Buscar
Entender es todo
cerrar
Camila Flores
La senadora RN Camila Flores. Fotos: Cedidas

Política

1 de Septiembre de 2026

Camila Flores (RN) y controversia en reforma de seguridad: “La responsabilidad política es del ministro Arrau”

La senadora enfatiza que el principal responsable del ingreso del cuestionado proyecto “no es el Presidente ni los subsecretarios”, sino el ministro de Seguridad, a quien además atribuye un exceso de confianza por asumir que contaba con las mayorías en el Parlamento. “El Gobierno tiene que entender que si bien los apoyamos, no estamos disponibles a votar cualquier cosa como si fuésemos un buzón”, advierte la legisladora. Flores también expresa su “desazón” por no ver concretados los indultos a exuniformados, evita hacer una autocrítica por su viralizada discusión con la senadora Campillai —“lo que ocurrió, ocurrió”— y aborda la investigación judicial en su contra.

Por
Compartir

Camila Flores (RN) no esconde sus reparos con el rumbo que ha tomado el Gobierno en sus primeros meses. La senadora de la Región de Valparaíso, que se reconoce oficialista, cuestiona la forma en que La Moneda ha llevado adelante algunas de sus principales iniciativas y advierte que el respaldo de su partido no significa estar dispuesto a aprobar todo lo que proponga el Ejecutivo.

En conversación con The Clinic, Flores apunta al ministro de Seguridad, Martín Arrau, por la controversia que se ha causado a raíz del ingreso de la reforma constitucional de seguridad que ha dividido al propio oficialismo. Y cuestiona el exceso de confianza con que, a su juicio, se ha enfrentado la relación con el Congreso.

También plantea sus reparos al nuevo estado de excepción, expresa su frustración por la demora en los indultos comprometidos por el Presidente Kast y aborda otros episodios que han marcado su agenda política durante los últimos meses, como su bullado enfrentamiento con la senadora Fabiola Campillai.

—¿Cuál sería su posición si tuviera que votar hoy la idea de legislar de la reforma de seguridad?

—En términos generales, la votaría a favor. Porque es un tema que de todos modos tenemos que debatir, aunque hay materias en las que efectivamente no veo viabilidad política. Esto ocurre con el estado de excepción constitucional que, así como lo ha planteado el Gobierno, veo poco viable que vaya a tener el respaldo legislativo de los parlamentarios. 

—¿Cuáles son sus principales reparos a la reforma?

—Me parece de lo más excesivo que existe el plazo que se establece para el nuevo estado de excepción. Nosotros somos personas que creemos en la democracia y la libertad, y cuando uno pregona eso, no puede sacar iniciativas que coarten por tanto tiempo las libertades individuales. Estoy de acuerdo en que se necesita modificar algunos de los estados de excepción actuales o crear un estado de excepción distinto, pero con situaciones sumamente acotadas. Debemos entender que nada el día de mañana nos afirma que otro presidente podría usar de mala manera estas iniciativas.

—¿No sería mejor retirar la reforma?

—No creo que sea necesario retirarla. Creo que bastaría con las modificaciones que nos haga sentido al oficialismo y a parte de la izquierda democrática representada en el Senado. No sería una buena señal política retirarla e introducir una nueva.

—Menciona a la izquierda democrática. 

—Hay parlamentarios que nos pueden parecer muy razonables. El entregar la posibilidad de que ellos sean parte de esta tramitación, le entrega validación a la reforma. Considerar, por ejemplo, al senador Pedro Araya (PPD) u otros será muy importante. Pero ahí tienen que estar las miradas nuestras y también de personas de la oposición que se han mostrado favorables a cruzar la vereda.  

“No estamos disponibles a votar cualquier cosa como si fuésemos un buzón”

—¿Qué se hizo mal como para estar en esta situación?

—Creo que el error más medular es que esto no se haya conversado y no se haya hecho trabajo previo a la presentación de esta reforma con los propios parlamentarios. Esa es una dificultad que ha tenido el Gobierno del Presidente Kast no solo con este proyecto, sino que también con otras iniciativas. 

El Gobierno tiene que entender que si bien los apoyamos y nos sentimos oficialistas, no estamos disponibles a votar cualquier cosa como si fuésemos un buzón. En ningún caso. Nosotros vamos a votar lo que nos parezca razonable, lo que esté bien hecho y lo que legítimamente en la defensa de nuestras ideas y valores nos parece que será lo mejor para Chile, y eso no necesariamente por el hecho de que el gobierno que uno respalda, lo presente. 

—¿Usted manifestó sus reparos?

—Yo misma le comenté al ministro de Seguridad, Martín Arrau, que tenía mis aprensiones por la reforma y que me gustaría poder conversar con él personalmente. Él me dijo que se había reunido con algunos senadores y que no le daba el tiempo para juntarse con todos. Me quedó claro que él no tenía interés en escuchar mis aprensiones, a lo mejor no quería tener ese diálogo con todos nosotros. 

Este es un trabajo que en la megarreforma, en cambio, sí se hizo. Uno esperaría un respeto a la labor del parlamentario mismo.  

—¿Se ha generado desafección desde RN con el Gobierno?

—Más que eso, creo que lo que hay es un sentir de RN de que muchas veces no somos tan considerados ni somos tan escuchados. Nosotros tenemos un gran ministro en el comité político, José García, que ha hecho un gran trabajo. Y si bien él está siempre disponible y recoge nuestras aprensiones, algo que pasa que a la hora de transmitir muchas veces esa acción que uno espera -que recae en otros-, no se considera y no pasa nada.

“No sé si hubo secretismo, actuar sin experiencia o actuar muy confiado en el ministro Arrau. Pueden ser todas las anteriores”

—¿Cuánta es la responsabilidad del ministro Arrau en esto que algunos pueden considerar un traspié del Gobierno?

—El responsable primero de la presentación de esta reforma y su bajada es del ministro de Seguridad. La responsabilidad principal es del ministro Arrau, de hacer las conversaciones, las tratativas. Más allá de quién haya redactado esta reforma, la conversación que tiene que existir con los parlamentarios, partiendo por los del sector, es del ministro de Seguridad. Yo aquí excluyo al Presidente de la República e incluso a los subsecretarios. La responsabilidad política de lograr sacar adelante esta reforma es del ministro. Y si lo llevamos al proyecto de Reconstrucción, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, sí lo hizo. Él estuvo presente largas horas en el Senado, se juntó con quienes tenía que juntarse. Uno esperaría que esa misma impronta exista en el resto de los ministros, y Martín Arrau no puede estar ajeno a esa realidad.

—¿Hubo secretismo de parte del ministro?

—No sé si hubo secretismo, actuar sin experiencia o actuar muy confiado. Puede ser eso o todas las anteriores. Pero diría que el exceso de confianza por creer que se tiene ciertas mayorías en el Parlamento, va a asegurar el que salga un proyecto adelante y eso no siempre es así. Los parlamentarios no obedecemos órdenes de partido ni órdenes de gobierno, aquí cada uno vota a conciencia.

—¿Pasa la cuenta la falta de experiencia del Partido Republicano?

—Uno más bien tiene que preguntarse qué tan bien lo están haciendo o cuánto manejo están teniendo, y ahí lo importante es que ellos recojan lo que uno con el máximo de las voluntades puede querer. El Partido Republicano tiene que entender que cuando uno es gobierno, el partido cabeza de serie tiene una responsabilidad especialmente importante.

—¿Eso no lo ha comprendido el Partido Republicano?

—No sé si no lo han entendido o si no lo han podido expresar en acciones. Quizás lo entienden pero aún les falta encontrar esa sintonía de que se note que constatan la responsabilidad que tienen sobre sus hombros de ser el partido ancla de gobierno. Nosotros somos los invitados acá. Los que lograron pasar a segunda vuelta fueron ellos. 

—¿Le ha faltado al Presidente empoderar más al ministro García?

—Creo que el ministro García es alguien empoderado, pero tiene un estilo de hacer política que no es de jactarse. García es una persona muy discreta, muy sencilla, humilde y dialogante, que muchas veces detenta un poder muy importante pero no anda por la vida mirando por sobre el hombro al resto de los políticos. Por eso no creo que le falte empoderamiento. A él le importan más bien los resultados.

—¿Ha visto intentos de otros partidos de perjudicarlo?

—No lo creo. Me atrevería a decir que todos los partidos tienen muy buena opinión del Pepe García. 

“La desazón que tengo por no otorgar indultos también la tienen muchas personas que apoyaron fervientemente al Presidente Kast”

—¿Hay una deuda del Presidente Kast con los indultos?

—Absolutamente. Creo que el Presidente Kast tiene una deuda no resuelta hasta hoy en el tema indultos. El Presidente de la República se comprometió en campaña a abordar este tema e incluso se comprometió a entregar ciertos indultos. Y hasta la fecha eso no ha ocurrido. Esa desazón que tengo yo también la tienen muchas personas que apoyaron fervientemente al Presidente desde el primer momento en que levantó su candidatura. Hay una suerte de frustración de por qué el Presidente hasta esta fecha no ha avanzado en los indultos teniendo las facultades constitucionales para hacerlo.

—Lo descartó para este mes al menos.

—Yo creo que incluso lo tiene descartado para todo este año. No veo señal alguna de querer avanzar en el tema de los indultos por estos meses. Dudo que lo haga este mes. Y esas críticas no vienen solo de mi parte, que no soy militante republicana, sino también de su propio partido. 

Yo no quiero presionar al Presidente ni ponerlo entre la espada y la pared, solo creo que es importante que se cumpla con un compromiso que hizo en campaña. Que se cumpla con el compromiso que, por ejemplo, hizo con Patricio Maturana. 

—A propósito del caso Maturana, usted tuvo un conflicto público con la senadora Campillai. Ahora que ha pasado un poco de tiempo, ¿cómo ve ese episodio? ¿Se arrepiente de lo que dijo en ese minuto?

—Para mí ese es un capítulo absolutamente superado, es algo en lo que no me detendré un minuto. Lo que ocurrió, ocurrió. Es algo que espero que no vuelva a repetirse, pero no perderé un minuto en esa situación en particular.

—¿Cree que La Moneda debería hacer un acto en particular para el 11 de septiembre?

—Siempre todos los gobiernos han hecho alguna ceremonia con cada énfasis como corresponde, según el sector que gobierne en ese minuto. Es una fecha que nos tiene que llamar a cada uno a la reflexión, es un día en que las cosas tienen que funcionar igual. Desconozco si el Gobierno hará algo a la fecha, pero creo que tienen que hacerlo y tienen que hacerlo con la mirada de quienes estamos gobernando hoy.

—El Presidente descartó un acto para esa fecha.

—Es legítimo. Creo que después de tantos años del 11-S, cada chileno tiene su propia valoración. No creo que eso significa una utilización política o una paralización del país, tanto de quienes como yo apoyamos el Pronunciamiento como respecto de quienes se opusieron. Ahora, yo hubiese esperado que sí se hiciera algo. 

“Yo sigo empeñada muy fuertemente en mi labor parlamentaria. De la defensa judicial se encargan mis abogados”

—¿Sigue defendiendo inocencia respecto de la investigación judicial que se lleva a cabo en su contra por presunto fraude al fisco?

—Aún sigue siendo una investigación judicial. Es un tema en el que no me puedo pronunciar, es una investigación que además tiene carácter reservada y tengo un equipo jurídico extraordinario que se está encargando de mi defensa. Yo sigo empeñada muy fuertemente en mi labor parlamentaria. De la defensa judicial se encargan mis abogados.

—¿Se ha sentido respaldada por su partido?

—No podría decir si no respalda o muy respaldada. Creo que el día de mañana cuando pueda hablar realmente y eso pase, podré hacer la crítica o dar las gracias si es que corresponde. Hoy prefiero omitir.

Notas relacionadas

Salir de la versión móvil