de clase media, que hoy se encuentran en el límite del financiamiento bancario puedan calificar para créditos hipotecarios".

Por
Compartir

Suscríbete al newsletter

A menos de una semana desde el arribo del gobierno de José Antonio Kast, su ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció una serie de medidas económicas que forman parte del proyecto “Reconstrucción Nacional”, que apunta a reactivar el sector inmobiliario y de la construcción. Entre ellas, la suspensión del IVA en la compra de viviendas por 12 meses para poder facilitar su acceso, lo que podría incidir sustantivamente en los precios finales de departamentos y casas.

La exención tributaria busca aliviar el precio final de las propiedades, y acelerar la absorción de ese inventario. Cabe consignar que el IVA aplicado a la venta de viviendas fue incorporado en 2014, en el marco de la reforma tributaria del segundo mandato de la expresidenta Michelle Bachelet.

Según estimaciones de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), actualmente, existe un stock de 105.000 viviendas nuevas sin comprador. “Una cifra históricamente alta desde que se inició su medición”, según plantea Alfredo Echavarría, presidente de la CChC, a The Clinic.

Consultado por la medida, el titular del gremio constructor señala: “Necesitamos conocer más antecedentes del proyecto de ley para determinar su impacto. Consideramos necesario que este proyecto se tramite con la mayor celeridad posible para evitar posibles efectos de ralentización del mercado. Es necesario conocer el detalle del proyecto de ley para poder estimar sus efectos”.

Desde GPS Property se estima que, bajo un escenario más conservador donde el ajuste efectivo en precios sea de entre 3% y 4%, entonces. por ejemplo, las propiedades que hoy cuestan 4000UF ($159 millones, aproximado) podrían disminuir en promedio entre $4 millones y $9 millones, dependiendo del valor del activo y la comuna.

Este escenario reflejaría un traspaso parcial del beneficio, lo que es más consistente con las restricciones operativas del mercado y el carácter transitorio de la medida.

La gerenta inmobiliario de GPS Property, Claudia Sepúlveda, comenta que “dependiendo de la proporción que represente el terreno dentro del valor total de una propiedad, el IVA efectivo podría fluctuar aproximadamente entre un 14% y un 17%”.

“Sin embargo, que una eventual rebaja tributaria se traspase íntegramente y de manera inmediata al precio final de las viviendas con entrega inmediata —que serían las únicas que podrían acceder al beneficio— plantea desafíos tanto desde el punto de vista operativo para las inmobiliarias como en términos de fiscalización por parte de la autoridad”, acota.

Sepúlveda menciona que “a ello se suma que se trataría de un incentivo de carácter transitorio, con una vigencia limitada a un año, cuyo principal objetivo sería acelerar la venta del stock de viviendas terminadas que hoy se mantiene disponible en el mercado”.

“Cabe precisar, además, que las viviendas sociales no están afectas al IVA. En consecuencia, en el caso de los proyectos DS19 —vivienda de integración social— esta eventual rebaja temporal del impuesto no tendría un impacto directo en los precios de las unidades”, declara también Sepúlveda.

Por su parte, el director ejecutivo de Colliers, Jaime Ugarte, indica que “el efecto neto sería una disminución de alrededor del 10% del precio de las viviendas. La medida implicaría un impacto directo en el bolsillo de las familias. El principal beneficio de esta iniciativa sería la reducción inmediata del precio de venta. Al eliminarse el gravamen, el costo de adquisición de una vivienda podría disminuir significativamente, permitiendo que sectores de clase media, que hoy se encuentran en el límite del financiamiento bancario puedan calificar para créditos hipotecarios”.

“Además del beneficio social, la medida tiene un fuerte componente económico. La construcción es uno de los principales motores de la economía nacional debido a su capacidad para generar empleo rápido y su encadenamiento con otras industrias. La eliminación del impuesto incentivaría la salida del stock acumulado de viviendas y fomentaría el inicio de nuevos proyectos, revitalizando la inversión privada”, acota Ugarte.

Notas relacionadas