Política
8 de Abril de 2026Entre no ser un obstáculo y controlar la agenda: cómo se prepara la oposición para el ingreso de la ley miscelánea de Kast
Aún sin conocer el detalle del proyecto, la oposición ya ordena sus líneas frente a una de las iniciativas emblemáticas del Gobierno de José Antonio Kast, y del cual la izquierda considera que será una de sus grandes batallas. Mientras el Frente Amplio endurece su postura por la "falta de diálogo" previo, el Socialismo Democrático busca evitar una estrategia de rechazo total y apuesta por separar las iniciativas para negociar aspectos acotados. En ese equilibrio —entre confrontar el contenido y no pagar el costo de una oposición obstruccionista— se juega la primera gran disputa legislativa en el Congreso.
Compartir
“Es una ley tutifruti, que lleva de todo y que tampoco conocemos bien sus ingredientes”. Así fue como la presidenta del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, apodó a la ley miscelánea que el Gobierno de José Antonio Kast pretende ingresar la próxima semana al Parlamento.
Se trata de una iniciativa emblemática para la nueva administración, que la ha llamado realmente como Plan de Reconstrucción Nacional. Este incluye dentro de la misma reforma iniciativas que abordan distintas temáticas, como inversión, empleo, vivienda, seguridad y modificaciones tributarias, lo que al interior de la oposición ha generado alertas.
Según fuentes opositoras, el Ejecutivo pretende avanzar en el Parlamento con una frágil mayoría que podría conseguir en ambas cámaras del Congreso, lo que consideran una irresponsabilidad. Sin embargo, advierten que, de aprobarse, significaría una dura derrota para la izquierda, bajo la lectura de que esto implicaría “un golpe al costo y modo de vida de los chilenos”.
Por lo mismo, según manifiestan distintos dirigentes opositores, la reforma se transformará en la batalla más importante para el sector. En ese marco, durante los encuentros semanales que han sostenido presidentes de partidos, secretarios generales, jefes de bancada y miembros de centros de estudios progresistas, han puesto especial atención en el proyecto de reconstrucción.
Espacios de acuerdo y desencuentro de la oposición
Dentro de los objetivos que se ha fijado la oposición está intentar dejar en evidencia la verdadera intención que —según sostienen— tendría esta iniciativa del Gobierno: reducir los impuestos a los sectores de mayores ingresos.
Fue la propia presidenta del FA, Constanza Martínez quien reconoció que, junto a la presidenta del PS, comparten que esta ley no es “ni de reconstrucción nacional ni de reactivación económica”, según dijo en La Tercera. En ese marco, la oposición prepara una respuesta a este proyecto múltiple que algunos de sus miembros califican como “una reforma tributaria encubierta”.
En esa línea, han exigido al Gobierno que no ingrese una sola ley con normas que impacten diversas materias, sino que divida el proyecto en iniciativas separadas según cada temática. El Ejecutivo, si bien inicialmente se negó —argumentando que la celeridad es clave en el contexto de un “Gobierno de emergencia”—, no ha cerrado del todo la puerta ante una idea que incluso ha sido planteada desde sectores del oficialismo.
Ahora bien, en la oposición existe una coordinación semanal —y también a través de WhatsApp— entre dirigentes, donde levantan alertas y comentan las bajadas comunicacionales. Sin embargo, también hay matices al momento de abordar el proyecto misceláneo del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
Desde el Socialismo Democrático, y en particular desde el Partido Socialista, señalan que su posición no pasa por rechazar completamente el proyecto. Tal como lo han planteado centros de estudios progresistas, buscan evitar la imagen de una oposición obstruccionista. Esto, agregan, especialmente cuando ni siquiera en la coalición de gobierno están completamente alineados los votos.
En esa línea, el Socialismo Democrático apostará por separar las iniciativas y buscar puntos de encuentro. Su foco estará en construir acuerdos en materias como la reactivación de las pymes y la desburocratización del Estado.
Sin embargo, donde pondrán especial atención y resistencia será en la rebaja del impuesto corporativo y en la reintegración tributaria. Más allá de las diferencias ideológicas, señalan que lo que los distancia de esas medidas es la evidencia sobre su impacto y la carga que implicarían para la clase media.

La arremetida del Frente Amplio
Desde el Frente Amplio, en tanto, aseguran que existió una intención de dialogar con el Gobierno, pero acusan que no fueron escuchados ni considerados, por ejemplo, en la modificación del Mepco tras la guerra que involucró a Estados Unidos e Irán.
De hecho, miembros del partido comentan que había disposición a revisar la rebaja del impuesto corporativo —considerando que en Chile es más alto que en países OCDE—, pero las negativas del Gobierno a dialogar y a explorar mecanismos de compensación habrían endurecido su postura.
Y es que según explican, estarán disponibles a colaborar siempre y cuando el Gobierno tome medidas para mitigar el gasto de las familias de clase media, puesto que tras la modificación del Mepco, acusan, el costo de la vida subió, lo que quedó demostrado con el aumento de un 1% del IPC. Entonces, no colaborarán con el impuesto corporativo hasta que muestren apertura en otros temas.
De hecho, recuerdan la señal que dio el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en medio de los cobros que está haciendo la Tesorería General de la República a los deudores del CAE y en medio de la operación renta: “Consíganse el crédito en el banco y vengan a pagar”.
Para miembros del FA, esas son las señales equivocadas, lo que los aleja de algún acuerdo más sustantivo en esta materia.
Desde el Partido Comunista, en cambio, se limitan a esperar el ingreso del proyecto al Congreso “para analizarlo en su mérito”. Aun así, también se suman a la idea de que el Gobierno presente el proyecto por separado y aseguran que serán exigentes en temas tributarios.
En esa línea, hay quienes mencionan que el Gobierno deberá explicar cómo pretende reducir impuestos a grandes empresas mientras el poder adquisitivo de quienes perciben el sueldo mínimo se debilita en medio de la crisis. En esa tarea están el timonel del PC, Lautaro Carmona y la jefa de bancada del partido Daniela Serrano.
Mientras tanto, desde las distintas colectividades elaboran minutas semanales, algunas de las cuales se comparten en caso de tener que responder a coyunturas específicas y también para enmarcar el despliegue de la oposición.
La idea, comentan líderes de la oposición, es establecer un flujo de colaboración y respuesta común, lo que no necesariamente implica alinearse en todas las materias en disputa con el Gobierno.



