Ciudad
29 de Octubre de 2026Botar una colilla de cigarro en Ñuñoa puede costar hasta $362 mil: revisa cómo funciona la normativa del plan del alcalde Sichel
La medida forma parte del plan "Cero colillas", que contempla la instalación de 25 contenedores en la comuna de Ñuñoa elaborados por extintores reciclados.
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La Municipalidad de Ñuñoa comenzó a reforzar su plan “Cero colillas”, una iniciativa que busca reducir la contaminación provocada por los filtros de cigarrillos en las calles, plazas y espacios públicos de la comuna. La medida contempla multas de hasta 5 UTM, equivalentes a cerca de $362 mil para quienes arrojen residuos al suelo.
El municipio busca impulsar la iniciativa a casi un año de su aprobación, con el objetivo de evitar que las colillas terminen contaminando el suelo y las aguas superficiales.
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, planteó que el problema no se limita a un residuo aislado, sino que también considera su acumulación en veredas y plazas.
“Hay gente que todavía cree que tirar una colilla al suelo es un detalle. Pero ese detalle se acumula en la vereda, en la plaza donde juegan los niños y termina contaminando. Cuidar el barrio también pasa por hacerse cargo de lo que uno bota”, plantea el alcalde Sebastián Sichel.
El municipio comenzó a instalar 25 colilleros fabricadas a partir de extintores reciclados. Los primeros ya se encuentran operativos en el nuevo Paseo Plaza Egaña y en Barrio Italia, mientras que se proyecta extender su instalación a otros sectores de la comuna.

Un plan piloto de 30 días
Desde la Dirección de Medio Ambiente explicaron que la iniciativa contempla un plan piloto de 30 días, período en el que medirán la cantidad de colillas depositadas en los contenedores para estimar cuánto material puede ser reciclado o reutilizado.
La campaña también ha incluido la entrega de ceniceros portátiles para apagar y guardar la colilla cuando no hay un receptáculo cerca. En su lanzamiento, Sichel explicó que la idea fue recogida de Copenhague y que se buscaba involucrar al comercio local para facilitar su distribución.
El proceso considera la separación de los restos de tabaco, ceniza y papel. Posteriormente, las colillas reciben un tratamiento para extraer sustancias tóxicas, que son entregadas a empresas especializadas por su manejo.
Una vez procesado el residuo, es posible recuperar el plástico del filtro, conocido como acetato de celulosa, para utilizar en la fabricación de nuevos objetos, como posavasos, ceniceros y marcos de antojos.
Monto de las multas
La Ordenanza N.º 50 contempla multas de entre una y cinco UTM. Los inspectores municipales y Carabineros deben denunciar las infracciones ante el Juzgado de Policía Local, quien determinará el monto en cada caso. En caso de reiteración el juez puede aplicar la sanción máxima.
Además, cualquier persona puede denunciar o solicitar una fiscalización al municipio. Sin embargo, la ordenanza municipal no establece una prohibición general de fumar al aire libre: sanciona arrojar las colillas al suelo. Eso no reemplaza las restricciones que establece la legislación del tabaco para determinados recintos y espacios.
Se espera que quienes comentan la infracción por primera vez reciban multas de 2 UTM, equivalente a $144.880, mientras que los reincidentes podrían enfrentar sanciones de hasta 5 UTM, cerca de $362.200.
Las multas no se limitan a quienes arrojen colillas de cigarro en la vía pública. La normativa también contempla sanciones para quienes no recojan las heces de sus mascotas o realicen sus necesidades en espacios públicos.



