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Foto: Pedro Díaz / The Clinic.

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8 de Septiembre de 2026

Influencer haitiano Mike Milfort recibe premio por su vínculo con Chile: “Este es un país que me quiere harto y se preocupa por mí”

El creador de contenido de origen haitiano fue el primero en recibir el reconocimiento impulsado por Entel para destacar a extranjeros que han generado un vínculo con la cultura chilena. En conversación con The Clinic, habló sobre migración, redes sociales y su vida en el país.

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Mike Milfort es un influencer haitiano radicado en Chile desde que tiene 17 años. Hoy, nueve años después de su llegada, se siente más chileno que nunca. Gran parte de su contenido en redes sociales se basa en expresar su relación cercana con la chilenidad. De hecho, en 2024, se viralizó su forma de decir “devuelvan el moai”, frase que terminó con miles de comentarios en las publicaciones del Museo Británico exigiendo la devolución del moai Hoa Hakananai’a y otra estatua llevada desde Rapa Nui en 1868, hasta hoy exhibidas en uno de los museos más visitados en el mundo, en Londres. 

Es normal escucharlo decir “po” o “cachái” en sus videos, y cuenta que ya “no puede hablar sin decirlo”, ya es parte de él. A eso, suma su entusiasmo por las Fiestas Patrias, una celebración que, a su juicio, tiene una intensidad particular en Chile. 

Entel decidió reconocer esa adopción a la cultura chilena. Este septiembre nació “Efecto Chile”, un premio entregado a creadores de contenido extranjeros que muestran afinidad real con la identidad local. Mike fue el primero en recibirlo.

Sobre el premio, Mike afirmó que “me parece genial porque eso significa que yo me siento muy incluido acá en Chile, siento que es un país que me quiere harto y que se preocupa por mí, y se preocupa por mí como ciudadano, ya que muchos extranjeros, en especial los extranjeros haitianos porque nuestra patria, nuestro estado, no nos quiere mucho que digamos. Como que en general los haitianos no nos solemos sentir incluidos en ningún lugar”. 

Contó que es un sentimiento que ha tenido no solo como creador de contenido, sino también desde que llegó a Chile y trabajaba en una fábrica de figuras de yeso: “Mis compañeros me incluyeron al toque, me trataban como como si fuese amigo de toda la vida”. Aunque lo molestaban con algunos chistes, dice que se sentía parte de todo. 

Luego de un tiempo trabajando, decidió empezar a subir videos en redes sociales. Hoy acumula millones de seguidores y visualizaciones, y es su trabajo principal. Relata que ha tenido mucha suerte: “Yo no creo mucho en la meritocracia, yo soy creyente de la suerte, y yo encuentro que tuve mucha suerte. Más que mérito mío, porque uno se esfuerza, los esfuerzos dan fruto, pero también ese esfuerzo siempre va acompañado de suerte”. 

Dice que ha tenido grandes oportunidades, y se ha rodeado de las personas correctas “yo encuentro que aquí en Chile he tenido mucha suerte”. 

El influencer también abordó una dimensión menos amable de las redes sociales. A su juicio, estas pueden amplificar prejuicios contra los migrantes y generar percepciones irreales sobre la vida de las personas. Por eso cuestiona especialmente el contenido aspiracional que presenta casas, autos o éxito económico sin mostrar las dificultades detrás de esos logros.

“A mí no me gusta el contenido aspiracional, aunque tengo amistades que lo hacen, igual tengo ese dilema porque un influencer de 24 años se compra tremendo auto, se compra tremenda casa y uno que está en su casa, con un trabajo común y corriente, con el sueldo mínimo. Dice, ‘Oh, este tiene 24 años, se compró tremenda casa, se compró tremendo auto. Pucha, que soy fracasado’. Yo siento que las redes sociales le cambian la percepción a la gente”.

Hace un par de años Mike logró comprarse una casa, en Pudahuel. Sin embargo, la casa necesitaba mucha reconstrucción y remodelación, la que, en su mayoría, tuvo que hacer él mismo. Cuenta que una vez lo estafaron con los muebles de su cocina, y decidió hacerlo él. “Y eso no te muestran, no te muestran los desafíos. Los influencer le hemos hecho sentir a la gente que la vida es fácil y la gente en su casa ve que la vida es difícil y piensan que están haciendo las cosas mal cuando realmente no están haciendo las cosas mal”.

Hoy su casa está terminada, y vive en ella con su esposa, la creadora de contenido Melany Contreras, y dos hijas. Al final, todo vuelve a su vínculo con Chile: “Lo que me hace sentirme más parte de Chile es mi familia en general, tengo dos hijas acá, mi señora que la amo mucho, quiero caleta a la familia de mi señora, tengo muchos amigos chilenos. Siento que soy parte de acá. Si me preguntan aquí en Chile, yo soy haitiano. Pero las veces que he viajado a Perú o Argentina, digo que soy chileno”.

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