Las querellas cruzadas entre el cofundador de Cornershop y su exesposa: conflictos incluyen agresión de un conserje al empresario
El cofundador de Cornershop, Daniel Undurraga, y su exesposa, Paulina Barahona, mantienen una disputa judicial que incluye una querella por presunto maltrato habitual y desacuerdos por el cuidado compartido de su hija. El conflicto se intensificó tras un incidente ocurrido en agosto, en el que un conserje fue formalizado por agredir al empresario y amenazar a su hermana.
Por Sebastián Palma 21 de Octubre de 2026
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La noche del 11 de agosto, Daniel Undurraga, ingeniero y cofundador de Cornershop, llegó acompañado de su hermana a un edificio del sector oriente. Buscaba recuperar a su hija, quien horas antes había sido trasladada desde su domicilio a la casa de su exesposa y madre de la menor, pese a que esa semana le correspondía permanecer bajo el cuidado paterno en un regimen de custodia compartida.
Eran cerca de las 21:30 horas. Lo que ocurrió a continuación es objeto de versiones contrapuestas y de una serie de acciones judiciales las que siguen curso en tribunales penales y de familia.
Según su exesposa, la psicóloga y cineasta Paulina Barahona, Undurraga subió hasta el departamento y comenzó a golpear la puerta, mientras exigía que su hija saliera. El empresario, en cambio, sostiene que acudió a buscar a la niña y terminó siendo agredido por el conserje del edificio.
En los distintos procesos judiciales existen documentos audiovisuales del momento. En uno de ellos se observa al conserje con un palo golpeando a Undurraga. También está incorporado un audio en el que se escucha como el conserje aborda a Undurraga, luego de que este tocara la puerta.
Hay un antecedente que no está en discusión: durante la madrugada siguiente, Undurraga acudió a la Clínica Alemana, donde un médico constató una contusión y equimosis en el pectoral derecho y otra equimosis en el epigastrio. El informe, emitido a las 01:46 horas del 12 de agosto, calificó las lesiones como leves y estimó tres días de incapacidad.
El documento consigna un traumatismo contuso en el tórax y abdomen, compatible con golpes de puño y un objeto contundente. Por este hecho el conserje pasó esa noche detenido y fue formalizado por agresiones al empresario y amenazas a su hermana.
Aquel episodio terminó por desencadenar una disputa que involucra denuncias de violencia intrafamiliar, lesiones, amenazas y una querella por obstrucción a la justicia.
Una de sus consecuencias más importantes llegó el 25 de agosto, cuando el Centro de Medidas Cautelares de Santiago, conforme a lo solicitado por su exesposa, prohibió a Undurraga acercarse a menos de 200 metros de su exesposa o comunicarse con ella. También dispuso medidas de protección policial y suspendió temporalmente el régimen comunicacional del empresario con su hija durante 30 días. La suspensión no fue renovada y hoy no se encuentra vigente.

Un divorcio, US$13 millones y el cuidado compartido
Undurraga y Barahona contrajeron matrimonio en septiembre de 2011. Durante su relación vivieron en distintas ciudades, entre ellas San Francisco, Ciudad de México y Miami, mientras el empresario desarrollaba su carrera en el sector tecnológico.
La convivencia terminó en enero de 2023 a esa altura Cornershop ya había sido vendida a Uber en el hito comercial más importantes de una startup chilena. Tras un proceso judicial en Estados Unidos, ambos firmaron el 22 de mayo de 2024 un acuerdo de relaciones mutuas ante el Consulado General de Chile en Miami.
El documento, posteriormente aprobado por el Segundo Juzgado de Familia de Santiago, estableció que su hija tendría residencia habitual en Chile y que ambos padres ejercerían su cuidado personal de manera compartida.
Para Barahona, el regreso a Chile no fue una decisión menor. En sus presentaciones judiciales indicó que ella y su hija querían permanecer en Miami, donde la niña había desarrollado gran parte de su vida. La defensa de Undurraga, en tanto ha indicado que el traslado fue parte de un acuerdo integral, voluntariamente suscrito y aprobado por los tribunales y que siguió lo recomendado por una curadora ad litem designada por ambas partes ante el tribunal de Miami.
La fórmula acordada estableció que la menor viviría una semana con cada progenitor. El convenio también estableció que las decisiones importantes sobre salud, educación, residencia y crianza debían adoptarse conjuntamente, considerando el interés superior y la autonomía progresiva de la hija.
El acuerdo, según documentos públicos, también incluyó disposiciones económicas: Barahona recibió en total un patrimonio de casi US$13 millones, equivalente entonces a unas 340 mil UF. Además, Undurraga asumió una pensión alimenticia mensual de 30,24 UTM -equivalente a $1.945.732 en febrero de 2024- y el financiamiento de gastos educacionales, médicos y otras actividades de su hija.
El traslado que desató el conflicto
Según la demanda de Barahona, el 10 de agosto su hija comenzó a manifestarle que se sentía mal. Barahona estaba trabajando en Miami. Ante esa situación, decidió adelantar su regreso a Chile y pidió a Fausta Villanueva, la nana ecargada de los cuidados de la niña, que fuera a buscarla. El traslado se concretó cerca de las 18:00 horas del 11 de agosto.
La psicóloga afirma que informó a Undurraga mediante un correo electrónico y que este respondió agradeciendo los antecedentes sobre el estado de salud de la niña y solicitando información sobre su evolución. Para Barahona, el intercambio demuestra que el empresario conocía el traslado y no se opuso en ese momento. La defensa de Undurraga sostiene lo contrario: que se trató de una decisión unilateral, ejecutada sin su autorización y contraria al régimen de cuidado personal compartido que solo fue informada con posterioridad a realizarse el retiro de la menor.
El enfrentamiento del cofundador de Cornershop con un conserje
Cerca de las 21:28 horas, Undurraga llegó al edificio acompañado de su hermana.
Según el escrito de Barahona, el empresario subió hasta el departamento y golpeó insistentemente la puerta, mientras exigía que su hija saliera. Barahona sostiene que la niña se sentía mal y permaneció en el inmueble.
La versión de los hermanos Undurraga se concentra en el enfrentamiento posterior con el conserje. En su querella, acompañada de audios y videos, sostienen que el trabajador amenazó a su hermana y luego golpeó a Daniel en el pecho. Más tarde, cuando intentaban retirarse, lo agredió nuevamente con un palo.
La constatación de lesiones de Clínica Alemana y anexos archivados a la causa respaldan la versión de Undurraga.
Contreras fue detenido durante la madrugada del 12 de agosto y formalizado ese mismo día por lesiones leves y amenazas. Posteriormente, los hermanos Undurraga presentaron una querella por esos delitos. Para la defensa del empresario, el procedimiento constituye un antecedente relevante, pues sostiene que Undurraga fue víctima de una agresión física durante los hechos que dieron origen al conflicto y que estas agresiones le impidieron acercarse a su hija.
Barahona, por su parte, argumenta que el enfrentamiento con el conserje no modifica la naturaleza de su denuncia, centrada en la conducta que atribuye al empresario y sus consecuencias psicológicas para ella y su hija.

AGENCIAUNO
La resolución que Undurraga apeló
El 25 de agosto, el Centro de Medidas Cautelares de Santiago adoptó una decisión que modificó el escenario. Tras solo examinar la presentación de Barahona, el tribunal consideró que los hechos denunciados podían revestir caracteres de delito y remitió los antecedentes al Ministerio Público para que sean investigados.
El tribunal también decretó medidas cautelares por 180 días. Prohibió al empresario acercarse a menos de 200 metros de su exesposa o comunicarse con ella por cualquier medio, dispuso rondas policiales diarias en su domicilio y ordenó facilitarle un número prioritario de contacto con Carabineros.
Asimismo, suspendió por 30 días el régimen de relación directa y regular entre Undurraga y su hija. La defensa del empresario impugnó la resolución el 28 de agosto.
Según la defensa esa resolución se decretó sin haber escuchado la versión del empresario y hoy se encuentra apelada en la Corte de Santiago, alegando que esta causa no reviste un delito por lo que debe continuar su curso en los tribunales de familia.
La querella por maltrato habitual
Las disputas judiciales adquirieron una nueva dimensión penal cuando Barahona presentó una querella contra Undurraga por presunto maltrato habitual. En ella describe una relación matrimonial que, según su versión, estuvo marcada por episodios de celos, control psicológico, aislamiento y violencia económica.
La defensa del empresario rechaza las acusaciones y sostiene que el conflicto debe examinarse considerando el acuerdo de cuidado compartido suscrito por la propia Barahona, puesto que durante el divorcio en Estados Unidos se analizo la dinámica familiar y se concluyó una buena relación entre el grupo familiar.
Por esta causa penal, se solicitó la prohibición de acercamiento de Undurraga a su hija. Sin embargo, esa solicitud fue rechazada en dos oportunidades. El tribunal indicó que “los antecedentes impiden tener por configurados tanto la existencia de un riesgo inminente como la habitualidad que exige el ilícito”.
The Clinic contactó al equipo jurídico de Daniel Undurraga, quien a través de sus abogados indicó: “No me voy a referir a esta situación, velando por la integridad de mi hija menor de edad. Es un tema privado que se está viendo en sede judicial”.
Este medio hizo lo propio con los abogados de Paulina Barahona, quienes no respondieron hasta el cierre de este artículo.



