Harold Mayne-Nicholls: “Estamos construyendo un gobierno para que el próximo sea populista”
Harold Mayne-Nicholls reaparece y se refiere a su frustrada experiencia en una campaña presidencial. Dice que el mensaje de unidad que se intentó instalar en los meses de elecciones se perdió inmediatamente y también que es difícil que vuelva a apostar por un cargo público. Por otro lado, asegura que Juan Tagle es la persona que reúne más méritos para encabezar el fútbol chileno y es muy crítico con respecto a la cancelación de los Juegos Nacionales por parte del Ministerio del Deporte.
Sigue a The Clinic en Google News Por Martín Browne 31 de Mayo de 2026
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Harold Mayne-Nicholls (64 años) llega a una cafetería en La Reina. Trae un libro consigo: una colección de todos los álbumes del Mundial, desde el de 1962 hasta el de 2006. Pese a que ha estado más lejos de los medios, después de su campaña presidencial (que terminó con poco más de un 1,2%), dice estar tranquilo. Que camina por la calle y la gente lo saluda con cariño.
Pero que solo se arrepiente de una cosa: haber apostado por tener un 2% en el financiamiento de la campaña, lo que lo llevó a arrastrar una deuda que se ha convertido en un verdadero “dolor de cabeza”, según sus palabras.
“No hay que llorar sobre la leche derramada. Y hay que asumir las responsabilidades que uno toma”, dice Harold Mayne-Nicholls a The Clinic.
De todas formas, insiste -en varios momentos- en que no se arrepiente y en que el mensaje de unidad que intentó transmitir en la campaña se ha ido perdiendo en apenas tres meses del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
—¿Qué reflexión hace de la candidatura el año pasado?
—Bueno, en lo personal, fue una tremenda experiencia, yo creo que única, muy difícil de transmitir a otros. Lo tienes que vivir y es muy difícil de repetir. Desde ese punto de vista fue espectacular para mí. En todo caso, es evidente que después del resultado nosotros esperábamos un poquito más, pero no se dio, y eso trae el problema del financiamiento y de todo el tema, que evidentemente es un problema.
—¿No se arrepiente?
—Para nada, y al contrario, siento que para mí fue una gran experiencia.
—¿Volvería a ser candidato a un cargo público? Entendiendo el fútbol como algo público.
—El fútbol es algo privado, es público en su exposición, pero en su manejo es privado y ahí hay una gran diferencia. Ahora, en algo público no me veo, ya lo hice. Otra de las lecciones que se saca de la campaña es que necesitas ir con una estructura detrás tuyo. En el cargo de presidente, si quieres ir, tiene que haber una estructura que te apoye, una estructura que esté además preparada para enfrentar una candidatura, no es tan fácil la cosa, no basta hacer anuncios por redes sociales o que no te vaya mal en los debates, o que te hagan una entrevista. Es mucho más que eso, eso uno lo aprende. Y no tengo ánimo, no tengo energía, para hacer ese tipo de estructura. Y tampoco tengo recursos, porque se necesita plata, no es gratuito, entonces por ahora estoy dedicado a mis cosas y concentrado en eso, no tengo pensado hacer otra cosa.
—Pero la candidatura, si la ve ahora, ¿qué fin tuvo? ¿En algún minuto aspiró a ganar?
—No, uno siempre cree, pero eso era imposible. A mí no me gusta que los “buenos” siempre estén peleando contra los “malos”. En Chile todos creen que son del equipo de los buenos y que los que no piensan como uno son del equipo de los malos, eso es lo que está instalado en el país, y la idea era decir que con esto el país está estancado. Lo que necesitamos es cambiar y que todos somos buenos. Y ese fue nuestro mensaje desde el día uno, un mensaje mucho más humano. Y creímos que lo habíamos logrado, lamentablemente no lo logramos, con lo que se ve, estamos en una pelea constante, constante entre quienes son los buenos y quienes son los malos.
—¿No se logró instalar el mensaje?
—No, el mensaje se instaló. Yo creo que eso es lo que el país quiere, lo que la gente está esperando, y lo reflejan las encuestas. Las encuestas te reflejan inmediatamente que cuando entraste en la disputa, ya no te quieren tanto. En el primer debate, yo veía cómo volaban peñascazos y yo en el medio. Y después aprendieron que la gente no quería eso, no hubo más.
—Pero ahora parece que volvieron los peñascazos.
—Porque no hay elección, porque se les olvida lamentablemente y dolorosamente que ellos responden al electorado, y no tenemos elección hasta dos años más, entonces el costo es muy bajo. Es la baja en la encuesta, que le duele al Presidente. Yo no entiendo la lógica, si ya logramos remontar a un marcador adverso, para qué nos entregamos para quedar perdiendo de nuevo. Si la gente no quiere, la calle no quiere, el griterío constante, la acusación constante.
—¿Siente que el Gobierno está haciendo eso?
—Es cosa de ver el día a adía. Hoy de nuevo un ministro dice: “No descarto ir a la justicia por lo que hizo el ministro anterior”. O sea, lo está acusando directamente de algo ilegal, y quizá inmoral. Yo digo: ¿es necesario? Yo creo que no, ahora si es que hay antecedentes, no se anuncia por los diarios, se va a la justicia. Entonces hay un tema ahí de una fricción permanente.
—Y es lo que provoca esta alternancia todo el rato.
—Bueno, mira, esto no es mío, porque lo he escuchado de muchos, tuvimos a Bachelet dos, centroizquierda; Piñera dos, centroderecha; Boric, izquierda; Kast, derecha. ¿Qué nos queda? O ya nos vamos a los extremos extremos, o nos queda un populismo. ¿Cuál es el peor daño de todo? Estamos construyendo un gobierno para que el próximo gobierno sea populista, eso está construyendo todo este entorno. Y aguanta chamaco… Porque ahí nos vamos a dar cuenta.

“Hoy día nadie supera en méritos a Juan Tagle para presidir la ANFP”
Hace pocas semanas Harold Mayne-Nicholls viajó a Buenos Aires. Dice que vio un partido de la reserva de Racing de Avellaneda y que el 10 era muy bueno. Tanto, que llamó a un par de amigos para advertirles de su talento. De esa manera, sigue ligadoal fútbol, y el deporte, como su principal pasión. Muy lejos, advierte de llegar a la presidencia de la ANFP que alguna vez encabezó y que este año tiene elecciones.
—¿Piensa volver al fútbol?
—El fútbol… No es que yo me haya ido, lo que pasa es que yo dejé de participar en temas directivos porque los clubes quieren otra cosa, los clubes tienen ideas distintas a las que tengo yo respecto de cómo proyectar en el tiempo el fútbol.
—¿Pero a la ANFP o Federación no va a volver?
—Es que es difícil. Te eligen los clubes, no la calle.
—¿Le gustaría ver a alguien en la presidencia de la ANFP?
—Para llegar a la ANFP hay que haber construido méritos en el tiempo. No es solo un eslogan o una campaña. Yo creo que ahí, hoy día, nadie supera a Juan Tagle en eso. En los últimos 15 años nadie supera a Juan Tagle en cuanto a mérito deportivo, o logro deportivo, o institucional, a Juan. El tema es que los clubes no te eligen por mérito, hay otros factores.
—Y la aplicación de la ley que regula a las Sociedades Anónimas en el fútbol. ¿Cómo la ve?
—Un poquito tardía. Se demoró 20 años. Hubo una gran crisis en 2015 y no pasó absolutamente nada. Y eso no tiene que ver solo con el fútbol. Somos un país que reacciona tarde. Como en los temas medioambientales o hoy día con la inteligencia artificial. Vamos a tener que ser capaces de hacer leyes que nos protejan de la inteligencia artificial. Es un deber del Estado chileno proteger a sus ciudadanos. No puede esperar hasta el año 2046 para revisarlas. En tres años más la inteligencia artificial no va a ser lo que es hoy día. Ojalá el Presidente en su mensaje el lunes diga “la inteligencia artificial en este país se va a controlar de esta manera”.
Ni hablemos de las casas apuestas y la ludopatía. ¿Cuánto daño se le va a hacer a las familias? No hay que pensar en cuánto se recauda, hay que pensar en los efectos. ¿Cuántos años llevamos de apuestas? Recién ahora alguien del Estado dice que esto se tiene que terminar.
—Pero las señales del Gobierno son confusas.
—Claro que son confusas, si el Ministro de Hacienda está esperando juntar no sé cuánta plata con las apuestas. O sea, no considera el costo que tiene el tratamiento de las enfermedades de ludopatía para la ciudadanía. O sea, que el Estado no te está protegiendo.

“Con la cancelación de los Juegos Nacionales estás afectando derechamente a la meritocracia, es una decisión que discrimina”
Para Harold Mayne-Nicholls hay una decisión del Ministerio del Deporte que fue compleja y que afectó a miles de deportistas: la cancelación de los Juegos Nacionales tras los recortes ordenados por el Ministerio de Hacienda, que encabeza el ministro Jorge Quiroz.
“Entiendo que la economía es muy importante. Y entiendo que podemos estar con los números torcidos. Pero lo que yo no puedo entender es que los Juegos Nacionales son una política pública. No es que la inventó el último gobierno. La inventó Piñera I. La hizo Bachelet II. Lo hizo Piñera II. Lo hizo Boric. No responde a un eslogan de campaña. ¿A qué responde esta política pública? A que trajiste expertos, principalmente de Colombia, que dijeron que mientras no hayan Juegos Deportivos Nacionales no esperen grandes resultados a nivel competitivo. ¿Cuál es la razón de fondo? Que el talento nadie sabe dónde está”, asegura Harold Mayne-Nicholls.
—¿Y de qué manera afecta?
—Es que que tú accedes a competir en esta política pública a través de un logro. Tú obtuviste tu posibilidad de venir a este nacional porque lograste una marca o porque fuiste capaz de desarrollar tus habilidades. No es porque tu papá paga… Con esta suspensión estamos afectando derechamente a la meritocracia. Es la canción de Los Prisioneros. Pateando piedras.
Hay gente que se preparó por dos o tres años para venir y competir. Entonces cortaste la meritocracia, la emoción de la familia de ese deportista de venir al Estadio Nacional a competir. Y, también, discriminas absolutamente. Porque los de la zona central sí tienen acceso a estas competencias.
—¿Es muy grave?
—Es que es muy fácil determinar no hacer las cosas. Recortar y no buscar soluciones. Y había miles de caminos posibles.
Yo habría tratado de hacer lo siguiente. Sumo los costos de los Juegos 2026, 2028 y 2030. Les resto el costo de los Juegos 2026 y al resultado lo divido por tres. Ese será el monto para cada uno de esos Juegos. Así mantengo una actividad muy importante para muchaos deportistas y que responde a una política pública. Finalmente con ese monto empiezo a planificar. Bajo el tema del transporte (bus y no avión en muchos casos); reviso el costo de alojamiento (tal vez no 3/4 estrellas, sino que 2 estrellas) y veo el tema del costo de alimentación sin bajar la calidad. Por último, salgo a buscar socios para este evento: Gobernación, municipios o bien alguna organización internacional.
—¿Qué sueño le gustaría cumplir en el deporte?
—A mí me gustaría ser campeón mundial de lo que sea y que se hagan unos Juegos Olímpicos en Chile. Pero para eso hay que trabajar. Pero como se ha visto la cosa, para los Juegos Olímpicos, lo veo cada vez más difícil. Porque no está el convencimiento de lo beneficioso que es para la población.
—¿Estamos muy lejos de los Juegos Olímpicos?
—No, estamos ahí. Pero hay que trabajar. O sea, cuando digo estamos ahí, es porque nosotros tenemos una experiencia que podemos mostrar positiva. Y no quiero atribuirme ningún mérito, ningún mérito. Pero la respuesta de la gente, del pueblo, sobre los Juegos Panamericanos, te hace decir, aquí hay algo, aquí hay algo donde se puede construir. Y así también es cómo lo vio el Comité Olímpico, que se sorprendió con la cantidad de gente que veía en los recintos deportivos. En todas las disciplinas.
—¿Y cree que el Gobierno cree en eso?
—No. Ese es el problema. Y no estoy seguro si el gobierno anterior lo creyó. Y eso es lo que a mí me duele, que nadie valoriza el valor que tiene el que se transmita la emoción y pasión de un pueblo. Y eso somos nosotros. Pero si se lo digo al ministro Quiroz me manda al pelotón de fusilamiento. Esa es la realidad.
Mira, cuando fueron los Juegos Panamericanos, bajaron los índices de delincuencia en el país. No lo estoy inventando, son datos de estadística. ¿Cuál fue la otra cosa? Subió el grado de bienestar del país. Las emociones traen resultados positivos. Y el deporte es eso. El tema es que lo sepan ver.



