Buscar
Entender es todo
cerrar

Tendencias

29 de Octubre de 2026

La juventud en punto de quiebre: menores de 30 años lideran el peor registro de depresión en cuatro años

El nuevo reporte del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales y la Achs constató un repunte de 3,2 puntos porcentuales en la sintomatología depresiva respecto a 2025, marcando el registro más elevado del último cuatrienio. La investigación detalla que las mujeres casi duplican a los hombres en la presencia de síntomas moderados o severos (20,5% frente a 11,6%).

Por
Compartir

De acuerdo con la duodécima ronda del Termómetro de la Salud Mental Achs-UC, un 23% de las personas menores de 30 años reporta síntomas moderados o severos de depresión, exhibiendo la prevalencia más alta entre todos los tramos de edad evaluados. Le siguen las personas entre 50 y 59 años con un 16,4% y el tramo de 30 a 39 años con un 14,9%. El punto más bajo lo reportan las personas de 70 años o más, donde la prevalencia sólo alcanza al 4,9%.

A nivel nacional, el estudio mostró que un 16,2% de la población presenta síntomas moderados o severos de depresión, lo que representa un aumento de 3,2 puntos porcentuales respecto de abril de 2025 y constituye la cifra más alta registrada en los últimos cuatro años.

El levantamiento confirmó, además, la persistencia de la brecha de género. Las mujeres prácticamente duplican a los hombres en el reporte  de síntomas moderados a severos, registrando un 20,5% frente a un 11,6% en la población masculina. No obstante, los hombres registraron un incremento de 5,6 puntos porcentuales respecto del año anterior, alcanzando su nivel más alto de las últimas ocho mediciones.

Daniela Campos, Jefa Técnica de Riesgos Psicosociales de la Achs, sostuvo que “si bien observamos que la sintomatología se presenta de forma transversal en la población, es importante poner atención en grupos con mayor presencia de síntomas, como las mujeres y los jóvenes menores de 29 años. Ante este panorama, fortalecer la prevención, visibilizar la importancia del descanso y promover espacios donde sea posible hablar sobre el malestar es esencial para facilitar la consulta y el acompañamiento oportuno”.

El estudio también evidenció la estrecha relación entre salud mental y la situación económica de los hogares. Antonia Errázuriz, Directora de Comunidad, Bienestar y Salud Mental UC, explicó que “nuestros datos muestran que la depresión no se distribuye de manera pareja en la población. Entre quienes tienen deudas complicadas en su hogar, un 43% presenta síntomas moderados o severos de depresión, cinco veces más que entre quienes no tienen problemas de deuda. Entre las personas desocupadas, la cifra supera el 36%, más del doble que entre quienes tienen empleo. Esta realidad debería considerarse en el diseño de programas de educación y orientación financiera, incorporando como elemento central el manejo del estrés asociado al endeudamiento”.

Interferencia en la rutina diaria y relación con la salud física y el entorno

Los resultados también mostraron que a medida que aumenta la intensidad de la sintomatología depresiva también aumentan las dificultades para desenvolverse en la vida cotidiana. Prácticamente la mitad de las personas con síntomas severos de depresión (47,9%) señala que le ha resultado difícil o extremadamente difícil cumplir con sus tareas laborales, atender las responsabilidades del hogar o relacionarse con otras personas. En particular, quienes declaran que les ha sido extremadamente difícil pasaron de 13,8% a 17,7%,  un aumento de casi cuatro puntos porcentuales respecto de la medición de 2025.

Asimismo, el estudio analizó la relación entre la presencia de síntomas de depresión y factores de salud física y hábitos de vida, identificando una fuerte asociación con los problemas de sueño. Más de la mitad de las personas con insomnio moderado o severo (56,8%) presenta también síntomas depresivos en esos mismos niveles, en contraste con el 4,8% registrado de quienes no presentan síntomas de depresión ni problemas para conciliar el sueño. 

Campos asevera que estos resultados sugieren que la depresión “no solo afecta el bienestar emocional de las personas, sino también su capacidad de desenvolverse en ámbitos centrales de la vida cotidiana. A medida que los síntomas se vuelven más intensos, las consecuencias funcionales se vuelven más frecuentes y severas, impactando potencialmente el desempeño laboral, las relaciones sociales y la calidad de vida. Por eso la prevención y el acceso temprano a apoyo son fundamentales antes de que los problemas se agraven”.

Desde otra perspectiva, David Bravo, Director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales indicó que “los datos muestran una fuerte asociación de síntomas de depresión y la desocupación; en efecto, entre los desocupados, la prevalencia de depresión es de 36,7% en contraste con un 14,1% entre los que tienen un empleo”. Asimismo, añadió que “como en las rondas anteriores, la situación socioeconómica del hogar está asociada con los síntomas de depresión: mientras que en el 20% de hogares de mayor ingreso la prevalencia de depresión es de 11%, en el quintil de menores ingresos dicha tasa asciende a 22%”. 

Casi la mitad no busca ayuda profesional

A pesar del impacto que generan los síntomas de depresión en la salud física y en el funcionamiento diario, el 45,9% de las personas que presentan síntomas (cerca de 1,1 millones) no sintieron necesidad de consultar a un especialista en el último año. Asimismo, un 9,2% (cerca de 220 mil personas) manifestó haber tenido la necesidad de atenderse, pero no logró acceder a una consulta.

Entre quienes presentan síntomas depresivos, un 54,1% sí percibieron la necesidad de apoyo, un 44,9% consultó a un profesional en los últimos 12 meses y un 31,5% declaró estar actualmente recibiendo tratamiento. En esa línea, el estudio volvió a confirmar la alta efectividad reportada por quienes sí logran acceder a atención profesional. Los datos de la medición confirman que una amplia mayoría (73,8%) de las personas que reciben tratamiento en salud mental manifiesta una mejora concreta en su situación emocional y un alto nivel de satisfacción (75,8%) con la atención recibida, evidenciando el impacto positivo que tiene la consulta oportuna en el bienestar de las personas.

Notas relacionadas

Salir de la versión móvil