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3 de Agosto de 2026La solución de Paula Daza para combatir la desigual distribución de farmacias en el país: propone vender ciertos medicamentos en supermercados
La exsubsecretaria de Salud sostiene que el principal problema en las zonas aisladas no es la falta de interés de las farmacias, sino las barreras regulatorias. Plantea flexibilizar la venta de ciertos fármacos y potenciar la receta electrónica.
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La distribución de farmacias a lo largo del país es profundamente desigual.
En la misma Región Metropolitana, según un análisis de Colliers de abril, pese a que hay 2.467 farmacias, comunas como Santiago centro concentran el 13,7% del total.
Ese problema también acompleja a las regiones, pueblos y comunas del país, donde muchas veces sus habitantes tienen que viajar grandes distancias para conseguir algún medicamento. En algunos casos incluso son cientos de kilómetros.
Dicho problema, precisamente, es el que la exsubsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, plantea en una carta en El Mercurio.
“En Visviri, sus 684 habitantes viajan más de 200 km. En Villa O’Higgins, los 612 vecinos dependen de Cochrane, a 220 km de distancia. Estos son algunos ejemplos que muestran que el problema no es solo geográfico: es regulatorio”, plantea la directora ejecutiva de CIPS-UDD.
Según la doctora, el dilema, radica en que “la normativa fue diseñada para el modelo tradicional de farmacia y termina excluyendo a las zonas de baja densidad. No es que el mercado haya fallado; simplemente, no se le ha permitido entrar”.
Daza plantea que si bien no se puede obligar a las cadenas farmacéuticas a instalarse en ciertos lugares, como algunos han sugerido, podría existir una solución más fácil: habilitar que otro tipo de comercios puedan vender ciertos medicamentos.
“Algunos proponen obligar a las cadenas a instalarse donde hoy no operan. Es una mala solución. Una farmacia sostenida por mandato y no por demanda, difícilmente será sostenible y terminará trasladando sus costos a los usuarios o al Estado. Además, evita discutir el verdadero problema: las barreras regulatorias que impiden operar en esos lugares”, dice la doctora.
Así, plantea: “Es hora de liberar, no de administrar: permitir que los medicamentos de uso frecuente se vendan también en supermercados y fortalecer la venta online con receta electrónica, hoy ya contemplada en la normativa chilena“.
“Dejemos que la competencia acerque los medicamentos a quienes más los necesitan. Porque la libertad de elegir dónde comprar un remedio solo existe cuando, antes que nada, hay un lugar donde comprarlo”, concluye Daza.