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Negocios

22 de Octubre de 2026

“El dinero no lo es todo”: El dirigente sindical de Arauco que pasó de las huelgas a priorizar el diálogo y la protección del empleo

El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Empresas Arauco repasó sus más de 15 años de trayectoria sindical y abordó los desafíos que enfrenta el mundo laboral ante la automatización y la inteligencia artificial. En un nuevo capítulo de "En terreno", el podcast de Caja Los Héroes junto a The Clinic, destacó la importancia del diálogo, la capacitación y la protección del empleo.

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De liderar una huelga de 11 días a promover el diálogo y la colaboración entre trabajadores y empresas. Ese ha sido parte del recorrido de Mauricio Fuentealba, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Empresas Arauco (FENARAUCO), quien lleva más de 15 años vinculado al mundo sindical.

En conversación con la periodista Isabel Plant para un nuevo capítulo de En terreno, el podcast de Caja Los Héroes producido por The Clinic, el dirigente repasó su trayectoria, los cambios en las relaciones laborales y los desafíos que enfrentarán los sindicatos ante las nuevas tecnologías.

Fuentealba participó en 2009 en la fundación del Sindicato de Trabajadores de Nueva Aldea, organización que nació con 219 socios y cuyo objetivo inicial era mejorar las condiciones laborales. Desde 2015 preside FENARAUCO, federación que reúne a ocho sindicatos y más de 2.000 trabajadores.

Del conflicto al diálogo: el cambio en el liderazgo sindical

Cuando comenzó su trayectoria sindical, Fuentealba tenía una visión muy distinta sobre cómo debía ejercer su liderazgo.

“Pensaba que ser dirigente sindical había que pelear y yo fui un dirigente muy fuerte del choque, de la pelea”, recordó. Esa forma de enfrentar las negociaciones lo llevó a encabezar una huelga de 11 días, experiencia que hoy analiza desde otra perspectiva.

Con los años, asegura, comprendió que la negociación y el diálogo permiten construir relaciones laborales más sostenibles.

“Hoy día hay diálogo, hay buena relación, hay conversación. Todo se conversa con los sindicatos base, luego se pasa a la federación y se solucionan los problemas conversando”, explicó.

Para Fuentealba, esta transformación no significa renunciar a la defensa de los trabajadores, sino encontrar objetivos compartidos con las empresas.

“El sindicato va por una vereda y la empresa va por la otra vereda, pero el camino es el mismo”, afirmó, destacando que tanto la seguridad de los trabajadores como el buen funcionamiento de las operaciones son intereses que pueden unir a ambas partes.

Los nuevos desafíos del sindicalismo: proteger las fuentes laborales

Uno de los principales desafíos que identifica el dirigente es equilibrar las expectativas económicas de los trabajadores con la necesidad de mantener sus empleos.

Aunque reconoce la importancia de conseguir mejores remuneraciones y beneficios mediante las negociaciones colectivas, considera que las organizaciones sindicales deben ampliar su mirada.

“El dinero no lo es todo”, sostuvo, explicando que, en determinados escenarios, proteger los puestos de trabajo puede ser más importante que conseguir un aumento salarial que ponga en riesgo la continuidad laboral de otros trabajadores.

Asimismo, destacó que el rol de un sindicato va más allá de las negociaciones colectivas. Para ejemplificarlo, mencionó el apoyo que puede entregar una organización cuando un trabajador enfrenta una emergencia familiar o necesita flexibilidad para cuidar a un hijo enfermo.

“Un sindicato no es solamente una negociación colectiva, es el día a día, es el gestionar”, señaló.

Inteligencia artificial y capacitación: el futuro del trabajo

La irrupción de la inteligencia artificial y la automatización también ocupó un lugar importante en la conversación.

Para Fuentealba, estas transformaciones obligarán tanto a las empresas como a los sindicatos a anticiparse a los cambios y fortalecer la capacitación de los trabajadores.

El dirigente advirtió que quienes no desarrollen nuevas competencias podrían enfrentar mayores dificultades para adaptarse a los procesos productivos del futuro.

En ese contexto, planteó la importancia de trabajar junto a los empleadores en programas de formación que permitan a los trabajadores desempeñar nuevas funciones dentro de las empresas.

A su juicio, el sindicalismo deberá avanzar hacia organizaciones más estratégicas, capaces de anticipar los efectos de la modernización tecnológica y proteger las fuentes laborales.

“Capacitación sí o sí, estar preparado no solamente en un solo rol”, enfatizó, destacando la necesidad de que los trabajadores puedan adaptarse a distintas tareas y tecnologías.

Para concluir, Fuentealba sostuvo que el futuro de las organizaciones sindicales dependerá de su capacidad para fortalecer la unidad, promover el diálogo y prepararse para los cambios del mundo laboral.



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