Política
4 de Junio de 2026“Museo de la Verdad”: Diputados libertarios proponen crear espacio sobre “el atropello, el hambre y la humillación” en la Unidad Popular
La iniciativa que recién fue ingresada como proyecto de resolución (y por ende no puede concretarse solo con su aprobación) fue presentada por siete diputados del Partido Nacional Libertario. Allí, se solicita al Gobierno impulsar un recinto dedicado a recordar a las víctimas del desabastecimiento, la crisis económica y la violencia política ocurridas entre 1970 y 1973.
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Este lunes la cuenta pública del Presidente Kast no fue lo único que ocurrió en el Congreso Nacional.
Ese mismo día, a las 18:39 horas, ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto de resolución solicitando la creación del “Museo de la Verdad: El Atropello, el Hambre y la Humillación que Significó para el Pueblo de Chile el Gobierno de la Unidad Popular (1970-1973)”.
En el texto, que a diferencia de los proyectos de ley, solo consta de una declaración de una propuesta que se le hace al Ejecutivo y que en caso de ser aprobada por la Sala representaría la postura del órgano legislativo, se le pide al Presidente Kast que instruya a los ministerios de Culturas, Obras Públicas y al Consejo de Monumentos Nacionales elaborar el denominado “Museo de la Verdad”.
Según lee el proyecto, el objetivo es “preservar la memoria histórica completa y verdadera de las víctimas del desabastecimiento, la violencia política, el quieto del Estado de Derecho y el caos económico que caracterizaron dicho período, y de educar a las nuevas generaciones de chilenos sobre la totalidad de su historia reciente”.
Entre quienes suscriben a la solicitud se encuentran siete de ocho diputados de la bancada del Partido Nacional Libertario (el único que no suscribió fue Germán Verdugo), fundado por Johannes Kaiser:
- Paulina Muñoz Minte (P. Nacional Libertario)
- Gloria Naveillan Arriagada (P. Nacional Libertario)
- Pier Karlezi Hazleby (P. Nacional Libertario)
- Erich Grohs Marín (P. Nacional Libertario)
- Cristóbal Urruticoechea Ríos (P. Nacional Libertario)
- Álvaro Jofré Cáceres (P. Nacional Libertario)
- Hans Marowski Cuevas (P. Nacional Libertario)
El diputado Alejandro Bernales (Partido Liberal), criticó en X el proyecto: “Paremos la chacota de “Sin Filtros” en el Congreso. Mejor propongan más bibliotecas públicas y planes de fomento lector, para que las personas lean, se informen y saquen sus propias conclusiones. ¿Qué dirá el Ministro?”.
Los argumentos de la solicitud de resolución
Entre los fundamentos, que fueron elaborados por Paulina Muñoz pero suscritos por el resto de la bancada, se esgrimen principalmente cuatro puntos, que apuntan en torno a que es un deber “ineludible” del Estado el “preservar la memoria histórica completa y verdadera de su pueblo, sin sesgos ideológicos, sin omisiones convenientes y sin el monopolio de una sola narrativa sobre el pasado reciente”.
“Durante décadas, la memoria oficial del período 1970-1973 ha sido construida casi exclusivamente desde la perspectiva de quienes apoyaban el gobierno de la Unidad Popular, ignorando sistemáticamente el testimonio, el sufrimiento y la verdad de los millones de chilenos que padecieron en carne propia el hambre, el desabastecimiento, la violencia política, la destrucción económica y el atropello institucional que caracterizaron ese período”, lee el documento.
Y agrega: “Un Estado democrático y maduro no puede sostener una memoria oficial parcial: tiene el deber de contar toda la verdad, honrar a todas sus víctimas y educar a sus ciudadanos con honestidad y completitud histórica”.
En ese sentido, el primero de los argumentos sostiene que miles de personas y familias padecieron desabastecimiento, pérdida de empleos, expropiaciones, persecuciones económicas y violencia política durante esos años. Aluden a la inflación, el mercado negro y las famosas “colas” que caracterizaron la época.
Por otro lado, mencionan como segundo argumento que precisamente las personas que fueron víctima del periodo de la Unidad Popular (por las razones anteriormente esgrimidas) no cuentan con el reconocimiento debido.
“Estas víctimas no tienen un museo. No tienen un memorial. No tienen un espacio oficial de reconocimiento de su sufrimiento. Sus testimonios han sido sistemáticamente silenciados por una narrativa oficial que romantiza ese período como una ‘revolución con sabor a empanada y vino tinto’, borrando deliberadamente el dolor de millones de chilenos que lo vivieron de manera muy distinta”, mencionan.
En tercer lugar, cuestionan que en Chile abundan los museos o memoriales dedicados a recordar a las víctimas de violaciones a los derechos humanos ocurridas en dictadura, y que si bien “son legítimos y necesarios”, critican que la memoria histórica no puede ser selectiva, y “no puede recordar solo a unas víctimas e ignorar a otras”.
“La creación del Museo de la Verdad sobre la Unidad Popular no es un acto de odio ni de revancha política: es un acto de justicia histórica que reconoce que también hubo víctimas antes del 11 de septiembre, que también hubo hambre, atropello y humillación antes de esa fecha, y que la historia de Chile merece ser contada en su totalidad”, dice el documento.
Por último, se argumenta que “nos ería un espacio de propaganda ni de odio”, sino que “de educación histórica rigurosa, basado en documentos, testimonios, fotografías, registros económicos y fuentes primarias que den cuenta de lo que realmente ocurrió en Chile entre 1970 y 1973”.
“Las nuevas generaciones de chilenos tienen derecho a conocer esa historia completa y sin censura ideológica. Los niños y jóvenes que hoy estudian en los colegios de Chile aprenden una versión parcial, romantizada e ideologizada del período de la Unidad Popular”, lee el texto.



