Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
El médico pediatra Christian Smith es el nuevo director subrogante del Hospital Claudio Vicuña. Foto: Cedida.

Ciudad

28 de Abril de 2026

Nuevo director (s) del hospital de San Antonio, sobre contratación de Jeanette Vega: “Técnicamente, un médico con la experiencia de ella, obviamente tiene las capacidades”

El nuevo director subrogante del Hospital Claudio Vicuña, Christian Smith, quien menciona en reiteradas ocasiones que su perfil es de un médico técnico y no político, aborda la crisis interna del recinto tras la salida de Loreto Maturana y la amenaza de renuncia de nueve especialistas por aquello. Menciona que no hay afectación en la atención y confirma que los médicos suspendieron sus renuncias mientras se resuelve el conflicto. Además, dice que no le pedirá la renuncia a la exministra Vega, quien considera que es apta para el cargo en que se le contrató.

Por
Compartir

Suscríbete al newsletter

Este lunes en el Hospital Claudio Vicuña de San Antonio asumió como director el pediatra Christian Smith, luego de la gran polémica que rodeó el nombramiento de la exministra Jeanette Vega como subdirectora médica del recinto y las críticas oficialistas que se generaron, lo que terminó con la petición de renuncia de Loreto Maturana, que fue quien la nombró en el cargo.

Eso sí, Smith fue la alternativa que logró encontrar el Servicio de Salud luego de que quienes seguían en el orden de subrogancia del hospital se negaran a asumir el cargo a modo de protesta por la petición de renuncia de Maturana. Incluso, el pediatra no es de la zona, tuvo que trasladarse de Valparaíso a San Antonio para asumir el cargo.

En entrevista con The Clinic, recién instalado en su nueva oficina, comenta que de todas formas el hospital no le es ajeno, puesto que había asesorado en temas de pediatría y había trabajado con el recinto, aunque reconoce que llega al cargo en un momento complejo.

Precisamente hoy la dirección del hospital, en una reunión precisamente liderada por la doctora Jeanette Vega, tuvo que convencer a los nueve especialistas de que se retractaran de renunciar para no afectar la atención de la población, lo cual lograron, por ahora.

“No se ha dejado de hacer ninguna atención, no ha habido ningún turno descubierto, no ha habido ninguna inasistencia ni nada. Los doctores están todos trabajando y decidieron pausar la renuncia”, menciona Smith. 

—¿Cuándo lo contactaron para asumir el cargo de director subrogante?

—La semana pasada, el viernes, se vio la necesidad de que había que cambiar la dirección de acá y me plantearon la posibilidad de tomar este cargo, donde hacían valer mi experiencia de que había estado acá, que la gente me conocía y yo conocía a las personas de acá, y que por favor hiciera esta subrogancia mientras se termina de definir todo lo que ha pasado.

—¿Ha hablado con la subdirectora, con Jeanett Vega, sobre lo que ocurrió?

—Sí, es una conversación privada, pero tuvimos el acuerdo de que son dos vías distintas. Hay una situación que está en una lucha judicial y también política, pero que eso no afecte el funcionamiento interno del hospital y vamos a trabajar como colegas en esta situación interna. Yo no tengo un perfil político. Yo tengo un perfil netamente asistencial, por lo cual no me voy a meter en ese tipo de cosas, yo lo único que quiero asegurar es que el hospital funcione, que la gente esté tranquila trabajando, que los pacientes sean bien atendidos y que no ocurra ninguna cosa así. 

—Cuando le ofrecen el cargo, ¿no le pidieron echar a la doctora Vega? Porque inicialmente ese era el plan. 

—No, no me dijeron ninguna cosa. 

—Entonces usted no tiene planeado despedir a la doctora Vega en el tiempo cercano. 

—No, como te digo, tampoco me pidieron ninguna cosa en especial o que hiciera algo, más que hacerme cargo de que la atención se asegurara de que fuera con los cánones de seguridad y calidad correspondientes. 

—¿Y usted considera que la doctora Vega tiene las aptitudes técnicas para mantenerse en el cargo?

—Técnicamente, un médico con la experiencia de ella, obviamente tiene las capacidades, ha trabajado en la red toda la vida. Es una persona calificada para el puesto, sí. Eso nadie puede decir que no. Pero como te digo, aquí no se me dio ninguna orden de hacer nada específicamente con nadie. Lo único, ojalá evitar que hubiera algún problema en la atención y en el funcionamiento del hospital.

El Hospital Claudio Vicuña, de San Antonio, cuenta con 89 especialistas, de los cuales nueve habían presentado su renuncia ayer a modo de protesta por la salida de la directora Maturana.
Foto: Agencia Uno.

—¿Entonces cómo explica todo lo que ocurrió?

—Yo creo que eso va a tener que quedar en la explicación de las autoridades. Yo desconozco los motivos que haya tenido cada uno al haber actuado como actuó.

—Pero a usted no le da la impresión de que la salida de la directora pueda responder a las presiones de parlamentarios oficialistas o de personas que pidieron su renuncia? 

—Yo soy un médico que estaba trabajando en la subdirección médica a cargo de los programas de infancia a nivel de servicio y me llamaron para pedirme esta situación. Desconozco más allá, no estoy metido en esa línea de mando o de autoridad que podrá manejar esos antecedentes.

—¿Tampoco le da la impresión de que haya sido por un tema político?

—No me voy a referir tampoco a eso. Porque la verdad creo que desvirtuaría mi función aquí. Eso hay que preguntarle a las autoridades. Yo quiero que mi función acá se realice de manera bien directamente clínica.

—Hoy día un grupo grande de exministros, de exautoridades, entre los que está, por ejemplo, Jaime Mañalich y Enrique Paris, dijeron que era una pésima señal considerando que ella fue electa por Alta Dirección Pública. ¿Usted cómo percibe eso?

—Lamentablemente la Alta Dirección Pública no siempre logra el objetivo. Yo también he estado en concursos de ADP y creo que es una muy buena forma de elegir a personas que tengan las capacidades de hacer los trabajos. Pero hay un factor político que yo desconozco, y no sé en cuánto habrá dañado o no la confianza que tenía con las autoridades y como te digo, no me voy a referir a algo que no tengo claro ni tengo los antecedentes, porque no me corresponde tampoco. 

—Pero y a modo de principio, ¿cree que en el servicio público está bien o mal hacer distinciones para ciertos cargos dependiendo del signo político?

—Llevo 35 años en el servicio público, he vivido todos los gobiernos de todos los colores. Uno lo que debería hacer es que fuera lo más técnico posible, pero hay políticas de salud, y las políticas se topan con las políticas institucionales y la política país. Y entre más uno esté en cargos de responsabilidad, en un lugar más alto, obviamente se va a topar con las prioridades que tenga cada ideología que esté gobernando. Es imposible a niveles superiores poder obviar una cosa de la otra. Ahora, eso no tiene que incluir el cuoteo, no sé, con los familiares, ese tipo de cosas, o partidarios como fin de guerra, no. Pero es inherente a la salud pública que haya un factor político entre más alto sea el poder de decisión, porque las políticas de salud son políticas públicas.

—¿Cómo fue asumir el cargo de subrogancia considerando que a los doctores del hospital que les pidieron que lo asumieran se negaron? 

—Mira, yo siempre actúo en base a un bien mayor. Siempre he pensado primero en los pacientes y después en el resto de las cosas. Es un desafío y es muy difícil, llegar sacando a alguien de esta manera, después de una salida así, a tratar de mantener el funcionamiento de las cosas y que se tranquilicen los ánimos y que todo el mundo esté dispuesto a que no se afecte la atención, que es lo que más importa (…).

Entonces, como yo podía ser un material de consenso… No tengo problemas con nadie, yo tengo un manejo sumamente técnico de la situación. Siempre he sido clínico, ahora hago gestión, pero nunca he estado en cargos de dirigencia político ni nada de esas cosas. Entonces, era la persona adecuada para poder dirigir esta coyuntura. Que gracias a que hubo ciertas conversaciones, se logró que se congelaran las renuncias de los colegios.

—¿Se revirtieron las nueve renuncias?

—No se revirtieron, las congelaron, en el sentido de que van a esperar el proceso de la señora Loreto, que tiene todo el derecho a hacer su manejo legalizado de la situación o acudir a la Contraloría. Y mientras se defina eso ellos desistieron. 

—¿Pero qué significa que la congelan? ¿Si no se revierte el proceso de Loreto Maturana ellos renuncian igual? 

—Quiere decir eso. No es lo mismo decir ‘ya no voy a hacerlo nunca’ a ‘reconsideraré la situación dependiendo del resultado’. Pero por lo menos da tranquilidad de tener un tiempo mayor y tomar más en conciencia que lo primero es no afectar a la población. Es un tema muy sensible, es un servicio que nosotros prestamos que es muy sensible. No es una cosa que se pueda de repente dejar de hacer. Hay muchas maneras de luchar por lo que uno cree que es justo, pero afectar a los pacientes…

—En caso de que se concreten algunas de las renuncias, ¿Cuál sería el plan? ¿Buscar médicos en otro lado?

—Sí, hay que verlo dentro de la red. Nosotros somos parte de la red del Servicio de Salud de Valparaíso-San Antonio. Hay un médico, de los que se había presentado renuncia, el especialista único, pero bueno. Menos mal llega en mayo un médico de la misma especialidad en Periodo Asistencial Obligatorio, así que quedaríamos con un mismo médico con la misma especialidad. Pero para qué vamos a seguir en eso, si lo que trataremos de hacer es que se mantengan en el hospital todos los médicos. Como te digo, pueden ser legítimas las luchas de cualquier persona en cualquier lugar, pero uno debe medir las consecuencias de lo que hace, y espero que nunca se afecte la atención. 

—¿Usted está hablando con ellos directamente?

—Habló la subdirectora médica en la mañana y en la reunión que tuvimos con el equipo directivo informó que se había solucionado el problema. Por lo menos por ahora no se van a hacer efectivas las renuncias. 

Notas relacionadas