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al volante de la RAM 700 Laramie

AUTO TEST

23 de Abril de 2026

Al volante de la RAM 700 Laramie: cuando una camioneta desafía todas las etiquetas

La tope de línea de la familia RAM 700 llega con motor turbo, caja CVT y una propuesta que rompe con el rol puramente utilitario del segmento. ¿Es la pick-up compacta más completa del mercado chileno?

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Estar al volante de la RAM 700 Laramie Crew Cab es el mejor argumento para entender por qué este segmento ya no es lo que era. Hace apenas unos años, hablar de camionetas pequeñas en Chile era sinónimo de vehículos de trabajo sin mayores pretensiones. El mercado era funcional, austero y sin ambiciones de confort. La RAM 700 llegó para cambiar esa ecuación. Y su versión Laramie, tope de gama, es la expresión más elaborada de esa transformación.

La 700 es, en su origen, prima directa de la FIAT Strada. Stellantis la desarrolló en Sudamérica y la comercializa bajo el sello RAM en varios mercados de la región. En Chile lleva varios años consolidándose. Para 2025, ocupa el sexto lugar en ventas dentro del segmento de pick-ups, compitiendo contra rivales también establecidos y con tradición entre los compradores nacionales.

Motor y mecánica: turbo pequeño, empuje sorprendente

La Laramie Crew Cab viene equipada con el propulsor más sofisticado del catálogo chileno de la gama 700: un tricilíndrico turbo de 1.0 litros que produce 120 caballos de fuerza a 5.750 rpm. Su torque es de 200 Nm, disponibles desde apenas 1.750 rpm. Eso significa que no hay que esperar que el motor despierte para tener respuesta. La sensación al acelerar es de empuje constante, incluso a bajas vueltas.

El propulsor pertenece a la familia GSE T3, desarrollada por Stellantis. Con 999 centímetros cúbicos y 12 válvulas, combina inyección multipunto con turboalimentación. La transmisión es de tipo CVT, que administra la potencia de forma fluida y sin escalones nítidos. En uso cotidiano, eso importa menos de lo que parece. El rendimiento combinado según norma Euro 6C es de 15 kilómetros por litro. En autopista, la cifra sube a 17,8 km/l. El estanque de 55 litros permite autonomías decentes en viajes interprovinciales.

Diseño exterior: presencia robusta con una tensión de nombres

La Laramie es la versión que mejor luce en toda la gama 700. La parrilla frontal renovada, con el logo RAM en letras grandes, le da una presencia más imponente que sus hermanas menores. Los faros delanteros LED son exclusivos de esta versión en el mercado chileno. Las llantas de aluminio de 16 pulgadas con diseño propio refuerzan el carácter premium dentro del segmento.

Los pasos de rueda tienen un ligero abombamiento. Los paragolpes y espejos están pintados al color de la carrocería, lo que aporta cohesión visual. La lona marítima que cubre la batea viene de serie, al igual que las barras de techo longitudinales y el roll bar integrado. Todo suma para construir un perfil robusto y moderno, lejos del aspecto de herramienta que dominó el segmento por décadas.

Sin embargo, hay una tensión estética que vale la pena nombrar. El apellido Laramie tiene un peso histórico importante en el universo RAM. Es una denominación reservada para las versiones más exclusivas de la gama 1500. Verla aplicada sobre una pick-up de 4,48 metros y carrocería de origen europeo genera cierta disonancia. La camioneta luce bien. Pero el nombre promete más de lo que la arquitectura puede entregar.

Interior y tecnología: la gran sorpresa al volante de la RAM 700 Laramie

El puesto de manejo es inesperadamente cómodo. Supera con claridad al de un buen número de SUV de tamaño similar. Tiene mucho que ver con la butaca del conductor, que ofrece muy buenos apoyos laterales para el cuerpo. La posición es elevada, característica de las pick-ups, pero sin la rigidez que suele acompañar a los vehículos de trabajo.

El interior está lleno de compartimentos y bandejas de fácil acceso. El cluster digital de 3,5 pulgadas entrega información de viaje de forma clara. La pantalla táctil de 7 pulgadas es el centro del sistema multimedia. Admite conexión inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay. El cargador inalámbrico de smartphones es un elemento diferenciador respecto a versiones inferiores. El volante forrado en cuero incluye comandos de audio y teléfono. Los espejos laterales tienen ajuste eléctrico y luz de giro incorporada. La cámara de estacionamiento trasera con sensores completa el paquete.

El espacio trasero merece mención especial. Es menor al de una camioneta de segmento superior, como es lógico dado el tamaño del vehículo. Pero sigue siendo practicable y útil para tres personas adultas. No genera claustrofobia y permite viajes de duración razonable sin mayores quejas.

Dinámica al volante de la RAM 700 Laramie: ágil, reactiva y con un botón rojo

En la RAM 700 Laramie, el comportamiento dinámico es una de las mayores sorpresas. La camioneta es ágil, maniobrable, con una clara vocación para el trabajo urbano. El radio de giro de 11 metros y la dirección con asistencia eléctrica facilitan los movimientos en espacios ajustados. No se siente grande, a pesar de sus 4,48 metros de largo.

Además, es bastante veloz y reactiva a la presión del pie derecho sobre el acelerador. El turbo responde con rapidez y el CVT hace una gestión eficiente de la energía disponible. Para quien venga de un motor aspirado, la diferencia de carácter es evidente desde el primer semáforo.

El botón rojo Sport en el volante hace las cosas todavía más divertidas en el manejo. Al activarlo, la respuesta del motor se vuelve más directa y la caja CVT retiene las relaciones por más tiempo. No transforma la camioneta en un deportivo. Pero sí cambia el carácter de forma apreciable.

La suspensión delantera es de tipo McPherson con brazos oscilantes y barra estabilizadora. En la parte trasera, eje rígido con resortes de hoja y amortiguadores hidráulicos de doble efecto. El ajuste de la suspensión está en un punto intermedio entre lo netamente de trabajo y la comodidad de un SUV compacto. Es bastante llevadera, especialmente considerando que se trata de un chasis con ballestas traseras.

Equipamiento de serie y carencias notables

La Laramie Crew Cab viene generosamente equipada para su segmento. El paquete de seguridad incluye cuatro airbags, ABS con EBD, control electrónico de estabilidad, control de tracción, asistencia de arranque en pendientes y bloqueo diferencial electrónico. El sistema LATCH para asientos infantiles y la placa protectora del cárter también van de serie.

La batea tiene iluminación propia, ganchos de sujeción ajustables y lona marítima. Dadas sus características, es fácil concebir y usar a la RAM 700 como auto familiar con un maletero enorme. El cajón puede cargar hasta 650 kilogramos. La capacidad de remolque alcanza los 400 kilogramos.

Lo que falta es igualmente importante de señalar. El climatizador automático brilla por su ausencia. Para una versión que lleva el nombre Laramie, ese es un vacío difícil de justificar. El aire acondicionado manual es la única opción disponible en Chile. La tracción delantera también es un límite real para quienes buscan capacidad todoterreno. La gama 700 no ofrece versiones con 4×4.

Veredicto: fortalezas reales y debilidades honestas

A bordo de la RAM 700 Laramie, se descubre una camioneta con más virtudes que defectos. El motor turbo de 1.0 litros es el mejor propulsor de la gama. La caja CVT hace bien su trabajo. El confort del asiento del conductor es una sorpresa genuina. Y la versatilidad de la batea, con su lona y sus ganchos ajustables, abre posibilidades que van mucho más allá del trabajo convencional.

El precio de lista en Chile para la Laramie con motor turbo es de $20.490.000 más IVA. Es el tope de la gama. Para ese dinero, la propuesta de valor es competitiva dentro de su segmento. No existe nada comparable a ese precio en el mercado de pick-ups compactas con cuatro puertas y este nivel de equipamiento.

Las debilidades están en los materiales interiores, que no alcanzan el nivel que el apellido Laramie podría sugerir. La ausencia de climatizador automático es un punto débil real en la versión más equipada. Y la tracción delantera es una limitante para quienes necesiten capacidad fuera del asfalto. Con esas salvedades sobre la mesa, la RAM 700 Laramie sigue siendo una opción sólida, práctica y más divertida de manejar de lo que cualquiera esperaría.

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