Opinión
1 de Agosto de 2026
Columna de Danilo Herrera: Correr el cerco
Por Danilo Herrera
En su columna, Danilo Herrera retoma una frase de Camila Vallejo para describir cómo el oficialismo desplaza el debate público con propuestas extremas. El texto aborda los casos de Codelco, el aborto y la exención de contribuciones para primeras viviendas de adultos mayores.
Sigue a The Clinic en Google NewsCompartir
Camila Vallejo, en su primera entrevista después de salir del gobierno, lo dijo cuatro veces. Correr el cerco. Alguien propone algo escandaloso, después ofrecen conversar, un aliado plantea una versión un poco menos escandalosa y, cuando nadie se da cuenta, el cerco ya está unos metros más allá.
Primer caso, Codelco. El martes, el senador y presidente de Republicanos, Arturo Squella, planteó que, aprobada la megarreforma, lo que corresponde es privatizar Codelco, o al menos una parte. Una idea que hace una semana no figuraba en el menú. Al día siguiente, con la polémica encima, Squella recogió el cordel y dijo que, en ningún caso el Estado perdería el control, solo entraría un privado a administrar una parte. El jueves, los libertarios reventaron el techo apuntando a la privatización parcial o total y un cheque de dos millones de pesos para cada chileno. Entre la locura de Kaiser y la de Squella, los republicanos pasaron a ser la sensatez. Nadie votó nada, pero en tres días Codelco pasó de intocable a negociable y lo que se discute ya no es si se privatiza, sino cuánto.
Con el aborto, lo mismo. El diputado Urruticoechea (Partido Nacional Libertario) propuso obligar a las mujeres a escuchar los latidos del feto antes de interrumpir el embarazo dentro del marco de lo legal. En medio del evidente escándalo, el gobierno se abre a conversar sobre las tres causales, como si discutir el recorte de un derecho ya obtenido fuera el terreno razonable. La propuesta extrema nunca buscó aprobarse, sino que buscó mover la conversación hasta que retroceder no pareciera tan descabellado.
Codelco y el aborto los empujan Republicanos y los Libertarios, cada uno subiéndole la apuesta al otro. Es, como dijo Vallejo, la receta de la ultraderecha y no hace falta que ellos propongan cada cosa, basta con que muevan un poco el piso para que después el gobierno llegue con su idea “moderada”.
Y el problema es que el cerco que realmente se corre esta semana, pasó a tercer plano. La megarreforma dejó exentas de contribuciones todas las primeras viviendas de los mayores de 65 años, sin mirar cuánto vale la casa ni cuánto tiene el dueño. El tema es que alguien tiene que reponer esos fondos públicos porque con contribuciones se financian los municipios más pobres del país. La fórmula que se votará el próximo martes en el Senado es que se repongan con impuestos generales. En simple, el IVA que paga una persona en Renca cuando compra el pan, va a terminar financiando lo que antes las contribuciones, a costa de vecinos que dejaron de pagarlas gracias a este gobierno. Ese cerco también se corrió. Y, para peor, la amenaza del ministro Quiroz apunta a que, o aprueban esta fórmula, o los municipios se quedan sin financiamiento.
Camila Vallejo fue explícita y certera. Primero el escándalo, después el “conversemos” y, al final, ya nadie discute si algo corresponde o no, sino cómo se hace. Se va a naturalizar, te lo aseguro, advirtió. Cada vez que la pregunta cambia del por qué al cómo, el cerco ya se corrió.



