Carlos Montes (PS): “Pónganle el adjetivo que quieran, pero es indiscutible que Carolina Tohá tuvo un rol muy importante en el gobierno de Boric”
El exministro de Vivienda entra en el debate abierto por el expresidente en torno al rol de la exministra del Interior y la necesidad de autocrítica dentro de la izquierda. El exsenador, de todos modos, sostiene que hubo una generación que “aprendió mucho” y afirma que Gabriel Boric “tiene todas las condiciones para ser candidato en 2029” y que “probablemente lo será”. También califica al actual gobierno de José Antonio Kast como “extremo” y acusa a su sucesor, Iván Poduje, de “impostar” un papel en el Ministerio de Vivienda. Además, cuestiona que Luis Cordero defienda a las salmoneras —“no se ve bien”, dice— y postula que Álvaro Elizalde “tiene todas las condiciones” para convertirse en el próximo timonel del PS.
Por Jorge Palacios 16 de Agosto de 2026
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“Leyendo y estudiando”. Así dice estar Carlos Montes desde hace cinco meses, cuando dejó el Ministerio de Vivienda y Urbanismo tras el cambio de administración de Gabriel Boric a José Antonio Kast.
Después de 36 años (24 como diputado, ocho como senador y cuatro como ministro), el militante socialista, uno de los fundadores del MAPU, se encuentra con un ritmo de vida mucho menos intenso que el que tenía tiempo atrás. Ahora dice pasar mucho más acompañado de su familia. A esta entrevista con The Clinic, de hecho, asiste luego de visitar a uno de sus hijos.
Montes se toma su tiempo para pensar las respuestas y escoger las palabras. También es cauto: evita ahondar en temas que puedan significarle una reprimenda, no de sus compañeros de militancia, excolegas o del propio expresidente Gabriel Boric, sino de sus amigos.
—¿Extraña la política?
—Tuve un quiebre muy fuerte cuando pasé de ser senador a ministro, porque eran roles distintos. Como senador podía hablar de todo, pero como ministro estaba concentrado solo en un tema y en ciertas crisis. Ahora en estos meses, no he echado mucho de menos lo que hacía antes. He aprovechado el tiempo.
Montes tuvo un largo descanso en España tras salir del Gobierno. Viajó hasta el País Vasco. Allí estuvo un mes en la casa que le prestó un amigo suyo. Por esas semanas también aprovechó de recorrer junto a su hijo.
Pero a su vuelta, el descanso no continuó: retomó actividades con dirigentes locales, con visitas incluidas por invitaciones que le hacen llegar. Por ejemplo, esta semana se reunió con pobladores de Nueva Esperanza, en La Florida. “Todavía me queda energía“, dice entre risas.
—¿Siente que le quedó algo pendiente en su carrera?
—Creo que hice mucho, me la jugué demasiado. Muchas cosas quedaron pendientes en todos los ámbitos, pero tengo una visión positiva de mi historia política, desde joven. Positiva en el sentido de que siempre me la jugué donde estuve.
—Dijo alguna vez que para ser ministro de Vivienda puso en juego su capital político.
—Cuando me plantearon que fuera ministro no estaba en mis planes, tenía otro proyecto. Pero después de conversar asumí esta cartera, porque otras tenían otro tipo de complejidad y pensaba que Vivienda iba a ser más tranquila. Y no lo fue, pero logramos cosas importantes.
—¿Nunca tuvo el bicho presidencial?
—No, nunca. Uno sabe lo que es. No fue mi tema.

Montes y su crítica al Gobierno de Kast: “La manera de seleccionar al equipo de Gobierno es una cosa insólita”
—¿Cómo ha visto a José Antonio Kast en la Presidencia?
—A él lo conocí bien: fuimos compañeros en el Parlamento como diputados mucho tiempo, en la comisión de Educación de la Cámara. Con (Cristián) Valenzuela también, que era su asesor, y lo conocí bastante.
Ahora, en todo gobierno en los primeros meses se está en un ejercicio de instalación. A nivel de ministerios también. Tuve que ir a hablar a un lugar por ahí y me pregunté: “¿Cómo fueron las instalaciones que me tocó a mí?”. En general todos tienen complejidades, si instalarse no es algo fácil. Pero la instalación de Kast la encuentro con debilidades muy fuertes. O sea la cantidad de personas que han entrado y salido, entrado y salido… Las orientaciones en temas fundamentales. En fin, esperaba que fuera algo más madurado. Se decía que tenía hasta las leyes listas.
—¿Ve amateurismo?
—Menos profesionalismo del que se decía que tenían. La manera de seleccionar al equipo de Gobierno es una cosa insólita. No se había dado algo así antes.
—Al gobierno de Gabriel Boric le cayó encima el mote de “amateur” en su inicio.
—Hubo mucho menos profesionalismo para políticos y mucho menos experiencia acumulada como para tomar decisiones más sólidas. Para mí, las salidas políticas no son para celebrarlas. Lo encuentro lamentable, porque lo ideal es que los proyectos se desplieguen y consoliden. La inestabilidad de los proyectos que refleja esta rotación de personas es algo que afecta a la política.
—¿Qué piensa de Iván Poduje? Su sucesor es de los ministros mejor evaluados del actual gabinete.
—He seguido un poco la política norteamericana y estos estilos disruptivos, de críticas radicales, del conflicto por delante por sobre buscar entenderse, es propio de una forma de hacer política. Y varios presidentes que no nombraré, y que están dentro del bloque de Trump, tienen esa misma característica.
—¿Por qué la ciudadanía valora eso?
—Porque la ciudadanía es crítica de la política, entonces le gusta más lo disruptivo. ¿Cuánto durará? No lo sé, pero es una tendencia que se descubrieron las investigaciones. Esto no es espontáneo, es un diseño.
—¿Dice que no es la personalidad real de Poduje?
—No me quiero referir a la personalidad de un ministro. Pero en este caso creo que es un cierto estilo o modelo. Veremos hasta cuándo dura.
—¿Un diseño para generar más adhesión hacia una figura?
—Hacia el Gobierno y hacia todos. Es distinto a lo que nos propusimos nosotros, que buscamos unidad para conversar y encontrar soluciones en Vivienda.
—A Poduje se le celebra que esté en terreno, que muestre fallas estructurales. Algunos dicen que es cercano.
—Yo también estuve mucho en terreno también. Es un asunto de estilo, de formas de ser mediático, de talento mediático. ¿Qué cosas le rescato? Seguro genera polémica, pero cuando él dice que el período que hay que tomar en cuenta para evaluar las obras que hacen las empresas debe subir a 10 años, y no estar en 5 como hoy en día, estoy totalmente de acuerdo con él. Ojalá eso se logre. No son tantas cosas que valore de él, pero eso sí.
“El estilo del Gobierno no está definido, está decantándose. Las cosas no son de una vez y para siempre”
—¿Qué le falta al Presidente Kast?
—Como lo conocí bastante, yo lo sentía en el período parlamentario con más argumento. En el rol presidencial es distinto: ahora ya no puede estar dando muchos argumentos porque tiene que concitar distintas voluntades. He sentido que en la apertura a los contenidos del diálogo, le conocí más densidad en el pasado. El estilo del Gobierno no está definido, está decantándose. Las cosas no son de una vez y para siempre.
—¿Dice que Kast tiene un vacío argumental?
—Es que como lo conozco más, creo que tiene más argumentos y no se despliega con ellos. Eso es lo que echo de menos de él. En varios temas se requiere más fundamentos y yo le conocía con más argumentos.
—¿Por qué cree que le ocurrió eso?
—No conozco mucho su evolución después de que salió del Congreso, pero probablemente es porque tiene que concitar muchas voluntades. Ya no es solo su opinión personal. Me tocó conocer varios presidentesque tuvieron que limitar sus posiciones, su visión, por buscar acuerdos entre su sector. Supongo que algo de eso es, pero no sé si eso es todo. Pasa lo mismo con Valenzuela.
—Si se compara el inicio del gobierno de Kast con el de Boric, pareciera que el primero es más ejecutor que el segundo, pues logró aprobar su proyecto matriz
—Eso es un proyecto extremo que logró concitar el apoyo de las derechas en el Congreso. Ese es el mayor talento… Vamos a ver qué pasa con esto. Ellos fueron decididos a impulsar lo que tenían sin adversidades.
“El expresidente Boric tiene todas las condiciones para ser candidato en 2029, probablemente lo será”
El martes 11 de agosto, Montes fue visto en el Centro Cultural CEINA.
Hasta allí asistió para escuchar el comentario que haría el expresidente Boric sobre el libro La resaca, de Eugenio Tironi, en el que se analiza su mandato.
La instancia concitó atención no solo por la presencia del exmandatario, sino también por la fuerte autocrítica que hizo en el lugar. Por ejemplo, señaló que cometió un error al conformar su primer gabinete y no considerar a figuras con mayor experiencia en el Estado.
Y sostuvo que la conducción de su gobierno, tras el triunfo del Rechazo en el plebiscito del 4 de septiembre de 2022, no dependió de una única persona: Carolina Tohá.
Algunos exministros y excolaboradores marcaron distancia con los comentarios de Boric. Sobre todo con el último.
—¿Comparte el análisis del expresidente?
—Él reconoció que hubo un error del gobierno al no asumir más decididamente un papel dentro del proceso constitucional. Lo planteó como un problema. Planteó también, aunque yo no lo entendí, porque no sé la profundidad de esa reflexión, que hubiera puesto más gente experimentada en la gestión pública. Ahí no sé a que área se refería.
—Quizá a que hubo una ministra del Interior que en los primeros días del gobierno quiso entrar a Temucuicui sin éxito.
—Bueno. En parte, puede que se refiriera a eso. Creo que también puede responder a Educación, probablemente, porque esa cartera era importante para el Frente Amplio.
—¿Está de acuerdo con que había inexperiencia política al inicio del gobierno de Boric?
—Pongámoslo de otra manera. Hoy en día hay una generación con un aprendizaje muy fuerte, con altos y bajos, pero que en el futuro seguirán influyendo en grandes decisiones nacionales. Este fue un gobierno que uno de sus aportes es que hubo una generación que aprendió mucho.
—¿Le gustaría que el expresidente Boric sea candidato en 2029?
—Depende mucho de lo que ocurra. Tiene todas las condiciones. Probablemente será candidato. Él personalmente tiene un aprendizaje muy rápido: el pasar de un proyecto de transformaciones estructurales profundas y después de la constituyente y el plebiscito pasar a un proyecto de transformaciones sociales… Esa capacidad que tuvo para asumir la realidad, de responderla, creo que fue un paso fundamental.
—Se ha planteado que Boric normalizó el país.
—Hablando claro, él asume la realidad. No es una posición ideológica ni política la que toma, es la realidad.
—Pero se dice que su gobierno solo terminó sorteando la ola.
—Bueno, es una manera de verlo. Pero en lo concreto hay una derrota muy fuerte frente a la que se piensan las causas y se ve que el país quería otra cosa. A partir de eso, asume la realidad y redefine las prioridades. No renunció a lo que se planteaba, pero asume la realidad.
—Boric planteó que Carolina Tohá no “salvo los muebles” del gobierno luego de la derrota del plebiscito constitucional. ¿Es justa esa aseveración?
—Póngale el adjetivo o cualidad que quiera, pero creo que es indiscutible, indudable, que Carolina Tohá tuvo un rol muy importante para el Gobierno. Eso es indiscutible. Ella se jugó con todo para las leyes ligadas al tema de seguridad. Permitió procesar muchos temas. Por eso valoro mucho lo que hizo, fue muy importante para el Gobierno.
—No está de acuerdo con lo que dijo el expresidente, entonces.
—O sea, es que eso de mover los muebles o no moverlos es otra cosa. De que fue muy importante y muy potente su rol, yo creo que eso sí es así. Carolina Tohá sonaba como carta presidencial desde mucho antes de haberlo sido porque tiene mucho talento y condiciones.
Pero me gustaría plantear lo siguiente: si hablamos de que un proyecto de cambios estructurales pasó a uno de transformaciones sociales importantes, uno dice “hubo cambio en el equipo en esa etapa”. Yo no podría decir que ese fue el cambio de la orientación del gobierno. La orientación del gobierno cambió cuando el presidente Boric dijo: “Reconozcamos la realidad, entremos en un proyecto de otras características dado la realidad que estamos”, por lo que no se renuncia al proyecto, sino que se asume la realidad. Carolina Tohá ayudó mucho a que eso ocurriera.

Montes y la defensa de Luis Cordero a las salmoneras: “Para afuera no se ve bien”
—Pese a que se le reconoce a Tohá un liderazgo potente en la izquierda, electoralmente tuvo muy poco respaldo.
—Hay un tema de una parte de la izquierda y su relación con la sociedad. Hay que darle más vueltas a eso. Se requiere reconstruir la relación entre la élite y la sociedad. No podemos estar en un tipo de relación propia de otras etapas y de otros tiempos. Lo veía en Vivienda todo el tiempo.
—¿El Caso Convenios hizo perder mucha credibilidad al sector?
—Sí. Y eso ocurrió muy al comienzo del gobierno. En julio de 2022 ya se habían hecho las irregularidades que explotaron después en junio de 2023. Jamás podría imaginarme algo de esa naturaleza. Eso hizo daño.
—¿Cuánto?
—No estoy en condiciones de decirlo. No lo sé, porque hubo varios otros hechos también, como el caso Monsalve, que también influyó en la credibilidad del proyecto. No hay solo rabia, también hay decepción.
—Esta semana el exministro Luis Cordero apareció en el TC representando a las salmoneras en un requerimiento que la izquierda presentó contra la megarreforma. ¿Qué le pareció que tomara ese rol?
—Para afuera no se ve bien. La materia no la he conversado con el exministro Cordero, pero sé que se trata de un debate desde hace muchos años. ¿Por qué lo hizo de esta manera? Hay mucha gente que se resiste, pero no dignifico ni descalifico. No me gusta tampoco, pero creo que debe tener su argumento y hablaré con él.
“Álvaro Elizalde tiene todas las condiciones para liderar el Partido Socialista”
—Su partido ha pasado por varias peleas en los últimos meses, sobre todo encapsuladas en Paulina Vodanovic, Daniella Cicardini y Daniel Manouchehri.
—El PS tiene grandes potencialidades. La realidad le exige más. El PS tiene que exigirse más. Tiene que exigirse más en comprender a la sociedad. Cuando Ricardo Lagos dice que entendió el mensaje de la gente en la segunda vuelta, detrás de él hubo mucha reflexión. Se requiere profundidad mayor en eso y asumir los nuevos temas. Pero creo que el partido tiene todas las condiciones para dinamizarse más porque el país lo requiere. Estas cuestiones menores no creo que sean lo central. Me atrevo a decir que el partido tiene que vitalizarse más en sus temas, en su discusión y ofrecer proyectos.
—¿Quién debiera encabezarlo el próximo año?
—Dependerá del proyecto. Hay gente que tiene más liderazgo interno, de eso no hay duda, y es probable que ellos sean. Pero se requiere que se presenten proyectos.
—¿Habla de Álvaro Elizalde?
—Por ejemplo. Es muy importante que diga cuál es su visión de los grandes temas hoy en día.
—¿Él debiera liderar el PS?
—Tiene todas las condiciones para hacerlo.



