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12 de Mayo de 2026El destino de la marca Hummer: de las arenas del Golfo al motor eléctrico
Nacida en la guerra, convertida en símbolo del exceso y sepultada por una crisis financiera, la marca Hummer vivió uno de los arcos narrativos más dramáticos de la industria automotriz. El destino de la marca Hummer no terminó en 2010 como parecía: una década después, General Motors la resucitó con cero emisiones y mil caballos de potencia.
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Las raíces de Hummer se remontan a principios de la década de 1980. El ejército de los Estados Unidos buscaba un vehículo nuevo, versátil y de alta movilidad para reemplazar al viejo Jeep. En 1983, contrató a AM General para desarrollar ese vehículo multipropósito. El resultado fue el HMMWV, más conocido como Humvee. Lo que nadie anticipó es que esa máquina de guerra se convertiría, menos de una década después, en el capricho más ostentoso de los ricos de Beverly Hills.
La mayoría de la gente vio por primera vez al Hummer en 1990, en las campañas desérticas de la Guerra del Golfo Pérsico. Su superioridad sobre cualquier otro vehículo táctico fue reconocida de inmediato. Las imágenes de aquellos monstruos de ruedas anchas cruzando dunas impactaron a millones de televidentes. La demanda civil era previsible.
En 1992, AM General lanzó al mercado una versión civil del HUMVEE denominada Hummer. Excepto por algunos refinamientos, el modelo original no se distinguía en lo básico de su homólogo militar. Arnold Schwarzenegger fue el primer embajador de facto de la marca. Había quedado fascinado con los convoyes del ejército. Convenció a AM General de que existía un mercado civil dispuesto a pagar por ese privilegio. El Terminator fue de los primeros civiles en adquirir uno.

El H1: un vehículo militar con patente
El Hummer H1 estuvo en producción para uso civil hasta el año 2006. Durante ese periodo se fabricaron más de 11.000 unidades. Los mejores años en ventas fueron los comprendidos entre 1995 y 1997. Era un vehículo imposible de ignorar: casi dos metros de ancho, 40 centímetros de altura libre sobre el suelo y capacidad para vadear corrientes de más de 70 centímetros.
Sus compradores no eran montañistas ni exploradores. Estudios de la época apuntan a que solo el 10 por ciento de los compradores de Hummer salía al campo con sus vehículos. El otro 90 por ciento lo usaba en las avenidas de las ciudades. Allí su presencia resultaba tan intimidante como innecesaria.

El H2 y el H3: la marca se masifica
En 1998, AM General vendió el nombre de la marca a General Motors, aunque continuó fabricando los vehículos. GM fue responsable de la venta y distribución de todos los Hummer. En los años siguientes, diseñó dos modelos más pequeños y aptos para uso personal.
En diciembre de 2001, GM mostró en el Auto Show de Los Ángeles el Hummer H2. Tenía un precio básico de 48.000 dólares y un motor V8 Vortec de 6,0 litros que producía 316 caballos de fuerza. El H2 fue el que realmente masificó la marca. Era más manejable que el H1 y más lujoso en su interior. Se convirtió en el vehículo predilecto de raperos, actores y ejecutivos con necesidad de visibilidad. En los primeros años del siglo XXI, el H2 era tan ubicuo en Los Ángeles como las palmeras.
El H3, presentado en 2005, era aún más compacto. Tenía como objetivo atraer a los compradores de SUV urbanos. Los problemas de economía de combustible preocupaban a los consumidores. El H3 fue, en retrospectiva, una señal de alerta. La marca intentaba adaptarse a un mercado que empezaba a mirar con recelo el consumo desmedido. Pero la adaptación llegó tarde.

¿Por qué desapareció el destino de la marca Hummer en 2010?
El colapso de la marca no fue un accidente aislado. Fue la convergencia de tres fenómenos que la aplastaron de forma simultánea.
2005 y 2006 fueron los mejores años para la marca. Pero a partir de ahí comenzó el declive, principalmente por el incremento del precio de los combustibles en Estados Unidos. Un Hummer H2 consumía a una tasa que hubiera avergonzado a un camión de reparto. Cuando la gasolina se encareció, mantener uno dejó de ser un símbolo de éxito. Pasó a ser una señal de irresponsabilidad.
El segundo golpe vino desde la cultura. La sensibilidad medioambiental convirtió al Hummer en el blanco perfecto. Activistas pegaban calcomanías en los parabrisas. Columnistas lo usaban como metáfora del modelo económico depredador. Lo que antes era aspiracional se volvió incómodo para un sector creciente de la sociedad norteamericana.

El colapso de GM arrastró a Hummer
El tercer golpe fue financiero. En 2008, General Motors se declaró en bancarrota y debía sanear sus cuentas. En ese momento Hummer, sin el brillo otrora mostrado, era un estorbo. La marca Hummer llegó a simbolizar todo lo malo en un auto, según los análisis que circularon con la quiebra del coloso de Detroit.
GM intentó venderla. Las negociaciones con el fabricante chino Sichuan Tengzhong fracasaron. El 7 de abril de 2010, General Motors dio oficialmente por concluida la fabricación de la marca Hummer. El destino de la marca Hummer parecía sellado para siempre. Una era había terminado.

El regreso eléctrico que nadie esperaba
Diez años de silencio. Luego, en octubre de 2020, General Motors transmitió un anuncio durante la Super Bowl. El Hummer volvía. Pero esta vez no rugía: zumbaba.
Lejos de ser un todoterreno con un motor V8, el GMC Hummer EV es una pickup eléctrica con una autonomía superior a los 563 kilómetros. Con el sistema de propulsión Ultium y tres motores eléctricos, alcanza 1.000 CV. Puede acelerar de cero a 100 kilómetros por hora en alrededor de tres segundos.
El nuevo Hummer se fabrica en la planta de GM en Detroit-Hamtramck, rebautizada como Fábrica Cero. GM ha invertido 2.200 millones de dólares allí para la producción masiva de vehículos eléctricos. El lema lo dice sin rodeos: «Cero emisiones, cero límites».
¿Vale la pena el Hummer EV como sucesor de la marca original?
El GMC Hummer EV incorpora un sistema de cuatro ruedas directrices con función Crab Walk. Este modo permite al vehículo desplazarse en diagonal. También cuenta con un modo Extract que eleva la carrocería para sortear obstáculos extremos fuera del asfalto. Son innovaciones que el H1 militar jamás contempló.
En marzo de 2022, General Motors confirmó que el Hummer EV acumulaba 65.000 reservas. El 95 por ciento de quienes hicieron una prereserva acabaron formalizando su compra. La lista de espera se extendía hasta 2024.
Tanto el modelo SUV como el pick-up se fabrican actualmente, aunque la producción está programada para finalizar el 11 de diciembre de 2026 en la planta Factory Zero de GM en Detroit. GM no ha anunciado una nueva generación ni continuidad de la marca Hummer más allá de esa fecha; lo más probable es que el modelo quede como una edición limitada dentro de la gama GMC, con soporte de software y actualizaciones OTA para los vehículos ya vendidos.
El destino de la marca Hummer resulta ser una historia sobre el tiempo y sus contradicciones. Un vehículo concebido para la guerra se transformó en símbolo de riqueza. Luego se convirtió en emblema del despilfarro. Finalmente, emergió como abanderado de la movilidad eléctrica. Schwarzenegger, que comenzó todo con su afición por los convoyes militares, también fue de los primeros en adquirir un Hummer reconvertido a eléctrico. La rueda, completa.



