Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Reportajes

La ejecutiva que contrabandeaba Toyotas 4Runner a Venezuela: la historia de la funcionaria del BancoEstado acusada de blanquear dinero para el Tren de Aragua

Trabajaba para BancoEstado. Según la Fiscalía, fuera de la oficina colaboraba con una estructura ligada al Tren de Aragua liderada por su pareja, un productor de eventos conocido como "Lermitage". Una nueva querella de Aduanas la vincula al envío de camionetas Toyota 4Runner a Venezuela, una arista surgida de la investigación que comenzó con una masacre y que hoy persigue una red acusada de lavado de activos, extorsiones y asociación criminal.

Por 9 de Junio de 2026
Tren de Aragua Toyota4runner
Tren de Aragua Toyota4runner
Sandro Baeza
Compartir

Hasta hace unas semanas, Rossana Blanco era una trabajadora más de BancoEstado. Llegaba a cumplir funciones de apoyo en una entidad financiera estatal, atendía tareas ligadas al área bancaria y llevaba una vida que, al menos en apariencia, parecía normal.

Pero mientras trabajaba en el sistema financiero, también –según información policial– ocupaba otro lugar: el de contrabandista de vehículos.

Según los antecedentes reunidos en la denominada Operación Tokio, la ciudadana venezolana formaba parte de una estructura ligada al Tren de Aragua que lavó millones de dólares provenientes de extorsiones, secuestros, trata de personas, tráfico de drogas y otros delitos.

La investigación la ubica además junto a su pareja, el productor de eventos Joel David Díaz, uno de los hombres que habría participado en el control de fiestas nocturnas utilizadas por la organización para extorsionar comerciantes y recaudar dinero.

Una querella presentada por el Servicio Nacional de Aduanas agrega otro capítulo a esa historia. Según la acción judicial, Blanco aparece vinculada a una red que utilizaba permisos de salida temporal para sacar camionetas Toyota 4Runner desde Chile hacia Venezuela. Los vehículos cruzaban la frontera por Los Libertadores, recorrían miles de kilómetros hasta Caracas y, en vez de regresar al país, eran vendidos en destino. Entre las propietarias de algunos de esos vehículos figura la propia funcionaria bancaria.

De acuerdo con fuentes conocedoras de la investigación, Aduanas tenía antecedentes sobre este mecanismo desde hace varios meses. Sin embargo, la querella recién fue presentada la semana pasada por una razón estratégica: evitar que los involucrados advirtieran que estaban siendo investigados y pudieran alterar evidencia, modificar sus movimientos o abandonar el país.

Según la acción judicial, Joel David Díaz, con autorización de Jefrey Jesús Miranda Pinto —alias “Yefri San Agustín” o “Shelby”, líder de la facción del Tren de Aragua investigada por la Fiscalía Sur— utilizaba un mecanismo legal diseñado para viajes temporales al extranjero y lo convertía en una vía para sacar vehículos desde Chile hacia Venezuela.

La organización recurría a los llamados Títulos de Salida Temporal de Vehículos, documentos que permiten a un conductor abandonar el país con su automóvil por un período determinado, con la obligación de reingresarlo una vez concluido el viaje. Sobre el papel, se trataba de una salida transitoria. En la práctica, sostiene Aduanas, las camionetas nunca regresaban.

La primera operación fue detectada el 29 de septiembre de 2024. Ese día, Joel David Díaz cruzó el paso fronterizo Los Libertadores conduciendo una Toyota 4Runner año 2020 de su propiedad. Gracias a un permiso que le permitía mantener el vehículo fuera del país durante 180 días, emprendió un recorrido terrestre de miles de kilómetros rumbo a Caracas. Una vez en Venezuela, de acuerdo con la querella, comercializó la camioneta y posteriormente regresó solo a Chile por vía aérea a través del Aeropuerto Arturo Merino Benítez.

Según conocedores de la causa dichas camionetas son altamente apetecidas en Venezuela y pueden ser vendidas a un triple del valor comercial en el mercado negro.

Dos meses después, el esquema volvió a repetirse. El 23 de noviembre de 2024, Díaz salió nuevamente por Los Libertadores. Esta vez lo hizo acompañado por Rossana Blanco, su pareja y funcionaria de BancoEstado. El vehículo era una Toyota 4Runner año 2020 inscrita a nombre de ella. Ambos cruzaron la frontera utilizando un permiso temporal de 180 días. El vehículo, en cambio, jamás volvió al país.

La tercera operación ocurrió el 30 de marzo de 2025. El protagonista volvió a ser Díaz, pero esta vez acompañado por Dubraska Pitters Maestre, propietaria de una Toyota 4Runner año 2021. Ambos abandonaron Chile por el paso Los Libertadores utilizando un permiso temporal de 90 días. El recorrido habría sido el mismo: viaje terrestre hasta Venezuela, venta del vehículo y retorno aéreo a Santiago. Como en los casos anteriores, la camioneta nunca regresó a territorio nacional.

La querella sostiene que las tres camionetas fueron adquiridas con recursos provenientes de actividades ilícitas vinculadas al lavado de activos investigado en la causa del Tren de Aragua. Por esa razón, argumenta Aduanas, se trata de mercancías cuya exportación estaba prohibida. En total, los tres vehículos involucrados estaban valorizados en más de $60 millones.

Según informó oficialmente BancoEstado, Blanco realizó “labores de apoyo” para la institución entre enero de 2023 y junio de 2026. Ese período coincide con parte de los hechos que hoy investiga la Fiscalía, incluida la presunta venta ilegal de camionetas hacia Venezuela mientras se desempeñaba como trabajadora vinculada al banco.

Una relación peligrosa

Los antecedentes recopilados por la Fiscalía muestran que Rossana Blanco no habría ocupado un papel secundario dentro de la organización. De acuerdo con un informe policial citado por Ex-Ante, su función estaba asociada al “manejo directivo y logístico de las fiestas y eventos” que realizaba la facción del Tren de Aragua liderada por “Yefri”. La investigación sostiene que esos eventos no sólo generaban ganancias por venta de entradas, sino también por el cobro de extorsiones, la comercialización de drogas y la explotación sexual al interior de las fiestas.

Los mensajes incorporados a la carpeta investigativa sugieren además que Blanco mantenía contacto permanente con las decisiones económicas de la organización. En uno de los WhatsApp analizados por los investigadores, fechado el 25 de marzo de 2026, la mujer le escribió a Joel Díaz a propósito de un conflicto comercial relacionado con una productora de eventos.

“Métele casquillo a Yefri para que les cobre más”. Según la investigación, el mensaje apuntaba a convencer al líder de la organización de aumentar los cobros extorsivos que se exigían a un local nocturno.

La frase adquirió relevancia para los investigadores porque aparece en una causa donde la principal fuente de ingresos de la organización provenía precisamente de las llamadas “vacunas” cobradas a empresarios de la noche santiaguina. Para la Fiscalía, los chats reflejan que Rossana Blanco no sólo conocía el funcionamiento de la estructura, sino que participaba de conversaciones relacionadas con la administración de esos recursos.

La historia de Rossana Blanco y Joel David Díaz va mucho más allá del contrabando de vehículos. Según informó La Tercera, el venezolano, conocido dentro de la investigación con el alias de “Lermitage”, era uno de los líderes de la facción de Los Shelby, brazo operativo del Tren de Aragua que actuaba en Santiago.

Además de ser productor de eventos, los investigadores lo vinculan con las extorsiones que afectaron a locatarios y administradores de locales nocturnos, particularmente en el sector de Bellavista. De acuerdo con fuentes de la causa citadas por ese medio, fue uno de los hombres que encabezó las reuniones en que integrantes de la organización criminal comenzaron a exigir pagos a empresarios de la noche capitalina.

Rossana Blanco no era una figura lejana dentro de esa estructura. Era la pareja de Díaz. La relación aparece incluso retratada en redes sociales. En noviembre de 2019, cuando ambos ya vivían en Chile, él le dedicó un mensaje público por su aniversario. “Gracias por todo el apoyo en todas las locuras, proyectos y en todo lo que se me pasa por la cabeza”, escribió. Años después, ambos terminarían compartiendo una carpeta investigativa que los sitúa entre los principales imputados de la Operación Tokio.

Temas relevantes

#Tren de Aragua#Venezuela

Notas relacionadas