Ciudad
30 de Abril de 2026La defensa del alcalde de La Florida a la exención de contribuciones: “Que la discusión sea sobre lo que es justo para las personas y no lo que nos conviene a los municipios”
Daniel Reyes asegura que tomó distancia de la postura de muchos alcaldes, en cuanto a la propuesta de eliminar el pago de contribuciones de la primera vivienda para mayores de 65 años. Su postura principal es que hay que evitar la caricatura del discurso de que esto solo beneficia a los más ricos. "En el caso de la Florida, el 51% de las casas paga construcciones. Nadie, razonablemente, podría pensar que la mitad de la comuna es gente rica o son superricos", asegura. Si bien defiende la gestión del Gobierno el proyecto de Reconstrucción, como también en los recortes masivos en ministerios, advierte que "hay que ser extremadamente cuidadoso en la forma en cómo se comunica".
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En medio de un intenso mes en el debate político, marcado por el anuncio de la Ley de Reconstrucción Nacional y los recortes anunciados por el Gobierno en diferentes ministerios, el alcalde de La Florida, Daniel Reyes, opta por cuadrarse con el Ejecutivo.
Se siente alejado de lo que muchos alcaldes han planteado de los riesgos que implica la exención del pago de contribuciones para mayores de 65 años respecto a la recaudación de recursos municipales. A su punto de vista, la medida beneficia principalmente a la clase media. Y como plantea respecto a La Florida, afirma que “es la capital de la clase media”.
En esa línea, se distancia de la opinión de muchos alcaldes que han llegado a tildar el proyecto como un “retroceso en materia de justicia social y territorial”.
Pese a su defensa a la megareforma del Gobierno, tiene sus diferencias con las formas en que La Moneda ha comunicado sus grandes anuncios. Tanto en esta materia como en la filtración de los recortes a 142 programas, muchos de ellos de gran impacto social, su llamado es a cuidar la forma.
“Nadie, razonablemente, podría pensar que la mitad de La Florida es gente rica”
—El Gobierno anunció el Plan de Reconstrucción Nacional, que toca a los municipios directamente con la exención del pago de contribuciones de mayores de 65 años ¿Cómo ve esta medida?
—A título personal tengo una mirada minoritaria respecto del resto de los alcaldes. Nosotros creemos que es una medida que apunta a la dirección correcta. Porque tenemos que situarnos desde dónde queremos dar la discusión, desde lo que nos conviene más a nosotros como municipio —que por cierto, todos los municipios quieren tener más recursos—, o desde lo que resulta justo o injusto para las personas. Y particularmente respecto a las contribuciones, tengo ciertas objeciones más bien de carácter conceptual. Es un impuesto, un tributo al patrimonio respecto de un bien que ya tributó oportunamente. Por ende, me parece que hay que avanzar en esa dirección. El Gobierno, además, ha anunciado medidas de compensación, pero lo que no quisiéramos es que se instale un debate en torno a la caricatura como si se tratara un tema de ricos versus pobres.

“En el caso de La Florida, el 51% de las casas paga contribuciones. Nadie, razonablemente, podría pensar que la mitad de la comuna es gente rica o son superricos. Por el contrario, La Florida probablemente, como ninguna otra comuna en Chile, representa de manera más pura a la clase media. Somos la capital de la clase media. Así que lo que quisiéramos es que acá haya un debate serio, democrático, donde se manifiesten las distintas posturas, pero que no se reduzca a la cuestión que a mi juicio parece una caricatura, que se trata una discusión entre ricos y pobres. Porque eso está muy alejado en realidad”.
—Lo que plantean algunos municipios es que mucha de la plata que les llega es precisamente a través de contribuciones, algo eventualmente podría perderse ¿No le afectaría también en ese sentido a La Florida?
—Por cierto, pero justamente por eso es relevante de dónde queremos dar esta discusión. (…) Me parece sumamente relevante que la discusión se vea desde lo que sea justo para las personas, y no lo que nos conviene más o menos a nosotros como municipalidad.
—Y en caso de que se apruebe ¿Se debería buscar un mecanismo para reemplazar esos ingresos que no se reciban de las contribuciones?
—Lo que ha señalado el Gobierno es que, efectivamente, se van a buscar herramientas y mecanismos de compensación para poder suplir una parte de los ingresos del fondo como municipal. Pero también los municipios tenemos que hacer un esfuerzo por ser mucho más eficiente en la utilización de los recursos.
—Un grupo de alcaldes no menor, advirtió que era un “retroceso en materia de justicia social y territorial”. Y no solo por el tema de las contribuciones ¿Cómo tomó esta crítica?
—Es una crítica legítima que no comparto. En el caso de esos alcaldes, sería muy importante poner argumentos sobre la mesa, poder manifestar nuestros puntos de vista que seguramente van a ser diversos y van a ser divergentes en algunas materias, pero ofrecer un debate serio de una buena vez.
“Hay que ser extremadamente cuidadoso en la forma en cómo se comunica”
—Generó mucho revuelo la semana pasada la idea de descontinuar 142 programas, por recomendaciones de Hacienda. Hay cosas que se inciden en los municipios, programas sociales como el de alimentación de Junaeb ¿Cómo llegó esto a La Florida?
—Primero me quedo con lo que señaló el Presidente, que no se va a afectar ningún beneficio social. Ahora, desde el punto de vista de la oportunidad y la forma, también hay que ser cuidadosos. Porque, sobre todo, en una discusión en torno a una ley tan relevante la Reconstrucción Nacional, me parece que estas son descoordinaciones que, de alguna forma, alteran el foco del debate. Porque después se planteó que no era descontinuar, sino más bien una reformulación respecto de algunas iniciativas que debieran apuntar a hacer más eficiente la utilización de los recursos públicos. Pero creo que hay que ser extremadamente cuidadoso en la forma en cómo se comunica y qué se comunica para poder generar un debate serio en torno a algo tan importante.
—¿Siente que se ha involucrado poco a los municipios dentro de estas discusiones? Es algo que también manifestaron algunos alcaldes de oposición.
—En general son discusiones que se dan principalmente en el Congreso. Porque obviamente es ahí donde corresponden que se discutan las leyes. Pero los alcaldes somos actores muy relevantes, somos la primera capa de contacto que tiene el Estado con la ciudadanía. Por tanto, siempre es importante que seamos escuchados por nuestras miradas distintas. La diversidad, obviamente, que pudieran representar los 345 municipios en Chile, pero creo que también es un insumo muy valioso, muy rescatable para efectos del debate en torno a una iniciativa tan emblemática y tan relevante como esta.

—Da la impresión de que hoy en día los alcaldes están tomando un mayor protagonismo. Incluso pueden separarse de las ideas de sus sectores políticos. Lo veo, por ejemplo, con el alcalde Toledo cuando criticó al presidente Boric por temas de seguridad. O usted incluso cuando defendió los SLEP ¿Ve una tendencia de una mayor, por así decirlo, emancipación de alcaldes de sus sectores políticos?
—Históricamente los alcaldes quizás se encuentran un poquito más distanciados de clivajes políticos más tradicionales. Porque, como decía, somos la primera superficie de contacto de la ciudadanía con el Estado. En general, en el mundo los alcaldes tiende a haber mucho más acuerdo. Las necesidades de las personas les afectan a todos por igual, más allá de su credo, más allá de sus ideas políticas. Desde La Florida nos hemos coordinado con alcalde de Macul, con el alcalde Toledo, el alcalde de Concha. Una diversidad política bien relevante, porque nosotros necesitamos ofrecer respuesta a las personas. Por tanto, en general, es un fenómeno que se ha dado. Quizás hoy día es mucho más visible.
El rol de alcaldes en el debate público
—¿Algún alcalde que vea muy atentamente su trabajo, que sea o no afín a su sector político?
—Nos nutrimos de la experiencia de todos los alcaldes y alcaldesas sin distinción. No tenemos ningún problema en, si es que existe alguna política pública que se haga en la otra comuna, poder replicarla también. Vemos con particular atención lo que se está haciendo en Santiago, pero también nos descartamos poder replicar experiencias que se puedan desarrollar en Ñuñoa. Renca también tiene una experiencia muy llamativa, por ejemplo, en transformación digital, manejo de residuos orgánicos. La Pintana también tiene experiencias que son muy rescatables a nuestro juicio. Lo que importa finalmente, en este caso, es poder recoger aquello, y que eso beneficie a nuestros vecinos más allá de las ideas políticas.
—¿Cómo se están coordinando alcaldes de su sector político con el Gobierno?
—A nivel de alcaldes tenemos una coordinación donde compartimos experiencias y preocupaciones también. Se da esa coordinación más allá de la representación que hoy día también existe a través de las asociaciones que, por cierto, agrupan en los municipios de Chile.

—¿Pero hay un diálogo directo con el Gobierno?
—Por lo menos yo he tenido la posibilidad, como alcalde de La Florida, de representar aquellas inquietudes que podamos tener. Y también la posibilidad de reunirme con varios ministros, con el subsecretario de desarrollo regional, que son además las áreas que más se vinculan con el trabajo municipal. Pero también me he reunido, de igual forma, con el gobernador regional, con el delegado presidencial, por tanto, también hay un trabajo intersectorial.
—¿Ve que en un futuro cercano alcaldes tengan un mayor protagonismo en futuras elecciones?
—Seguramente. Ya han habido ejemplos de experiencias municipales que luego han sido candidatos a la presidencia. Todavía no todavía no ocurre que un alcalde sea presidente, pero seguramente es algo que va a pasar con el paso de los años. Porque justamente se genera ese contacto diario con la posibilidad de empatizar mucho más con los dolores que hoy día sufre nuestra ciudadanía en general.



