Política
1 de Julio de 2026Crónica de un resultado anunciado: la estrategia del FA de no provocar, la comentada performance de Zapata y las recriminaciones tras el fracaso del libelo
Abrazos en las tribunas, tranquilidad en el equipo del exministro y cuestionamientos cruzados entre los impulsores del libelo marcaron el cierre de una acusación constitucional que, según admitían representantes del Senado, tenía escasas posibilidades de prosperar desde antes de la votación.
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Con un apretón de manos y un abrazo entre el exministro de Hacienda Nicolás Grau (FA) y su abogado defensor, Patricio Zapata (DC), celebraron el fin del proceso de la acusación constitucional que concluyó ayer en el Senado con un contundente rechazo de la iniciativa en contra del extitular de Hacienda, impulsada por el Partido Nacional Libertario y el Partido Republicano.
El saludo coincidió con los aplausos de los senadores de oposición que celebraban el resultado. Los parlamentarios de derecha salían rápidamente del hemiciclo y, desde las tribunas, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez; el secretario ejecutivo del partido, Simón Ramírez; el exjefe de gabinete de Nicolás Grau, Rodrigo Echecopar; y la exsubsecretaria de Minería, Suina Chahuán, quien también fue su jefa de gabinete, se abrazaban tras el desenlace.
Temprano en la mañana, desde el equipo del exministro aseguraban que, si bien no podían adelantar sus conteos, estaban confiados en que la acusación en contra de Grau no prosperaría. De hecho, el trabajo para ordenar los votos, revelan, no fue muy intensivo, puesto que ya había varias voces del oficialismo que habían manifestado sus dudas respecto de la acusación.
El resultado, para la mayoría de los integrantes de las bancadas de izquierda y de derecha, era evidente. Aun cuando se sabía que se inhabilitarían tres senadores que se habían pronunciado previamente en contra de la acusación —Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Vlado Mirosevic (Partido Liberal) y Claudia Pascual (Partido Comunista)—, en el Senado era conocido que el libelo no obtendría los 26 votos necesarios para declarar a Grau culpable de haber infringido la Constitución.
A las 18:06 horas, las pantallas de la Sala confirmaron lo que anticipaban los senadores. El primer capítulo de la acusación obtuvo 16 votos; el segundo, 9; el tercero, 16; y el cuarto, 10. Hubo capítulos, como el segundo, en que ni siquiera hubo respaldo de senadores republicanos —Cristián Vial y Rodolfo Carter—, pese a que la ofensiva surgió de ese mismo partido.
Sin embargo, después del mediodía, una vez que el senador Miguel Ángel Calisto confirmó que no podía viajar desde Coyhaique a Valparaíso, la sensación de que la acusación sería rechazada terminó por instalarse.

La estrategia de Grau
Desde el equipo del extitular de Hacienda comentan que, dentro del nerviosismo propio de una acusación de este tipo, existía tranquilidad. Esto, puesto que desde la Cámara algunos sectores de la derecha se manifestaron en contra del libelo y en el Senado no existe el Partido de la Gente, que resolvió respaldar la acusación en la Cámara.
Con todo, y aun cuando estaban enterados de que la acusación no tenía respaldo suficiente, establecieron contactos con senadores oficialistas durante la mañana para monitorear sus ánimos y persuadirlos de votar en contra, una idea de la que varios parlamentarios ya estaban convencidos.
Ahora bien, desde el Frente Amplio y conocedores de la estrategia de Grau señalan que la clave para la jornada era no entrar en una ofensiva contra los senadores oficialistas. Según fuentes que conocieron los pormenores de la defensa, la idea era que todo se concentrara en la exposición del abogado de Grau y que ningún dirigente emitiera declaraciones provocadoras contra la derecha.
Menos aún, sostiene otro parlamentario, entrar en comparaciones con algún ministro del segundo gobierno de Sebastián Piñera.
De hecho, si bien Zapata fue crítico en algunos pasajes de su intervención con los diputados acusadores, en el Frente Amplio sabían que cualquier cuestionamiento que él formulara no sería considerado tan grave como si lo hubiera hecho algún dirigente frenteamplista, dado que Zapata es DC.
El estilo Zapata
A las 15:30 horas, los senadores regresaron a la Sala tras el receso de almuerzo para fundamentar sus votos a favor o en contra de la acusación. Antes, durante el bloque previo, habían intervenido el abogado defensor, Patricio Zapata, y los diputados acusadores Benjamín Moreno (Republicano), Pier Karlezi (Libertario) y Paulina Muñoz (Libertaria), mientras los senadores ingresaban paulatinamente al hemiciclo.
Mientras cada senador exponía sus argumentos y revelaba por primera vez si respaldaría o no la acusación, Zapata se daba vuelta en su asiento cada vez que era necesario para mirar y escuchar atentamente a cada uno de los intervinientes.
Cuando el discurso era favorable al libelo, al terminar la intervención mantenía fija la mirada sobre el senador o senadora que había hablado, con evidente gesto de desaprobación.

La grieta en la derecha
“Me encantó tu intervención. ‘Señor Zapata, usted es experto en acusaciones constitucionales’. ¡Me encantó!”, le dijo la senadora libertaria Vanesa Kaiser al diputado Pier Karlezi, de su mismo partido, quien encabezó la acusación constitucional contra Grau.
Ese respaldo, sin embargo, se daba en medio de un ambiente de derrota. En el Partido Nacional Libertario lamentaron que, en una instancia en que supuestamente se escuchan los argumentos de la acusación, los senadores llegaran con una decisión ya tomada.
Por otra parte, sostuvieron que serán todos los senadores, de izquierda y de derecha, quienes pagarán los costos de haber rechazado el libelo contra Grau y, al mismo tiempo, descartaron que este episodio profundice las diferencias entre las fuerzas de derecha.
De hecho, el presidente del PNL, Johannes Kaiser, criticó a través de sus redes sociales a los parlamentarios de manera transversal y los calificó como una “clase política que ha sabido defender a los suyos”. Sobre ello, agregó: “Los senadores que votaron por él lo trataron de inútil, de descuidado, de penca e incompetente, etc. Pero llegaron a la conclusión de que malinformar al Congreso y gestionar el presupuesto nacional como si fuese una fritanguera haitiana es constitucional. Impunidad”.
Eso, mientras desde el Congreso el senador de la bancada republicana, Rodolfo Carter, criticó a quienes impulsaron el libelo. “Estas cosas tienen que coordinarse, tienen que conversarse antes, tiene que haber una cultura de coalición”, indicó.
Luego aseguró que existe un riesgo de tropezar con este tipo de episodios como sector: “Este tipo de diferencias o de fracturas no son gratuitas y generan cierta desafección entre quienes tenemos que apoyar al presidente Kast en estos cuatro años”.
Con todo, desde el PNL indican que este impase no genera tanta división como otros temas venideros a debatir. Por ejemplo, comentan, el indulto general que impulsa dicho partido a los Carabineros declarados culpables de agresiones ilegitimas en el contexto del estallido social.



