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20 de Julio de 2026Del éxtasis colectivo al vacío postmundialero: por qué cuesta tanto procesar el fin del Mundial
El psicólogo, Víctor Cepeda, explicó a The Clinic que se trata de una sensación de vacío o baja activación emocional después de una experiencia colectiva muy intensa. Además, aquellos más susceptibles son las personas que no son tan fanáticas del futbol.
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“Una película tipo ‘Goodbye Lenin‘ pero le hacen creer a un tipo (a mi) que sigue habiendo 6 partidos del Mundial por día y le ponen un Qatar-Senegal del 2022“. Ese fue el comentario de un usuario en redes sociales cuando comenzó a bajar la frecuencia de los partidos por día. Ese sentimiento de amargura o tristeza aumenta ahora que el Mundial terminó.
La tristeza es tal que son varias las personas que anhelan la trama de la película del director Wolfgang Becker, en donde Alex Kerner (Daniel Brühl) —para cuidar la salud de su madre— crea toda una maquinaria para que no se entere que el muro de Berlín desapareció y Alemania vuelve a ser una.
Si bien se habla de “depresión” post Mundial, especialistas llaman a tener cuidado al usar ese término, dado que no corresponde a un diagnóstico clínico. Al respecto, el psicólogo y académico de la Universidad Central, Víctor Cepeda, explicó a The Clinic que “en la mayoría de los casos se trata más bien de una sensación transitoria, de vacío o baja activación emocional después de una experiencia colectiva muy intensa“.
“Durante muchas semanas en Mundial organizó horarios, conversaciones, expectativas, rituales compartidos, la familia volvió a juntarse. Por lo tanto, cuando termina de manera abrupta, la rutina cotidiana puede sentirse menos estimulante. Por eso no es solo aburrimiento, también hay una pérdida momentánea de estructura, expectativas y de la conexión social que necesitamos”, agregó.
El hincha del fútbol versus el fan ocasional
Consultado sobre quiénes son los más afectados por esta sensación de vacío, el académico apunta que “no necesariamente el más futbolero, son más vulnerables quienes depositaron en el Mundial una función psicológica importante como escapar del estrés, el sentirse solo, las preocupaciones cotidianas”.
“El hincha del futbol, el más apasionado, suele seguir teniendo otros espacios para vivir esa afición durante el año. En cambio, si el Mundial se convirtió en la principal fuente de bienestar o desconexión, es más probable que su término genere una sensación de vacío”, recalcó.
Cepeda indica que “no es tan solo el término del Mundial, sino que también termina una experiencia compartida durante un mes. Nos sentimos todos más o menos unidos, mirando lo mismo, comentando lo mismo, emocionándonos por cosas parecidas. Entonces, eso fortalece nuestro sentido de permanencia que es una necesidad psicológica súper importante y que en estos tiempos sea ha ido dejando de lado por el excesivo individualismo”.
“Cuando el Mundial termina, volvemos a la rutina más individual donde esa intensidad emocional y esa conexión con otros desaparece de un día para otro. Lo que cuesta procesar no es solo el fin del futbol, sino el paso de una experiencia extraordinaria a una vida cotidiana que, por contraste, puede sentirse mucho más silenciosa y quizás menos interesante”, añade.



