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Ilustración: Sandro Baeza, The Clinic

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30 de Julio de 2026

No botar los envases ni partir todos los medicamentos: lo que debes evitar al usar pastilleros según un químico farmacéutico

Aunque los pastilleros facilitan el cumplimiento de los tratamientos, especialistas advierten que un uso inadecuado puede afectar la estabilidad de algunos medicamentos. "Antes de llenarlos, es recomendable lavarse y secarse bien las manos, porque la humedad también puede afectar algunos medicamentos", recomendó el director del Centro de Biomedicina de la Universidad Mayor.

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Coloridos, simplemente transparentes, redondos, octagonales y hasta como cubo Rubik. El mercado está lleno de distintos diseños de pastilleros semanales para hacer más simple la vida de aquellas personas que, por distintos motivos, tienen que tomar ciertos medicamentos para su salud física y mental. 

Es en ese contexto, que en las últimas semanas se viralizó un video en donde una mujer explica a qué estar atentos a la hora de ordenar las medicinas. 

En un poco más de un minuto, se señala que “el color del blíster es lo primero que hay que revisar. Si el blíster es blanco, que puedes ver el comprimido puede ir en el pastillero. Si por el contrario, el blíster es de color significa que significa que es sensible a la luz y no podemos colocarlo en el pastillero”. 

Pero ¿Qué tan ciertas son esas afirmaciones?

El uso correcto de los pastilleros

Diego Rojas Rivera, químico farmacéutico, Doctor en Bioquímica y director del Centro de Biomedicina de la Universidad Mayor, explicó a The Clinic que “los pastilleros son una muy buena herramienta para mejorar la adherencia al tratamiento, especialmente en personas que toman varios medicamentos o tienen polifarmacia“.

Antes de llenarlos, es recomendable lavarse y secarse bien las manos, porque la humedad también puede afectar algunos medicamentos. Después, lo importante es hacerlo de manera ordenada, idealmente siguiendo siempre la misma secuencia, porque una vez que un comprimido sale de su blíster muchas veces deja de ser identificable”, advierte.

También recuerda que “hay medicamentos que son muy parecidos en tamaño, forma o color, y eso puede favorecer errores. Recomiendo mantener el pastillero en un lugar fresco y seco, y conservar las cajas originales, porque contienen información importante como la dosis, la fecha de vencimiento y las condiciones de conservación“.

Consultado sobre si el color del blíster responde a la sensibilidad del medicamento, es enfático en señalar: “La respuesta corta es no. El color o la opacidad del blíster, por sí solos, no permiten saber si un medicamento es sensible a la temperatura o a la luz. En algunos casos ese envase puede aportar protección frente a la luz, pero también puede responder al diseño del producto o a decisiones de fabricación”.

“Si un medicamento requiere condiciones especiales de conservación, como protegerlo de la luz o mantenerlo a una determinada temperatura, esa información debe aparecer en el envase o en el folleto. No conviene sacar conclusiones solo por la apariencia del blíster“, recalca.

“El envase también es parte del medicamento”

Así como hay envases transparentes, de colores también hay algunos totalmente plateados en donde no es posible ver el medicamento. En redes sociales se afirma que aquellos que vienen en esos envases no pueden ser dejados en un pastillero. Al respecto, Rojas recomienda no asumir que pueden ser sacados de su envase.

“El envase también es parte del medicamento. Muchas veces cumple una función de protección frente a factores como la humedad, la luz o el oxígeno, aunque eso depende de cada formulación. Por eso no es posible saber si un medicamento puede mantenerse fuera de su blíster solo mirando el envase. Si el folleto indica conservarlo en su envase original, esa recomendación debe respetarse. Y si existe cualquier duda, lo más prudente es consultar al químico farmacéutico antes de retirarlo del blíster”, indicó.

Por otro lado, consultado sobre si se pueden partir todas las pastillas respondió un rotundo no. “Un comprimido no contiene solo el principio activo, también incorpora una formulación farmacéutica diseñada para que el medicamento se absorba o se libere de una determinada manera. Si se parte cuando no corresponde, esa tecnología puede alterarse y afectar su eficacia o seguridad“.

“Existen comprimidos diseñados para fraccionarse, pero otros no deben partirse, como los de liberación prolongada o los que tienen recubrimiento entérico. La presencia de una ranura tampoco garantiza que pueda dividirse, porque puede formar parte del diseño del comprimido y no de una indicación de uso. Ante la duda, siempre es mejor revisar el folleto o consultar al químico farmacéutico antes de modificar un medicamento”, insistió.

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#medicamentos#Pastillero

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