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8 de Septiembre de 2026Proyecto Sala Cuna Universal se aprueba en primer trámite tras más de diez años en el Congreso pero se cae fórmula de financiamiento
La iniciativa fue aprobada en particular por la Sala del Senado y ahora pasará a la Cámara de Diputadas y Diputados, pero el mecanismo que contemplaba financiar el Fondo de Sala Cuna con un 0,35% de las cotizaciones del Seguro de Cesantía fue rechazado por no alcanzar los 26 votos necesarios.
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La Sala del Senado aprobó en particular el proyecto de Sala Cuna Universal, por lo que la iniciativa avanzará a su segundo trámite constitucional en la Cámara de Diputadas y Diputados.
El proyecto busca ampliar y equiparar el derecho de acceso a sala cuna para trabajadoras, trabajadores e independientes mediante la creación de un fondo solidario para su financiamiento. El proyecto ingresó el 4 de enero de 2022.
El avance de la iniciativa, sin embargo, estuvo marcado por un revés para el Ejecutivo: la fórmula para financiar el Fondo de Sala Cuna con cargo al Seguro de Cesantía no logró reunir los votos necesarios para su aprobación.
La propuesta contemplaba una cotización de 0,35% de las remuneraciones imponibles de cargo del empleador. El diseño del proyecto establecía que este porcentaje sería compensado mediante una reducción equivalente de las cotizaciones destinadas al Seguro de Cesantía, con el objetivo de que la medida no implicara un aumento del costo laboral.
En la votación de este martes, la oposición rechazó esta fórmula y el Ejecutivo no consiguió los 26 votos requeridos, por lo que el mecanismo de financiamiento fue desestimado.
La frase del ministro Rau
Uno de los momentos que marcó la jornada fue protagonizado por el ministro del Trabajo, Tomás Rau, a quien se le quedó abierto el micrófono luego de una de las votaciones. En ese momento, se le escuchó decir: “Qué desastre, hueón”.
La reacción se produjo luego de que la Cámara Alta aprobara una indicación presentada por las senadoras Yasna Provoste (DC), Karol Cariola (PC) y Beatriz Sánchez (FA).
La propuesta buscaba establecer expresamente que los niños y niñas menores de dos años tendrían derecho a acceder a una sala cuna, siempre que sean hijos de personas trabajadoras o se encuentren bajo su cuidado personal.
La postura del Gobierno, en cambio, era que el titular del derecho debía seguir siendo la persona trabajadora, argumentando que se trata de un derecho que nace de la relación laboral y que se ejerce frente al empleador, consignó Diario Financiero.
Pese a la negativa del Ejecutivo, la indicación fue aprobada por el Senado.
Provoste defiende rechazo al financiamiento
Tras la votación, la senadora Yasna Provoste salió a defender la posición de la oposición y aseguró que el Senado no rechazó el financiamiento de la sala cuna, sino que se opuso a utilizar recursos provenientes del Seguro de Cesantía.
“El Senado no rechazó financiar la sala cuna; rechazó financiarla sacando recursos del Seguro de Cesantía de los trabajadores”, sostuvo.
La parlamentaria explicó que fueron rechazados el artículo 4, que creaba la cotización de 0,35%; el artículo 20, que buscaba compensarla mediante una reducción de los recursos destinados a las cuentas individuales y al Fondo de Cesantía Solidario; y, como consecuencia, el artículo tercero transitorio, que establecía cuándo comenzaría a cobrarse dicha cotización.
Provoste agregó que “la oposición tiene una posición clara, queremos que exista sala cuna, pero no a costa del Seguro de Cesantía de los trabajadores”.
“No corresponde crear un nuevo derecho social debilitando otro”, afirmó, recordando que el diseño original vinculaba expresamente la cotización de 0,35% con una rebaja de 0,20 puntos en las cuentas individuales y de 0,15 puntos en el Fondo de Cesantía Solidario.
“Ahora el proyecto sigue adelante, pero el Ejecutivo tiene una responsabilidad ineludible y debe proponer un financiamiento nuevo, suficiente y sostenible”, planteó la senadora.
Finalmente, Provoste insistió en que “el Senado no rechazó financiar la sala cuna; rechazó financiarla sacando recursos del Seguro de Cesantía”.
“Queremos una política robusta de primera infancia y, al mismo tiempo, un Seguro de Cesantía fuerte para proteger a las personas cuando pierden su trabajo. Chile puede y debe hacer ambas cosas”, concluyó.