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24 de Agosto de 2026María José Quiroz confirmada como participante en Fiebre de canto: “No voy a competir, voy a hacer lo que me gusta, pasarlo bien y sería”
La actriz y comediante habló con The Clinic sobre su incorporación al nuevo estelar de Chilevisión, su experiencia en Fiebre de Baile, el regreso de personajes de El club de la comedia y los desafíos de compatibilizar sus proyectos televisivos.
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María José Quiroz sumará un nuevo desafío a su carrera televisiva. La actriz y comediante será una de las participantes de “Fiebre de Canto”, el nuevo estelar de Chilevisión, donde deberá mostrar una faceta que hasta ahora había permanecido en un segundo plano frente a sus personajes humorísticos. La propuesta llega después de su paso por “Fiebre de Baile”, competencia que debió abandonar tres semanas antes de su término debido a una lesión en la cadera. Según cuenta, siempre le ha gustado cantar, aunque reconoce que enfrenta el programa con dudas sobre sus propias capacidades y sin pensar necesariamente en competir.
El nuevo espacio se incorpora a una extensa trayectoria ligada principalmente al humor televisivo. Quiroz se hizo conocida en “Morandé con Compañía”, donde interpretó personajes como Shirley, el cual interpreta ahora y no hacía desde 2008. En 2013, se integró a ”El club de la comedia”, programa al que Quiroz regresó en enero de este año como parte de una renovada versión, encabezada por comediantes provenientes de distintas generaciones y estilos.
La nueva etapa del programa, sin embargo, ha estado marcada por ajustes en su elenco, formato y dirección. María José Quiroz conversó con The Clinic sobre las dificultades de trabajar bajo el nombre de un espacio icónico, aunque la propuesta actual es distinta a la original, privilegiando los personajes y sketches hechos en vivo, en lugar de combinar rutinas de stand-up con segmentos grabados, mientras se prepara para compatibilizar las grabaciones del programa con los ensayos y las emisiones de “Fiebre de Canto”.
¿Cómo evalúas esta temporada del Club de la Comedia? ¿Qué ha significado para ustedes hacerse cargo de un programa tan recordado y tan icónico desde una generación distinta?
Hay varias respuestas ante eso. Yo siempre lo paso bien cuando trabajo, lo he pasado increíble, ha sido un proceso distinto porque en mi caso, yo estaba acostumbrada a trabajar en un equipo que estaba formado hace muchos años y que todo funcionaba como reloj.
Al partir un proyecto de cero todo es distinto. Empezamos con hartas dificultades porque partiendo por el nombre, es un peso que uno trae porque la gente lo asimila a un programa anterior que fue muy famoso, muy recordado.
Siento que es un programa que solamente tenía el nombre, pero no necesariamente tenía que ver con lo que se había hecho antes. Pero más allá de eso ha sido un proceso bonito porque hemos ido en la búsqueda, tanto por los cambios que hemos tenido de dirección, producción, dueños del canal. Por ejemplo, otros compañeros que entraron a hacer stand-up, que era el formato antiguo del Club de la Comedia, uno hace vínculo, también va a ir conociéndolos, vas aprendiendo de eso, porque yo soy comediante, no soy stand-upera.
¿Cómo se respeta la identidad del programa con un nombre tan recordado pero dándole un sello distinto?
Habíamos muchos que no estábamos de acuerdo con que se llamara “El club de la comedia” porque sabíamos que no tenía que ver con eso. Pero eso no lo decide uno. Entonces, yo creo que hacer una distinción o separarnos del club antiguo para mí no tiene ningún sentido porque no es lo mismo.
Nosotros acá hacemos humor pero son sketch en vivo, “El club de la comedia” antiguo tenía grabados, no tenía sketches en vivo, tenía stand-up, entonces imposible diferenciarse o igualarse porque es otra cosa completamente distinta. Entonces no creo que haya una forma de separarse. Ni de igualarse tampoco.
Tienes hartos personajes en los sketches, ¿se vienen personajes nuevos?
Sí, hoy día estrenamos una nueva sección que es caso perdido, que es una jueza que tiene a su policía ahí medio cubano, medio gringo y que van pasando casos y que está super entretenida.
Yo no estaba muy de acuerdo con hacer una parodia de jueza, porque siento que se ha hecho harto, pero se llegó a algo entretenido que está fluyendo bien y hoy día yo soy la jueza y lo lanzamos al aire. Y entre medio me ha tocado hacer a otros personajes que van dos veces y después viene otro.
Ahora me refloté a la Shirley, que no la hacía del 2008. Semana a semana se van probando distintas cosas, ver qué es lo que más va funcionando, que se puede sacar más positivo y ahí se va creando y van se van fijando los personajes.
Con tu entrada a “Fiebre de baile”, se ve que tienes una faceta artística completa…
También tengo contradicciones porque a mí siempre me ha gustado cantar y todos me dicen, “Ay, cantáis tan lindo, tan lindo.” Y yo consideraba que sí. Pero ahora que voy a estar en el canto, como que tarareo las canciones que yo consideraba que me quedaban y siento que me salen pésimo. Hoy día Felipe Izquierdo me dice, “Tú cantas más de lo que bailas, tienes que confiar.” Entonces siento que es el síndrome del impostor, los que me conocen tienen una percepción que no es real.
Voy a participar como siempre funciono yo, que no voy ni a competir ni nada de eso. Igual me pasaba en el baile, que voy a hacer lo que me gusta y pasarlo bien y sería. Al final, la idea es poder ser un aporte en cada programa.
¿Aceptaste inmediatamente o te la pensaste?
Lo pensé un poco, pero más que nada por un tema de mis tiempos, porque yo vivo en Algarrobo, viajo todos los días, tengo niñas chicas. Para el baile fue super rudo, porque además los ensayos, más el club de la comedia, más los otros ensayos, entonces por ese lado lo pensé harto antes de decir que sí. Al final dije “démosle nomás” y ahí en el camino voy arreglando.
¿Y qué tal la experiencia en “Fiebre de baile”?
Viajaba todas las noches, me iba a las 8 de la mañana, dormía dos horas, y así fue durante 3 meses porque el otro día tenía que estar de nuevo a las 8. Fue bien duro, pero lo pasé increíble, fue bien intenso, pero lo pasé increíble.
Igual me retiré tres semanas antes porque tuve una lesión grande a la cadera, que incluso me dieron un diagnóstico, no sé si falso o malo, pero me tenía que operar, cortar la cadera, estar nueve meses sin caminar. Se me vino el mundo abajo.
Y cuando pedí una segunda opinión me dijeron que no era nada de eso, que solamente tenía que dejar el baile, que tenía que que empezar de a poco a ejercitar y al final me recuperé, pero claro, tener que retirarme tres semanas antes me pasó un poco la cuenta emocionalmente. Pero la vida es así, po, uno llega hasta donde tiene que llegar.
Y con “Fiebre de canto”, ¿qué podemos esperar?
Se vienen musicales, se vienen puestas en escena, se viene comedia, se viene entretenimiento, se viene alegría y puro disfrute. Eso es lo que me ha traído la televisión también, yo desde que entré a este canal me pasó algo que no me había pasado en otro canal, que es una energía tan rica estar acá, toda la gente, además de los programas, desde la gente que te recibe la entrada, los productores, los compañeros, todo es una energía que yo no había sentido en otro espacio.