
Política
8 de Julio de 2026Del “respeto mutuo” a “descarados e irresponsables”: por qué el FA endureció el tono contra Quiroz durante el trámite de la megarreforma
La tensión por la megarreforma escaló luego de que el Gobierno ingresara indicaciones de última hora en la Comisión de Medio Ambiente del Senado. En el Frente Amplio aseguran que La Moneda ha cerrado la puerta a todas las propuestas de la oposición y que, frente a ello, el partido optó por la estrategia de aumentar las críticas y poner el peso de la prueba en el Gobierno. Su postura, de todos modos, los deja alineados con el Partido Comunista, que desde un principio se resto de las tratativas con el Ejecutivo.
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Pasada la medianoche, la Comisión de Medio Ambiente del Senado vivió uno de los momentos de mayor tensión desde que comenzó la tramitación de la megarreforma. Luego de que el Gobierno ingresara indicaciones sustitutivas, pocos minutos antes de la votación, los senadores de oposición Alfonso de Urresti (PS) y Ricardo Celis (PPD) hicieron reserva de constitucionalidad respecto de algunos artículos y abandonaron la sesión, acusando al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de “generar incertidumbre”.
Junto a ellos estuvo el senador del Frente Amplio Diego Ibáñez, quien asistió a la comisión como oyente y respaldó tanto las críticas como el anuncio de recurrir al Tribunal Constitucional.
“El ministro Quiroz ha hecho una serie de triquiñuelas. Nos hemos retirado de la comisión y hemos manifestado que es abiertamente inconstitucional esta norma, que pretende, básicamente, crear un seguro privado con fondos públicos, torciendo el derecho público”, sostuvo Ibáñez.
Más tarde, a través de sus redes sociales, calificó como “una vergüenza” que el Gobierno cambiara “cuatro veces, improvisadamente, la redacción de una norma que no existe ni funciona en ninguna parte del mundo, como afirmó Quiroz”. Así, el senador los tildó de “descarados e irresponsables”.
Los primeros acercamientos con Quiroz
Sin embargo, el tono del senador no fue un hecho aislado. Al interior del FA explican que responde a una decisión política adoptada por la colectividad, luego de semanas de negociaciones que —afirman— terminaron sin que el Ejecutivo acogiera ninguna de las propuestas presentadas por la oposición.
El 22 de junio, La Moneda había acordado una reunión a mediodía con la directiva del Partido Socialista y sus senadores para entregar sus propuestas para la megarreforma. Sin embargo, a primera hora de esa mañana, antes de una reunión con los líderes de izquierda, llegó a la sede socialista la presidenta del FA, Constanza Martínez, y el senador Ibáñez para solicitar un espacio en la reunión.
La solicitud se concretó y, a pesar de que intentaron entregar un documento con propuestas conjuntas y no tuvieron éxito, dirigentes de ambos partidos participaron del almuerzo en La Moneda que tuvo la presencia del ministro Quiroz y del biministro Claudio Alvarado (Interior y Segegob).
Tras el encuentro, ambos partidos declararon tener bajas expectativas respecto a que el Ejecutivo tomara en cuenta sus propuestas. Dos días más tarde, el ministro Quiroz les hizo entrega de una carta a los senadores del FA para explicarles técnicamente por qué no incluiría sus propuestas, pero los invitó a mantener los canales de diálogo.
De hecho, en entrevista con La Tercera, el mismo Ibáñez sostuvo que no daría a conocer el contenido de la carta “porque hay un respeto mutuo que queremos cuidar para efectos de tener un buen diálogo político“.
De todos modos, en el sector indican que el ministro les explicó por qué no adscribiría a la ampliación del Subsidio Unificado al Empleo y tampoco a la creación de un fondo para renovar el capital de micro y medianas empresas. A su vez, los invitó a aprobar la reducción del impuesto corporativo y solo mostró disposición a arribar a consensos en temas de industrialización, a partir de la exportación de servicios basados en el conocimiento, exención de contribuciónes y algunas medidas ambientales.
Sin embargo, en las últimas reuniónes que han sostenido con el titular de Hacienda, en el FA acusan que no ha habido una apertura real.
FA cierra la puerta
“Todo diálogo que se ha intentado realizar ha tenido un portazo por parte del Gobierno. Y acá no es que uno quiera subir el tono individualmente, sino que tenemos un Presidente que dijo que no le importaba aprobar este megaproyecto por un solo voto y un ministro que ha sostenido que el corazón de la reforma no se toca”, señaló ayer Martínez, en la Radio Sonar FM.
Desde la colectividad sostienen que hicieron llegar propuestas en distintas instancias y que ninguna fue acogida por La Moneda. Aseguran que esa negativa no solo afectó las iniciativas impulsadas por el propio FA, sino también planteamientos de otras fuerzas de oposición e, incluso, de alcaldes oficialistas que han manifestado reparos a la exención de contribuciones contemplada en el proyecto.
“El nivel de crudeza ideológica, tanto por parte del ministro Quiroz como del Presidente, hace necesario mostrar un rechazo total a esta reforma”, afirmó Martínez. Por ello, agregó que, a juicio del Frente Amplio, “la responsabilidad está en rechazar este proyecto de ley y revertirlo cuando sea posible”.
Ese endurecimiento del discurso también quedó reflejado en las declaraciones de la senadora frenteamplista Beatriz Sánchez, quien en entrevista con The Clinic sostuvo que “el ministro Quiroz se sienta con la pistola arriba de la mesa a negociar la megarreforma”.
Sus dichos se produjeron luego de participar en la mesa técnico-política impulsada por la directiva del Senado, instancia que finalmente quedó suspendida tras el anuncio de la bancada de diputados del Partido Socialista de recurrir al Tribunal Constitucional para impugnar parte del proyecto.
Martínez resumió así la posición de su partido: “Hemos sido una oposición dialogante, el problema es que hemos recibido un portazo de vuelta y aquí el oficialismo es el que tiene el poder de la prueba para establecer un ánimo de diálogo”.
Con esto, el Frente Amplio pasa a ser del los partidos del bloque progresista que ponen un pie firme en la negativa a la megarreforma, como lo ha hecho el Partido Comunista luego de que que se restaran, y el Gobierno no los invitara, a mantener el diálogo para la megarreforma. Una acción que los partidos del Socialismo Democrático aún no toman e, incluso, han generado divisiones al interior del Partido Socialista.