
Política
26 de Agosto de 2026“Salvar la reforma”: Oficialismo eleva presión para retirar nuevo estado de excepción en propuesta de seguridad de Arrau
A pesar de los intentos del ministro de Seguridad por concitar apoyo a su propuesta con reuniones bilaterales, en los partidos que apoyan al Gobierno insisten en que la nueva medida que impulsa y que propone restricciones a las libertades de las personas cuando se invoque por razones de seguridad pública debiera quedar fuera de la discusión. La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), afirmó que, de mantenerse, la reforma completa no tendrá "ni siquiera apoyos para la idea de legislar". El senador Matías Walker, en tanto, reiteró la idea de que el proyecto completo debe ser desechado y que habría que concentrarse en la discusión de seguridad que ya está presente en el Congreso en materia de RUF, infraestructura crítica o inteligencia económica.
Compartir
Una intensa agenda ha tenido en los últimos días el ministro de Seguridad, Martín Arrau (Partido Republicano), con el fin de generar puntos de encuentro con distintos legisladores del oficialismo y aliados del Gobierno para que apoyen la reforma constitucional en materia de seguridad que propone el Ejecutivo.
Tras el portazo recibido en los primeros días luego de dar a conocer la propuesta —que se envió al Senado el lunes de la semana pasada—, el secretario de Estado ha estado focalizado en recibir comentarios e ideas sobre qué se podría mejorar para que el proyecto cuente con el apoyo de, al menos, los 26 votos de senadores que en el pasado se cuadraron con el Gobierno en la discusión de la megarreforma económica, aunque para esta instancia se requieren 29 respaldos.
Para eso, ha citado en el Ministerio de Seguridad a distintos dirigentes políticos, que van desde el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI), hasta representantes libertarios e, incluso, independientes afines al Gobierno, como el senador Matías Walker, quien ayer sostuvo su encuentro con Arrau.
El lunes, en tanto, participó de una reunión que agendó el Gobierno con los timoneles de Chile Vamos y del Partido Republicano, mientras él era acompañado por el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado (UDI), y el ministro Segpres, José García Ruminot (RN).
Pese al intenso despliegue, este no ha bastado para evitar las críticas que han surgido en el sector por la propuesta de estado de excepción por seguridad pública que contempla la reforma constitucional. La medida tendría una duración de 120 días, podría ser decretada únicamente por el Presidente de la República y, además, prorrogada por otros 120 días sin que el Congreso Nacional intervenga en su discusión.
Tal factor ha llevado a que incluso desde los libertarios, la colectividad ubicada más a la derecha del espectro político, denominaran la medida como “totalitaria“, pues durante ese estado de excepción se limitará el tránsito de las personas, también su libertad de reunión y se interceptarían sus comunicaciones.
En ese sentido, en el oficialismo insisten en que hay medidas que de la reforma que sí obtendrían apoyo del propio bloque y de, incluso, parlamentarios de la oposición, pero que prácticamente lo que frena la discusión es que esté presente el estado de excepción.
Por lo anterior es que ha comenzado a surgir en las últimas horas la idea de que el Gobierno retire esa propuesta del proyecto —que aún no ingresa a ninguna comisión del Senado para ser debatido— y avance, en cambio, en el resto de iniciativas que se propusieron.
De hecho, esta mañana la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), insistió en eso, llamado que ya había esbozado ayer.
En entrevista con 13c Radio, la parlamentaria por Antofagasta ratificó que no está de acuerdo con el estado de excepción y consideraba que “hay que salvar la reforma“.
“He hecho un llamado al realismo legislativo, a entender que si la reforma constitucional continúa con este nuevo estado de excepción, obviamente que no va a tener ni siquiera apoyos para la idea de legislar“, planteó.
La alternativa que se conversa en el sector es que se modifique el actual estado de emergencia, ya presente en la Constitución, en vez de la creación de uno nuevo. Con esa consideración, dijo Núñez, “obviamente que uno puede votar a favor de la idea de legislar, empezar a discutir cada una de las medidas”.
En el sector también se espera que la oposición presente propuestas, como anunció que harían el lunes, y que estas sean acogidas por el Gobierno para que así se cuenten con los 29 votos que se necesitan en el Senado para que recién se pueda debatir en el Congreso sobre la reforma constitucional. Al respecto, en el oficialismo ya hay nombres que circulan como quienes podrían dar su visado a la propuesta.
En todo caso, en el propio oficialismo siguen reprochando que el Gobierno falló en el trabajo prelegislativo y en dar a conocer su iniciativa con sus aliados antes de haberla presentado oficialmente en la Cámara Alta. Acusan que hubo una “falta de orden“.
La cita de los libertarios con Arrau: “Hasta ahora estamos más en contra que a favor”
Las aprensiones desde el oficialismo persistieron aún cuando Arrau trató de acercar posiciones con los aliados del Gobierno.
Ayer, sin ir más lejos, fue cuando sostuvo dos reuniones clave con actores que no se consideran como tal parte del Gobierno: los libertarios. Los diputados Hans Marowski y Pier Karlezi realizaron un encuentro telemático con el ministro de Seguridad.
Marowski señaló que se conversó sobre las Reglas de Uso de la Fuerza (RUF), los proyectos que buscan mejorar la carrera policial, la modificación de la figura de “apremios ilegítimos” —delito por el cual distintos exuniformados han sido condenados por causas del estallido social de 2019—, entre otros temas.
En esa línea, el diputado por el distrito 10 sostuvo que había ya sobre la mesa “varias cosas en las que se pueden avanzar” rápidamente. Una de ellas, por ejemplo, era la declaración de organizaciones criminales como tal con participación del Ministerio Público y con la aprobación del Congreso con un quórum supramayoritario o el régimen especial de reclusión carcelaria, temas que son abordados en la reforma constitucional.
No obstante, también se expresó que sobre el nuevo tratado de excepción con el ministro quedaron en que seguirían conversando “para buscar puntos de convergencia“. Lo anterior porque, relató el parlamentario a este medio, “hasta ahora estamos más en contra que a favor“.
Reunión con Walker
En tanto, en la cita que Arrau sostuvo con el senador Walker, el parlamentario insistió en que la reforma constitucional no se “salvaba” quitándole el cuestionado estado de excepción, sino que debía “desecharse completa“.
“Es ineficaz, no sirve para el propósito de luchar contra el crimen organizado“, argumentó el representante de Coquimbo a The Clinic.
“Por eso propuse un listado de 30 proyectos de ley que tienen que ser priorizados. La reforma ineficaz lo único que hace es distraernos de proyectos de ley que hace años están en tramitación“, argumentó, a lo que dio como ejemplo las propuestas legislativas sobre las RUF, la infraestructura crítica y protección de las FF.AA., la inteligencia económica o el cumplimiento diferenciado de penas para el crimen organizado.
No obstante, esa idea es refutada por algunos republicanos, como es el caso del diputado Agustín Romero.
El representante del distrito 8 ha señalado que “los narcotraficantes y terroristas deben estar felices escuchando a tantos pedir que se retire la reforma. Yo prefiero discutirla. Cambiar lo que haya que cambiar, poner límites y contrapesos. Para eso está el Congreso“.
“Entre retirar la reforma antes de discutirla y debatir cómo darle más fuerza al Estado frente al crimen organizado, con todas las críticas que se han planteado, yo no tengo ninguna duda de qué lado estar. Yo no le voy a regalar un triunfo al crimen organizado ni al terrorismo“, selló.