Opinión
10 de Octubre de 2026
Columna de Danilo Herrera: El cuento del tío
Por Danilo Herrera
Con la metáfora del cuento del tío, Danilo Herrera cuestiona el Presupuesto 2027 y los recortes que afectan a programas sociales, salud, educación, cultura y prevención de desastres. Mientras el Gobierno defiende una revisión de más de 600 programas, el columnista advierte que detrás de las cifras hay decisiones que impactan directamente en la vida de las personas y que podrían descubrirse demasiado tarde, cuando ya no haya nada que hacer.
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“Hola, tío, ¿sabe quién le habla?”. Así parte el cuento más viejo de Chile, el estafador prácticamente no inventa nada, porque la víctima pone el nombre del sobrino, el susto y el apuro. Cuando cuelga, siente que hizo lo correcto… Se entera recién cuando revisa la billetera.
El Presupuesto 2027 trae su propio cuento. El gobierno dice que revisó más de 600 programas y que solo recortó los mal evaluados. Kast lo defendió como un presupuesto serio y responsable y, cuando le preguntaron al ministro Quiroz por qué se elimina “Yo elijo mi PC”, respondió que no recordaba ese en particular, pero que seguro tenía hallazgos. Así de minuciosa fue la revisión.
“Yo elijo mi PC” era el gancho ideal. Durante 17 años fue el primer computador de la casa para más de un millón de familias. Este año costó cerca de $35 mil millones y llegó a unos 96 mil estudiantes de séptimo básico. En el Presupuesto 2027, este programa desaparece, sin un peso y sin nada que lo reemplace. Reclamaron opositores y oficialistas por igual.
Mientras discutimos sobre los computadores, el resto del presupuesto pasa desapercibido. El financiamiento de la Ley Ricarte Soto, que cubre tratamientos de alto costo para enfermedades que pueden quebrar a una familia, tendrá $28 mil millones menos. El aporte fiscal al fondo que la financia es el mismo que este año, pero el proyecto decide que el fondo use menos de sus ahorros y que Fonasa gaste menos. Todavía nadie del gobierno ha explicado por qué.
Las bibliotecas públicas pierden 58% de su fondo de mejoramiento, al que postulan comunas donde ese lugar es, muchas veces, el único con libros, computadores e internet gratis. El presupuesto de Prodemu, que trabaja con mujeres de sectores populares en todo el país, baja 15%. Y el programa que financia la Ley Cholito, con el que los municipios esterilizan y ponen chip a las mascotas, cae 86%. En monto, son recortes pequeños que no desordenan la cuenta fiscal, pero dicen mucho de lo que este gobierno decidió que se puede soltar: la biblioteca del barrio, el taller de las mujeres, el perro de la cuadra.
El jueves, un aluvión arrastró autos, árboles y hasta un bus con pasajeros por las calles de San Carlos de Apoquindo, y el Presidente declaró a Las Condes como zona de catástrofe. En paralelo, el Presupuesto 2027 consolida el recorte a la prevención: el Programa de Gestión del Riesgo de Desastres de Senapred, que el gobierno redujo durante este año, queda en $584 millones, una caída real de 32,6% respecto de lo que el Congreso aprobó para 2026. Y Senapred completo, con $31.265 millones, también cae 2,5% real. Quizá dirán que no son montos tan relevantes, como casi todo lo de esta lista, pero es justamente la plata que se gasta antes de que llueva.
Y las críticas no vienen solo de la oposición. El rector de la UC, Juan Carlos de la Llera, le pidió a la subcomisión de Educación que no apruebe el presupuesto de universidades en los términos presentados. Advirtió que se recortan los aportes basales, que Ciencia cae 6,4% y, más allá de las cifras, reconoce que le resulta “difícil identificar qué objetivo de política pública persigue este presupuesto”. Cuando lo dice el rector de la universidad donde estudiaron el Presidente y la ministra Arzola, ya no se puede despachar como un reclamo opositor.
A la oposición le quedan menos de dos meses y miles de líneas por revisar. No va a poder pelearlas todas, así que tiene que elegir y, evidentemente, el criterio no puede ser solo la nota que le puso la Dipres a cada programa. Porque más de uno le cambia la vida a alguien, ya sea el primer computador de la casa o un tratamiento que el bolsillo de una familia no aguanta.
El cuento del tío nunca se descubre durante la llamada, se descubre después, cuando ya no hay nada que hacer.


