Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Negocios

19 de Junio de 2026

Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda: “Así como el ministro sinceró la meta de crecimiento y de déficit, también tiene que sincerar la de empleo”

Alejandro Weber explica que el pleno empleo en Chile ya no estaría en torno al 6% por cambios estructurales en el mercado laboral. En lo político, no apoya la AC contra Grau: "he sido muy crítico de la gestión fiscal de la administración anterior; pero de ahí a politizar en extremo esta discusión y llevar a un ministro de Hacienda al banquillo de los acusados, me parece que no contribuye".

Por
Compartir

Mucha confianza en los resultados favorables del proyecto de Reconstrucción tiene el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad San Sebastián Alejandro Weber. Tanta que es partidario de que se apruebe aunque sea por un voto “hay una sobrevaloración de la necesidad de un acuerdo”, señala.

El exsubsecretario de Hacienda durante el gobierno de Sebastián Piñera, prevé que cuando esta iniciativa empiece a implementarse, la economía va a crecer en torno a 3,5%, tal como proyectó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en su decreto fiscal luego de ajustar sus metas para el fin de este período presidencial. En ese sentido, Weber sugiere sincerar también la tercera meta, la de terminar con una tasa de desempleo de 6,5%, atendiendo los cambios estructurales en el mercado laboral, “hoy sería muy difícil volver a crear un millón de empleos”, advierte.

En el plano más político, es contrario a la AC contra Nicolás Grau. Si bien es muy crítico respecto de la gestión fiscal del gobierno anterior, comenta: “llevar a un ministro de Hacienda al banquillo de los acusados esgrimiendo una violación de la Constitución, me parece que no contribuye.  ¿Qué señal vamos a dar hacia afuera a los mercados respecto de la seriedad de nuestra política fiscal?”.

—Esta semana el Banco Central presentó el Informe de Política Monetaria (Ipom), ¿considera que fue optimista o pesimista?

— Diría que las perspectivas de crecimiento son menos auspiciosas para el corto plazo, ya que muestra una caída fuerte para este 2026 en relación a la proyección anterior, pero mejores en el mediano plazo. Por el lado del crecimiento no son buenas noticias. Sin embargo, nuestras proyecciones muestran que debiéramos estar creciendo mensualmente en torno al 4% al final de este año, pero como venimos con 4 meses consecutivos contractivos, no va a ser suficiente para compensar, entonces, lo más probable es un crecimiento en torno a 1,5% este año.

—¿Este 4% a fin de año es por mayor actividad o porque la base de comparación es más baja?

— Tenemos una base de comparación más baja, porque recordemos que 2025 fue un año muy heterogéneo: tuvimos un primer semestre con muy buen crecimiento de 3,3%, y un segundo semestre muy malo con crecimiento de 1,7%. Esa desaceleración se consolidó en enero, febrero, marzo y abril de 2026.

—¿Y en inflación son auspiciosas las señales del Ipom?

— Respecto de la inflación es menos auspicioso que el informe anterior que proyectaba un 4%, y ahora lo subió a 4,2%. Claro que al cierre del Ipom se anunció el acuerdo de paz entre EE.UU e Irán y eso generó una depreciación del dólar a nivel global, un repunte accionario y caída en las tasas de interés, lo cual ha sido una muy buena señal. Raya va la suma, las predicciones para el 2026 no son buenas, pero tenemos buenas señales para 2027 y el 2028 y una caída en los precios con una inflación que ya ha debido recuperar la meta del Banco Central el segundo trimestre del 2027. Otra buena noticia es el repunte de la inversión para los años 2027 y siguientes.

— En cuanto al crecimiento, el techo de los rangos del BC son de 3% y 2,75% para los próximos dos años, alejado de la meta del Gobierno que proyectaba un 4% y redujo a 3,5%, ¿se ve muy alejada?

— Recordemos que la meta de 4% original era en un escenario pre conflicto entre EE.UU Irán, y luego el ministro sinceró un menor un menor crecimiento para el cierre del periodo en 3,5%. Hay que considerar que el IPOM contiene la información oficial disponible, por lo que no considera los futuros ajustes fiscales ni las ganancias por dividendos de crecimiento que arrojaría el proyecto de ley de Reconstrucción si se aprobara.

—¿De aprobarse entonces sería plausible el escenario de 3,5%?

— Si se aprueba el proyecto y avanza el recorte fiscal y otras medidas, el Ministerio de Hacienda prevé un mejor crecimiento que las proyecciones del BC.

— La presidenta del BC, Rosanna Costa recordó que uno de los factores para el desarrollo del país son “los equilibrios macroeconómicos y un marco de políticas económicas claro, creíble y estable”. ¿Cómo entiende ese llamado?

— Hay un consenso bastante transversal de que las instituciones contribuyen a la economía cumpliendo sus mandatos constitucionales y legales. Así lo ha hecho de manera estricta el BC con el control de la inflación; el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) al cual hay que escuchar siempre, nos convenga o no; y hoy, el Ministerio de Hacienda que está impulsando una política fiscal más creíble. También hay un consenso en que el clima de la discusión política tiene que cambiar, esto significa tener discusiones en políticas públicas basadas en evidencia para poner los objetivos de crecimiento y sostenibilidad por delante sin hacernos trampa en el solitario.

—¿A qué se refiere con la trampa en el solitario?

— En la discusión del proyecto de reconstrucción nacional se ha hecho mucho énfasis respecto de que profundiza el déficit fiscal. El punto es que le están pidiendo muchas cosas a este proyecto, y cada política pública tiene un objetivo en particular. Por ejemplo, la pensión garantizada universal era subir las pensiones; y el objetivo de la ley de reconstrucción apunta a impactar las causas de la mediocridad de nuestra economía y recuperar la actividad, generar crecimiento e inversión y por esos objetivos los tenemos que juzgar.

Crédito al empleo: “es razonable modificar ese instrumento”

— De todas formas, el CFA sugirió compensar ese déficit…

— Consideramos que, para escuchar los riesgos que anticipó el CFA, es razonable modificar ese instrumento. Por eso, desde la Universidad San Sebastián presentamos a la Comisión de Hacienda una propuesta respecto al crédito tributario al empleo, una de las medidas más caras del proyecto de 0,41 puntos del PIB o US$1.400 millones.

—¿Cuál es la propuesta?

— Proponemos que en lugar de concentrarlo en los trabajadores actuales se focalice en la creación de nuevo empleo formal, con un componente que vaya al trabajador y otro a la empresa; transitorio por 6 o 12 meses; subiendo el techo de las remuneraciones hasta 16 UTM en vez de las 12 UTM. Con esta propuesta el costo fiscal bajaría de US$1.400 millones a cerca de US$ 200 millones, lo que llevaría a que el proyecto completo sea fiscalmente neutro.

—¿Es decir que también es partidario de cambiar esa medida?

— Sí, yo creo que el resto de las medidas en general están muy bien diseñadas y van a apuntalar el crecimiento; y este instrumento en particular sería razonable pero con la estrechez fiscal que tenemos, lo razonable es focalizar y poner el incentivo en la contratación de nuevo empleo formal.

— Hablando de estrechez fiscal, ¿qué le pareció el decreto fiscal de un déficit de 1,5% al fin del período con una deuda en 45% y no el balance como habían prometido en campaña?

— Lo que hizo el ministro Quiroz fue sincerar la situación no vamos a poder llegar a déficit cero, entonces vamos a comprometer metas realistas que podamos cumplir. Eso es súper importante porque significa avanzar en metas desafiantes, pero realistas y si lo logra vamos a dar buenas señales a los mercados.

—¿Es lograble?

— Pensar en un déficit de 1,5% al cierre, no es otra cosa que retomar lo que teníamos antes de la pandemia, es perfectamente plausible en la medida que se cumplan dos cosas. Que por un lado, tengamos un ajuste fiscal que se consolide en leyes que aseguren que será permanente, y por ello la discusión del Presupuesto 2027 es tan importante: en la última década el presupuesto, en promedio, ha crecido 3,5% real, el del próximo año va a tener que crecer 0% real.

—¿Y la otra condición?

— Que volvamos a crecer a una tasa mayor de lo que tenemos hoy. Si llegamos a estar cerca de los techos proyectados por el IPOM (3% y 2,75%) sería una muy buena noticia. Pero para ello hay que aprobar el proyecto de reconstrucción.

“El pleno empleo en Chile ya no estaría en torno al 6%”

— Respecto de las metas, el ministro Quiroz ha tenido que ajustar las metas de crecimiento y fiscal, ¿qué pasará con la tercera de terminar con un desempleo de 6,5% en cuatro años más?

—Lo que la ciudadanía demanda y que las autoridades deben hacer es sincerar los diagnósticos para construir metas desafiantes pero logrables. El diagnóstico fiscal se ha sincerado, también el de crecimiento; ahora tenemos que sincerar el diagnóstico del mercado laboral.

—¿En qué sentido?

—Mi impresión es que durante muchos años nos hicimos los lesos sin reconocer la magnitud del problema laboral en nuestro país. Antes de la pandemia teníamos un desempleo en torno al 7,2% y hoy está en 9,1%, en 10,5% el de las mujeres, y en casi 24% el de los jóvenes; y la informalidad medida por el INE está en torno al 25%, pero si nos vamos a la base administrativa está llegando al 37%. Esto obedece a un conjunto de factores.

—¿Cuáles factores explicarían estos números?

— No hemos tenido políticas públicas robustas para recuperar empleo, la última fue el IFE Laboral; además hemos tenido un crecimiento muy bajo con una inversión totalmente contraria. Eso en términos macro. Por el otro lado, hemos tenido algunos cambios más estructurales, que debemos empezar a revisar para ver si es plausible pensar en una meta de desempleo del 6%, que es la conceptualización tradicional que tenemos de pleno empleo en Chile.

—¿A qué cambios estructurales se refiere?

— Esos cambios son fundamentalmente demográficos porque la población ha ido envejeciendo; los ajustes de dotación en las empresas después de la pandemia que se acostumbraron a trabajar con menos personas; y la introducción de tecnología para no hablar directamente de Inteligencia Artificial. Todo esto nos hace pensar desde la universidad que el pleno empleo en Chile ya no estaría en torno al 6%.

—¿Cuál sería la cifra del pleno empleo que ustedes observan?

— Aunque todavía nos falta investigación por consolidar, nos parece que una meta desafiante sería pensar en una desocupación entre un 7 y un 7,5%.

—¿Cree que el ministro Quiroz debiese modificar esta meta también?

— Creo que así como el ministro sinceró la meta de crecimiento y de déficit, también tiene que sincerar la meta de creación de empleo. En general los gobiernos no se colocan metas de tasas de desempleo sino que de creación de empleo. Es así como el Presidente Piñera se comprometió a 1 millón de empleos, el de Boric a 700 mil. Hoy día es muy difícil volver a crear un millón de empleos por los elementos que hemos conversado.

—¿Cuáles son las teclas que sugiere apretar para lograr reducir el desempleo?

— La  condición necesaria es retomar cifra de mayor crecimiento de la inversión en torno al 4%; buscar incentivos para la creación de empleo formal; generar condiciones para las funciones de cuidado que permita a las mujeres acceder a un trabajo; mayor flexibilidad laboral con cambios a la indemnización por años de servicio por una a todo evento; capacitación laboral en las cuestiones que se necesiten porque hoy estamos un poquito en las cavernas en ese ámbito; y aprobar el proyecto de reconstrucción. Aquí no hay bala de plata, sino que una composición de distintos instrumentos.

Megareforma: “Hay que ser muy pragmático, el gobierno tiene los votos para aprobar”

— Ahora volviendo a lo que decía la presidenta del BC respecto de cuando Chile más se había desarrollado era porque llegaba a acuerdos. ¿Usted cree que es bueno que el proyecto de reconstrucción se apruebe por un voto o mejor por un acuerdo más amplio?

— Hay que ser muy pragmático, el gobierno tiene los votos para aprobar. La pregunta entonces es cuáles son los incentivos para negociar, ¿yo apruebo tal como está, es el proyecto que quiero por un voto con la convicción en sus resultados, o me abro a negociar tergiversando sus bordes del proyecto por tener mayor respaldo? Creo que hay una hay una sobrevaloración de la necesidad de un acuerdo muy amplio para esta reforma, de repente veo mucho idealismo, en expresiones de deseo con poca experiencia práctica. Algunos dicen que si se aprueba por un voto, se puede dar vuelta al día siguiente; pero eso también puede pasar si se aprueba por tres o 10 votos de diferencia. Lo importante es que el diseño sea adecuado y si como consecuencia de este proyecto empezamos a ver más confianza de los inversionistas, un repunte paulatino de la creación de empleo, mejores cifras de crecimiento, la reforma se va a defender sola.

— Para terminar ,¿qué le parece la Acusación Constitucional al ex ministro de Hacienda, Nicolás Grau?

— Yo he sido muy crítico de la gestión fiscal de la administración anterior por su práctica de proyectar sistemáticamente mayores ingresos que nunca tuvimos y de subestimar sistemáticamente mayores gastos; pero de ahí a politizar en extremo esta discusión y llevar a un ministro de Hacienda al banquillo de los acusados esgrimiendo una violación de la Constitución, me parece que no contribuye.

—¿Cuál sería el riesgo de que se aprobara?

— Si se llega a aprobar una AC contra el ministro de Hacienda, las preguntas son cómo va quedar el clima político para votar el proyecto de reconstrucción, qué va a pasar con los futuros ministros de Hacienda, qué señal vamos a dar hacia afuera a los mercados respecto de la seriedad de nuestra política fiscal, de la credibilidad. Con esto quiero decir que está muy bien ser muy severo técnicamente respecto de lo que se hizo o no se hizo en una administración en particular, pero otra cosa completamente distinta es utilizar un instrumento que lo único que va a hacer es hacer daño a nuestras instituciones.

Notas relacionadas