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28 de Septiembre de 2026Robbie Williams y su fiesta sin miedo al cringe en La Florida: plumas, covers y repertorio clásico en su regreso a Chile
Tras ocho años de su última visita, la estrella británica volvió a reencontrarse con el público chileno en el Estadio Bicentenario de La Florida, donde repasó sus grandes éxitos y combinó música, humor, covers y una puesta en escena sin miedo al ridículo.
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Robbie Williams no le tiene miedo al cringe. La estrella del pop británico se presentó la noche del domingo en el Estadio Bicentenario de La Florida, reencontrándose con el público chileno después de ocho años. El cantante recorrió parte de su discografía y no dejó fuera éxitos como “Angels”, “Feel”, “Millennium” y “Rock DJ”. Los grandes hits se fueron entrelazando con otras intervenciones, algunas con tintes de stand-up comedy, un cover de “Wonderwall” y hasta un medley con canciones de Red Hot Chili Peppers y The Beatles durante la presentación de su banda.
Durante las cerca de dos horas de show, el cantante se mostró cercano y dejó claro que no le interesa ser el “cool” de la escena británica. Para Williams, hacer el ridículo es parte de su ADN y así lo demostró sobre el escenario: apareció con atuendos de plumas, vestido de rosado y mantuvo una constante interacción con el público, que respondió al carisma del artista.
En varias oportunidades, el cantante bajó hasta la reja perimetral para cantar entre el público asistente. La interpretación de “She’s the One” fue especialmente emotiva: se acercó a una efusiva mujer que lloraba mientras lo abrazaba y luego le dedicó uno de sus grandes éxitos.
La conexión y conversación con el público es uno de los pilares del show. Las canciones se intercalan con historias personales y momentos de interacción que terminan convirtiendo el concierto en una conversación permanente. Sobre el escenario, Williams incluso habló de su hija de 14 años, a quien extrañaba, y le envió un video. También contó que, antes de conocer a su esposa y tener hijos, se encontraba perdido en la vida y que ellos fueron su salvación.
“New York” también fue interpretada por Robbie Williams con tintes de espectáculo de variedades y casino. No fue el único cover de la noche. El cantante también se la jugó con “Wonderwall”, interpretada solo con guitarra acústica por Thom Rylance, de The Lottery Winners, la banda que acompaña y telonea a Robbie Williams.
“Llamé a Noel Gallagher para ofrecerme como vocalista de Oasis después de que se separaron”, bromeó antes de interpretar la canción de una de las bandas más importantes del britpop. La escena, además, conecta directamente con el concepto que da nombre a la gira y a su decimotercer álbum.
El propio cantante ha explicado que el nombre nace como un homenaje y un ejercicio de nostalgia hacia la época dorada de la música británica de los años 90. “Me propuse crear el álbum que quería escribir y lanzar después de dejar Take That en 1995. Fue el pico del britpop y una época dorada para la música británica. He trabajado con algunos de mis héroes en este álbum; es crudo, hay más guitarras y es un álbum que es aún más optimista e hímnico de lo habitual”, dijo Williams cuando lanzó el álbum.
Un entertainer por experiencia, Robbie Williams convirtió el concierto en algo más que un repaso por sus canciones. El espectáculo también fue una vitrina para sus distintas facetas artísticas, sin la presión de responder al estereotipo de una superestrella. Entre humor, hits y una evidente complicidad con el público, Robbie Williams conquistó La Florida.