Política
20 de Agosto de 2026El auge y caída de la idea de llamar a plebiscito en caso de rechazo a la reforma de seguridad de Kast
La idea de que la ciudadanía dirima en torno a un cambio en la Constitución para sacar adelante las reformas de la agenda de seguridad del Ejecutivo, y que fue abierta por Arturo Squella, terminó por desordenar aún más a la derecha ante una iniciativa que los ha dividido. El Gobierno, además, descartó que este considerando esa alternativa mientras los expertos recalcaron que el referendum contemplado en el artículo 128 de la Carta Fundamental no aplicaría para este caso.
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Críticas desde libertarios hasta la izquierda ha recibido la reforma constitucional de seguridad ingresada al Congreso esta semana por el Gobierno de José Antonio Kast, lo que ha puesto en jaque la iniciativa impulsada por el ministro de Seguridad Martín Arrau.
En ese marco es que en las últimas horas horas asomó una alternativa en caso de la reforma no vea la luz en el Congreso: llamar un plebiscito. Al menos esa fue la idea a la que se abrió el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, al sostener en El Mercurio que la ciudadanía puede dirimir en torno un cambio o no a la Constitución. “Es una opción que no se puede descartar”, sostuvo.

La opción, sin embargo, provocó sorpresa dentro de las propias filas oficialistas, donde afirman que la idea de plebiscitar la reforma nunca asomó como una alternativa real ante la posibilidad de que la iniciativa no logre el quorum requerido de 4/7.
Era, según algunos dirigentes, solo una idea que se había deslizado en conversaciones informales y que no estaba en los planes de La Moneda, aunque esto habría tentado a algunos inquilinos de Palacio debido a los altos índices de aprobación ciudadana que tiene la agenda de seguridad del Gobierno en las encuestas.
Por lo mismo es que desde el Ejecutivo hoy salieron a descartar que la idea de llamar a un plebiscito esté en evaluación. “Quiero desmentir categóricamente esa información. El gobierno no ha pensado ni está pensando en un plebiscito”, dijo esta tarde el biministro Claudio Alvarado (Interior y Segegob).
Por su parte, el ministro Arrau dijo desconocer de dónde provenía esta idea y recalcó que para el Gobierno “no está sobre la mesa plebiscitar ni entrar en este tipo de cosas” y recalcó que en esta administración son “respetuosos de la institucionalidad”.
Dentro de los partidos, en tanto, hubo quienes manifestaban internamente un fuerte malestar por elevar esta discusión ya que sostienen que esto no hace más que desordenar todavía más la derecha en una materia en la que se han mostrado divididos. Algunos son más duros y señalan que esto solo da muestra de un “populismo” de parte de algunos grupos.
“Yo pido, por favor, que no hablemos tonteras”, dijo el jefe de bancada de Renovación Nacional (RN), Diego Schalper.
En todo caso, desde el Partido Republicano hubo quienes sostuvieron que esto solo era una “polémica ficticia” ya que confiaban en que la reforma constitucional del Gobierno terminará encontrando los acuerdos necesarios.
Expertos: “No porque al Gobierno le vaya mal con unas ideas va a proceder un plebiscito”
Como sea, a nivel de expertos la idea abierta por Squella generó amplias dudas, ya que se menciona que hoy es el artículo 128 de la Constitución el que permite convocar a un referéndum. Sin embargo, se puede recurrir a él cuando un texto aprobado en el Congreso genera rechazo del Ejecutivo, lo cual no aplicaría en este caso.
“El artículo 128 citado es para casos en que un proyecto haya sido aprobado por ambas cámaras, el Presidente lo rechazare totalmente y las cámaras insistan por 2/3. En ese caso, el Presidente puede consultar a la ciudadanía mediante plebiscito. Aquí estamos en otra situación”, indicó la expresidenta de la Comisión Experta del segundo proceso constitucional Verónica Undurraga.

Por su parte, otra integrante de ese extinto órgano, la abogada Leslie Sánchez, señala que no existe la posibilidad “de hacer plebiscitos porque sí y preguntar porque sí. Solo se podría recurror si un proyecto tramitado y aprobado en el Congreso es vetado por el Presidente y aún así los parlamentarios insisten. “Pero no porque les vaya mal con unas ideas va a proceder un plebiscito”.
“Es un mecanismo que nunca ha operado porque las reformas constitucionales en Chile suelen nacer tras consensos amplios. Y es bueno que así sea porque en las democracias sanas las decisiones complejas son tomadas tras la deliberación de los representantes que son capaces de mediar todos los intereses en juego”, complementa Sebastián Soto, investigador del CEP y profesor Derecho UC.



