Opinión
30 de Julio de 2026Así funcionan las Ray-Ban Meta Gen 2: Captura en primera persona, IA y las dudas sobre privacidad
Por Eduardo Woo
Probamos las nuevas gafas inteligentes de Meta y Ray-Ban en su llegada al país. Con cámara de 12 MP, asistente de voz y audio integrado en un diseño clásico, el dispositivo impresiona en uso diario, pero tiene límites y acá te contamos.
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El desembarco oficial de las Ray-Ban Meta Gen 2 en Chile no es una novedad más en la vitrina tecnológica; representa el primer esfuerzo serio por masificar los dispositivos vestibles (wearables) con inteligencia artificial y captura en primera persona en nuestra región.
Tras semanas de pruebas intensivas, la colaboración entre el gigante Meta y la icónica firma de marcos demuestra que la tecnología transparente e invisible es posible, aunque aún convive con barreras físicas y funcionales.
A diferencia de los aparatosos visores de realidad aumentada o dispositivos con proyección en los cristales (HUD displays), estas gafas no buscan superponer gráficos sobre tus ojos. Su propuesta radica en potenciar dos sentidos clave —vista y oído— manteniendo la estética clásica de marcos que tiene la marca de lentes.
| Categoría / Componente | Especificación Técnica (Ray-Ban Meta Gen 2) |
|---|---|
| Cámara | 12 MP ultra gran angular (3024 x 4032 px en fotos) |
| Resolución de Video | Hasta 3K Ultra HD a 30 fps (soporta 1080p a 30/60 fps y 720p a 120 fps) |
| Procesador | Qualcomm Snapdragon AR1 Gen 1 |
| Almacenamiento Interno | 32 GB (+1.000 fotos o +100 videos de 30 segundos) |
| Audio | 2 altavoces integrados de oído abierto con volumen adaptativo |
| Micrófonos | Sistema de 5 micrófonos con captura de audio espacial y reducción de ruido |
| Autonomía (Gafas) | Hasta 8 horas de uso continuo con una sola carga |
| Estuche de Carga | Hasta 48 horas adicionales de batería total |
| Carga Rápida | 50% de batería en aprox. 20 minutos |
| Conectividad | Wi-Fi 6 (802.11ax) y Bluetooth 5.3 |
| Resistencia al Agua | IPX4 (resistente a salpicaduras y lluvia ligera) |
| Inteligencia Artificial | Meta AI (“Hey Meta”), procesamiento multimodal e interpretación de entorno |
| Compatibilidad de SO | iOS 15.2 o superior / Android 10 o superior (vía app Meta View) |
| Diseños y Lentes | Monturas Wayfarer, Headliner y Skyler (compatibles con cristales ópticos y Transitions®) |
| Peso Estimado | ~49 g a 50 g (según modelo) |
¿Cómo es la experiencia diaria?
En el apartado técnico, la incorporación de una cámara ultra gran angular de 12 megapíxeles integrada en uno de los extremos del marco es uno de sus mayores aciertos. Pese a estar ubicada en un lateral del armazón, el sensor logra capturar imágenes y videos alineados con la perspectiva del usuario, ofreciendo una verdadera vista en primera persona. Todo se registra en formato 3:4, el único disponible, un estándar de retrato al que plataformas como Instagram ya nos tienen acostumbrados.
Esta captura en primera persona se complementa con un sistema de interacción física bien resuelto en la patilla derecha del armazón. En la parte superior hay un botón que permite tomar una fotografía con un toque o iniciar una grabación de video al mantenerlo presionado. A lo largo de la misma superficie, además, se integra un panel táctil intuitivo que controla la reproducción multimedia mediante gestos simples: un toque pausa o reanuda la música, deslizar el dedo hacia adelante o atrás ajusta el volumen y varios toques consecutivos permiten cambiar de pista sin sacar el teléfono del bolsillo.
La gran ventaja de las Ray-Ban Meta Gen 2 está en la inmediatez de capturar exactamente lo que ves, sin tener que interponer la pantalla de un teléfono entre la escena y tus ojos. Sin embargo, esa inmediatez no es absoluta. Al tomar una fotografía —ya sea presionando el botón físico o mediante un comando de voz— existe un retraso de uno o dos segundos antes de que se realice la captura, un detalle que conviene tener presente. No es un problema grave, pero sí un aspecto que deberas considerar, y del que probablemente Meta logre reducir en futuras generaciones.

Una de las funciones que más destaco en mi uso, es la posibilidad de utilizar las gafas como cámara principal durante videollamadas de WhatsApp. La selección no se realiza mediante un comando de voz, sino con unos pocos toques desde la interfaz de la llamada para alternar entre la cámara del teléfono y las gafas. Aunque requiere ese paso adicional, refleja una de las funciones más interesantes del dispositivo.
Una vez activada, permite transmitir en tiempo real y desde una perspectiva en primera persona (POV) exactamente lo que está viendo el usuario, algo especialmente útil para mostrar un recorrido, compartir una experiencia o incluso recibir asistencia remota.
Te escucha y ayuda
Un pilar clave de las Ray-Ban Meta Gen 2 es la voz. La integración del asistente Meta AI se activa mediante el comando “Hey Meta”. Desde ese momento es posible pedirle acciones como reproducir música, tomar fotografías, iniciar grabaciones de video e incluso publicar contenido directamente en redes sociales. Por supuesto, también puede responder consultas contextuales.
En el apartado de las llamadas y la conectividad, las gafas destacan por su sistema de audio de oído abierto (open-ear). Sus micrófonos direccionales reducen eficazmente el ruido ambiental, mientras que los altavoces integrados en las patillas ofrecen una calidad de sonido notable para escuchar música, podcasts o realizar llamadas, todo sin aislar al usuario de su entorno.
El indicador LED que no puedes burlar
La privacidad de quienes te rodean siempre ha sido el gran talón de Aquiles de la tecnología vestible. Cuando Google Glass irrumpió en 2013, desencadenó un intenso debate ético y una crítica que se repetía. La incertidumbre sobre si un usuario estaba grabando discretamente a transeúntes, empleados o clientes generó fricciones que terminaron con prohibiciones en distintos espacios y con la acuñación del peyorativo término glasshole.
Con ese antecedente en mente, Meta diseñó una estrategia para evitar un fracaso comercial y reputacional similar. La principal medida fue incorporar un indicador LED frontal de alta intensidad que se enciende de forma obligatoria cada vez que las gafas toman una fotografía o comienzan a grabar un video.
Sin embargo, la compañía de Mark Zuckerberg fue un paso más allá. Tras conocerse casos de usuarios que intentaban cubrir el LED para grabar sin ser detectados, Meta implementó medidas adicionales mediante actualizaciones de software. Si el sistema detecta que el indicador luminoso está obstruido o manipulado, desactiva automáticamente las funciones de la cámara e incluso puede suspender la cuenta de Meta asociada al dispositivo.

Puede parecer una medida drástica, pero también resulta necesaria para reforzar la confianza en un producto cuya adopción depende, en gran parte, de la aceptación de quienes rodean al usuario. Y es fácil entender por qué: durante el tiempo que las utilicé, bastaba con llevarlas puestas para percibir esa tensión implícita (aunque más explícita) que se resume en una sola pregunta: “¿Me estás grabando?”.
La desconfianza es parte de la experiencia de usar este tipo de dispositivos.
Los puntos débiles
No todo es perfecto. Como ocurre con cualquier dispositivo que busca concentrar cámaras, micrófonos, altavoces, sensores y una batería en el espacio de unas gafas convencionales, las Ray-Ban Meta Gen 2 también evidencian algunos compromisos.
El principal está en la autonomía. Aunque Meta promete hasta 8 horas de uso moderado, esa cifra cambia considerablemente cuando se aprovechan las funciones que justamente hacen atractivo al producto. Grabar videos de forma frecuente, tomar fotografías o interactuar con Meta AI reduce la batería a unas tres o cuatro horas en un uso intensivo. El impacto es menor sí, gracias al estuche de carga, que funciona como una batería portátil y permite varias recargas adicionales durante el día, pero obliga a mantenerlo siempre cerca.
Otro límite importante aparece en la grabación de video. Cada clip tiene un máximo de 3 minutos, una restricción que probablemente será suficiente para redes sociales, pero que resulta escasa para quienes buscan registrar contenido de mayor duración sin interrupciones. Todo apunta a que esta decisión responde a una limitación técnica: durante el desarrollo, Meta comprobó que grabaciones más extensas reducían drásticamente la autonomía y elevaban la temperatura del dispositivo a niveles que comprometían la experiencia de uso.
Vinculado a ello, sorprende la ausencia de transmisiones en vivo hacia plataformas como Instagram Live o Facebook Live. Pese a la integración con Meta AI y al ecosistema de la compañía, la transmisión en primera persona está limitada a las videollamadas de WhatsApp, desaprovechando parte del potencial que ofrecen estas gafas para la creación de contenido.
Por último, su certificación IPX4 ofrece protección frente a salpicaduras y lluvia ligera, pero está lejos de convertirlas en unas gafas aptas para actividades acuáticas o para soportar lluvias.
Cabe señalar que Meta cuenta en su portafolio con modelos de mayor resistencia, como la línea desarrollada junto a Oakley, que alcanza certificación IP67 contra el polvo y el agua. Las Ray-Ban Meta Gen 2, en cambio, priorizan el diseño, la comodidad y el uso cotidiano por sobre una protección extrema, una decisión coherente con el tipo de producto que buscan ser.
Veredicto
Las Ray-Ban Meta Gen 2 están disponibles en Chile con un precio de entrada desde los $450.000 para las versiones base Wayfarer y Skyler, mientras que las configuraciones con marcos Headliner o cristales especiales y de transición alcanzan los $529.000.
¿Para quiénes son estas gafas? Definitivamente no se trata de un producto pensado para el consumidor masivo. Son un dispositivo de nicho orientado a creadores de contenido, entusiastas de la tecnología (early adopters) y usuarios que buscan escuchar música o realizar llamadas sin aislarse de su entorno.
Más allá de sus especificaciones, el mayor logro de las Ray-Ban Meta Gen 2 es demostrar que la inteligencia artificial puede integrarse de forma natural en un objeto que millones de personas ya utilizan a diario. No se sienten como un prototipo ni como un experimento tecnológico, sino como unas gafas convencionales que, casi de forma invisible, incorporan una nueva capa de interacción con el mundo.
¿Tienen limitaciones? Sí. La autonomía, el tiempo máximo de grabación y la persistente desconfianza que todavía generan recuerdan que esta categoría aún está en plena maduración. Pero, al mismo tiempo, dejan la impresión de que, más que un accesorio, las Ray-Ban Meta Gen 2 son un adelanto convincente de cómo podrían ser los dispositivos personales de la próxima década.



