El drama de Valber Huerta: “No estoy retirado, me fui de la UC porque el club creía que no estaba en condiciones de jugar y todos asumieron que dejé el fútbol”
Valber Huerta, exjugador de la UC, aclara su salida del club y asegura que nunca quiso retirarse del fútbol, pero que los medios instalaron esa noticia cuando dejó San Carlos de Apoquindo. De hecho, dice que hará todo lo posible por volver a las canchas a mitad de año. De todas formas, mantiene su cariño por el elenco cruzado y recuerda los peores momentos que vivió por su lesión. "Intentaba estar con la mejor cara en el club, pero al llegar a casa obviamente uno se derrumbaba", dice a The Clinic.
Por Martín Browne 9 de Mayo de 2026
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El 3 de noviembre de 2025 un tuit de Universidad Católica selló el fin de la carrera del futbolista Valber Huerta con tan solo 32 años, luego de enfrentar una dura lesión con cirugía incluida. Al menos, eso entendió el medio deportivo.
“Cruzados y Valber Huerta han llegado a acuerdo para rescindir el contrato entre las partes. Junto con agradecer la disposición y el profesionalismo que Valber siempre ha manifestado con Universidad Católica, queremos enviarle deseos de éxito a quien fuera campeón con la UC en los torneos nacionales 2019-2020-2021 y las Supercopas 2019-2020-2021”, fue lo que escribió Cruzados para comunicar el cierre de la segunda etapa del defensa en el club.
El adiós de Huerta fue frío. No como habitualmente un club despide a un referente que le dio tres campeonatos. Fue solo un tuit y sin homenaje en el inaugurado Claro Arena o una conferencia de prensa. Eso sí, nunca se habló de que Huerta se retiraba. Ni desde la UC, ni el jugador. Pero rápidamente la noticia se esparció por los medios de comunicación.
Huerta nunca dijo nada, pero los titulares sí:
“Jugó ocho minutos en 17 meses y se retiró del fútbol a los 32 años: ‘Agradecer la disposición y el profesionalismo'”.
“Se retira un multicampeón con la UC: Valber Huerta rescinde contrato con los cruzados y deja el fútbol tras dura lesión”.
“Cruzados anuncia la salida anticipada de un referente de Católica: rescinde contrato y se retira”.
Todos dieron por hecho que no volvería a jugar. Que ese tuit de Cruzados era, en el fondo, una lápida deportiva. El cierre anticipado para un defensor que había sido campeón con Universidad Católica, Colo Colo y Universidad de Chile, además de alcanzar nominaciones a la selección chilena y disputar un mundial Sub 20. A los 32 años, y después de meses marcados por las lesiones, el medio futbolístico lo empezó a tratar en pasado.
Huerta no salió a decir nada. Le afectó la forma en que se instaló la idea de su retiro y tampoco tuvo ánimo para enfrentarlo. Mientras los titulares hablaban de un adiós definitivo, él seguía encerrado en una recuperación larga, frustrante y silenciosa. En esos meses había borrado sus redes sociales para no entrar en una dinámica que lo arrastrara más abajo. No quería leer comentarios, rumores ni diagnósticos sobre su cuerpo o su carrera. Afuera lo daban por terminado. Adentro, en cambio, todavía intentaba convencerse de que quedaba algo más. De que queda algo más.
Así, terminó el torneo y Huerta intentó llamar a distintos clubes. Quería jugar. Pero el problema era evidente: todos asumieron que había colgado los botines.
Huerta no encontró equipo. Tampoco habló, ni pidió que lo llamaran. Hasta hoy. Un caso curioso.
“No estoy retirado, dejé la UC porque sentía que estaba para jugar y el club decía que no, pero todos asumieron que dejé el fútbol”, dice Huerta, desde la Academia del Real Betis en Chile, donde entrena a un grupo de niños mayores de 10 años.
—¿Cómo fue desaparecer del fútbol de un día para otro?
—Fue un proceso bien difícil de sobrellevar. Lo pasé muy mal, lo reconozco, creo que no se lo deseo a nadie el hecho de haber pasado por todo lo que pasé yo. No me hubiese imaginado estar en esta situación ahora. Siempre pensé terminar mi carrera a los 35, 36 años, fue como un objetivo. Lamentablemente pasaron muchas cosas, lesiones de por medio, que lamentablemente me hicieron terminar en la situación en la que estoy hoy. Pero hoy ya más tranquilo, sentí el apoyo de mi familia, de mis cercanos y eso me ha podido llevarlo de la mejor manera.
—¿No se retiró? ¿Nunca tomó una decisión?
—No, no, porque tomé la decisión de irme de Católica porque llegó un punto en que yo sentía que por lo menos estaba para ser considerado y en el club consideraban que aún no era así. Obviamente estaban en todo su derecho de tomar ese tipo de decisión.
Y yo por mi salud mental, por mi tranquilidad y la de mi familia, que sabían que había pasado un proceso muy difícil, y aún así no se daba la posibilidad, yo tomé la decisión de irme, pero nunca con la intención de retirarme en ese momento.

“Intentaba estar con la mejor cara en el club, pero al llegar a casa obviamente uno se derrumbaba”
El regreso de Valber Huerta a la UC generó mucha expectación entre los hinchas, ya que pese a tener pasado en los dos archirrivales del club, se convirtió en referente al ganar tres campeonatos nacionales.
“Desde que salí de acá mi intención siempre fue querer volver. Apenas supe que tenía la posibilidad de salir de Toluca, lo primero que pasó por mi cabeza fue volver y afortunadamente se dio”, dijo el 14 de junio de 2024. Ahí comenzó la pesadilla. O quizás un poco antes.
Huerta siempre debió lidiar con el fantasma de las lesiones. De hecho, por ellas tuvo una gran frustración: en 2021 estaba listo en Palmeiras, gigante brasileño, e incluso posó con camiseta del club, pero un examen médico frustró su llegada. En Toluca sí lo recibieron y se consolidó rápidamente. Llegó a ser capitán y disputar una final. Hasta que nuevamente una lesión hizo que los últimos meses fueran de agraz.
Así, decidió rescindir contrato y volver a la UC. Ya estaba listo para volver a las canchas e incluso fue convocado a los últimos partidos con Toluca. Pero en la Católica el plan no resultó: solo alcanzó a jugar ocho minutos, debió volver a operarse de otra lesión y cuando logró sumarse a los entrenamientos del primer equipo no fue convocado a ningún partido. Por eso decidió irse.
“Yo creo que el club tenía las mismas expectativas que yo al tomar la decisión de volver. Venía con todas las ganas de poder repetir lo mismo que había hecho en mi etapa anterior en el club. Lamentablemente alcancé a jugar un par de minutos, después pasó lo que pasó, muchas lesiones de por medio, un problema que no era capaz de sobrellevar, que terminó en una cirugía a fines de ese año que llegué. Pero sí, reconozco que lo pasé muy mal, creo que llegó un punto en que de verdad no veía salida, era un hoyo que de verdad…”, dice Huerta.
Y agrega: “Lamentablemente mi señora, mis niñas, eran las que me veían más mal en realidad, porque yo intentaba estar con la mejor cara en el club, pero al llegar a casa obviamente uno se derrumbaba con cómo se iba dando la situación día a día. Fue difícil, pero agradezco mucho a mi señora y a mis niñas que en realidad nunca me dejaron solo.
—¿Cuál fue el momento más difícil?
—Creo que antes de la cirugía que me hago en octubre de 2024 en la UC, puedo decir que fue el momento más difícil porque sentí que no veía salida. En el club, el cuerpo médico, los kines me ayudaron a hacer todo lo posible para poder sentirme mejor, pero no había forma. Tener que pasar por una cirugía era la última alternativa y llegó un punto en que sentí que no daba. Pero afortunadamente esa cirugía sí me ayudó, sí me pude recuperar y sí pude volver a entrenar.
—¿Y en la casa cómo lo hacía para seguir adelante como en lo personal?
—Hay algo que agradezco mucho a la vida, a Dios, es que fui papá. Fui papá en la etapa más difícil de mi carrera como futbolista. Fui papá de un niño, ya tenía dos niñas en esa etapa de seis años y creo que fue un envión importante, un apoyo fundamental. Porque no podía dejar a mi señora sola, porque obviamente teníamos dos hijos, un bebé recién nacido conlleva mucho trabajo. Entonces intentaba un poco dejar de lado, aún así era muy difícil, pero intentaba dejarlo de lado. Me hubiese encantado contarle al mundo que había sido papá, pero no me sentía preparado como para exponerme con todo lo que había pasado.
—Eliminó todas sus redes sociales.
—Sí, sí, esa fue una parte que creo que tomé la decisión correcta en ese momento, porque obviamente las redes sociales influyen mucho en aspectos positivos y también negativos. Entonces había que ver noticias, ver cualquier cosa que fuese directamente conmigo me iba a hacer mal. Entonces tomé la decisión de cerrarlo para poder tener esa tranquilidad.
—¿Quedó conforme con cómo se cerró la etapa en la UC?
—La verdad es a cómo se cerró la etapa, cómo no se cerró, obviamente cada quien es libre de tomar la decisión de afrontar la situación como sea. Por mi parte yo me fui tranquilo porque yo tomé la decisión de irme, en el club lo aceptaron y obviamente la idea era terminar con una relación lo mejor posible.
—¿Le hubiese gustado un homenaje algo en el Claro Arena? Ganó varios títulos.
—Gracias a Dios me fue bien en el club, tengo varios títulos también. Pero me quedo con el cariño de la gente porque hasta el día de hoy me topo a muchos hinchas cruzados y me hacen sentir el cariño donde sea que esté. Entonces con eso me quedo y para mí es lo más importante.
—¿Qué tan importante es para los futbolistas estar preparados para cuando llega este momento, como estas dudas, que a todos les puede pasar, lesionarse y quedar en esta encrucijada?
—O sea, creo que uno nunca está preparado. Yo hasta el día de hoy, ya con unos meses de que me fui del club, ya de más de un año sin jugar, aún ahora sí me cuesta. Es muy difícil pensar en por qué las cosas pasaron como pasaron, pero es importante mantener la tranquilidad, mantener la calma.
Como dije al principio, no se lo deseo a nadie. Me cuesta también pensar en algún jugador que haya pasado por eso y de verdad que desearía que nadie pasara por lo que pasó allá.
—¿Sueñas todavía con el fútbol o estar jugando?
—Sí, por lo mismo. No pensaba estar sin jugar a los 32 años. Siempre fue mi intención alargar mi carrera unos cuantos años más. El hecho de no estar, el hecho de ver fútbol, de ver que me encantaría estar en la cancha, lo veo por ese lado, pero también lo veo por el lado de que también tengo que saber llevarlo de la otra forma. Hay una gran posibilidad de que tal vez no pase y tengo que estar preparado en ese sentido también.
—¿Y cómo ha sido esa preparación?
—Me mantengo jugando igual los días domingos. En el verano estuve viviendo en Melipilla, me invitaron a jugar un torneo con amigos de allá de la comuna. Pero intentando también abarcar otros tipos de aspectos de mi vida, que obviamente ya sea así, o jugando o no, tengo que saber que la burbuja del futbolista se acaba en algún momento.
—¿Cómo frustración cuando pasó lo del retiro?
—Tengo mi gran mea culpa en ese sentido porque tuve la intención de salir a desmentirlo un par de meses después. Lamentablemente había sido demasiado tarde, ya había pasado esa noticia de que habían dicho que me había retirado cuando en realidad no había sido así. Había sido una decisión netamente personal por tranquilidad mental. Y claro, salió, todos me preguntaban si era verdad o no, mis cercanos, mi familia. Yo les decía que no era así, que había tomado la decisión de irme por cuenta propia, pero no con la intención de dejar el fútbol.
Y ya luego cuando quise hacerlo no pude abrir mis redes sociales, las había cerrado hace un tiempo temporalmente. Al parecer hice algo mal ahí que no pude volver a abrirlas. Pero igual este también puede ser un buen momento, ya sea tarde, en realidad nunca es tarde, pero puede ser un buen momento para decir que no dejé el fútbol, que no tomé la decisión de retirarme.

“Soy hincha de la UC a pesar de todo lo que pasó”
Hoy Huerta pasa sus días entrenando, jugando fútbol los domingos y también haciendo clases en la Academia del Real Betis en Chile. Su intención es ver si es que tiene la vocación de entrenar niños -no futbolistas por ahora- mientras se aferra a la opción de volver a un club en la ventana de junio.
“Patricio, que es el dueño de la Academia, me invitó el año pasado. Yo obviamente estaba con toda la situación que estaba pasando en el club y le dije que prefería esperar. Y ahora que estaba con más tiempo disponible, nos acercamos, la cancha está cerca de donde estoy viviendo, entonces conversamos. Me dijeron de inmediato que me tomara las atribuciones correspondientes. Para ellos también es importante tener jugadores que hayan sido profesionales. Pasó Felipe Gutiérrez (actualmente DT de La Serena) también por acá antes. Para los chicos obviamente eso es un plus. Tengo categoría de 13 a 17 años”, asegura.
—¿Cómo te ha pasado mucho mirar en retrospectiva tu carrera?
—Creo que hasta el punto de que volví a Chile mi carrera siempre fue de menos a más. Puedo decir que desde mi etapa de Huachipato la carrera siempre fue en alza. De Huachipato estar dos años en que me fue bien, mi primer llamado a la selección llegó estando en Huachipato. Luego paso a Católica, en Católica me fue muy bien los tres años que estuve. Luego voy a México, era obviamente esa sensación de que iba a jugar en el extranjero, esas ganas de querer hacerlo bien. Y afortunadamente me fue bien también, fueron casi tres años en los que terminé siendo el capitán del equipo junto con un compañero. Entonces hasta ese punto la carrera siempre fue en alza.
—¿Hoy se declara hincha de la Católica?
—Sí, sí. Muchos me preguntan de qué equipo soy hincha, porque como había jugado en varios lados, como había salido de la U, sí, de todas maneras. Terminé siendo hincha y hasta el día de hoy veo los partidos, a pesar de todo lo que pasó, obviamente el cariño por la gente, el cariño por el club sigue siendo.
—¿Por qué cree que no jugó?
—O sea, es que fue un proceso bien largo desde que llegué, la cirugía, luego volver a entrenar con normalidad. Como te comenté antes, llega un punto en que entrenando con normalidad yo sentía que, bajo mi percepción, que por lo menos estaba para ser considerado dentro de los que iban citados entre los 18.
Obviamente en ese punto estaba Branco, estaba Dani, que lo estaban haciendo muy bien y sabía que no iba a ser fácil. Pero aún así sentirme parte de eso y que el club, como te dije, el club sentía que no lo estaba, que no estaba preparado. Obviamente ellos tenían su percepción, yo tenía la mía y ahí llegamos, o yo llego en realidad, a la conclusión de sentir que era lo mejor.
—¿Va a intentar sí o sí fichar en algún equipo?
—Está la intención obviamente, no te puedo decir que no, porque no quiero que mi carrera termine de la forma tan abrupta como se cerró el año pasado. Pero estoy con la tranquilidad de que si pasa sería maravilloso, pero si no pasa también tengo la tranquilidad de que tengo el apoyo de mi familia, muchas cosas y un mundo entero por delante.
—¿Qué es lo que más le llama de volver?
—Esa sensación de sentir que se terminó de la forma en que se terminó, de sentir que podía aportar algo más al fútbol y que no se pudiese dar. Y que todo el mundo piense que en realidad me retiré porque tuve una lesión en la rodilla, cuando en realidad no es así. No quiero que mi carrera de 14, 15 años termine de esa forma. Siempre pensé en mi carrera terminar jugando y no salirme porque hubo una lesión que me lo impidió.



