Política
3 de Noviembre de 2026Oposición evalúa postergar encuentro con Bachelet y Boric para evitar desviar el foco de la crisis por Rabat
La oposición se encontraba en plena organización del encuentro que reuniría a los presidentes de los partidos, alcaldes, parlamentarios y a los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric. La polémica por la rebaja de condenas a abusadores sexuales y violadores de menores de edad, sin embargo, cambió los planes. La izquierda concentró sus esfuerzos en exigir responsabilidades políticas por el caso y dejó en segundo plano el cónclave del 15 de noviembre. Desde las directivas de las colectividades explican que, si bien la fecha todavía no se ha postergado oficialmente, es probable que ocurra. La razón es que un encuentro de estas características podría acaparar la atención mediática y desviar el foco de donde la oposición busca mantenerlo: en la crisis que enfrenta el Gobierno.
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Fue en la sede de la Fundación Horizonte Ciudadano, fundada por la expresidenta Michelle Bachelet, donde los presidentes de los partidos de oposición se reunieron con la exmandataria y el expresidente Gabriel Boric para coordinar a las fuerzas progresistas. Ahí, entre otras cosas, se acordó realizar un nuevo encuentro en el que participarían los presentes y otros representantes del sector, como parlamentarios y alcaldes.
La fecha que se fijó en esa reunión del 15 de octubre fue el 15 de noviembre, es decir, el próximo domingo. Sin embargo, según cuentan distintos dirigentes de oposición, la realización del evento está en duda, al menos para esa fecha.
No es por falta de voluntad ni por alguna tensión en particular, que las hay, cuentan al interior de la oposición. “Simplemente”, desdramatizan altos dirigentes de distintas colectividades, el contexto no es el apropiado.
Luego de que estallara la polémica por la decisión del ministro de Justicia, Fernando Rabat, de otorgar el beneficio de reducción de penas a internos condenados por abuso sexual y violación de menores de edad, la agenda de la oposición giró en torno al secretario de Estado y a la ofensiva en su contra.
La solicitud al Presidente José Antonio Kast para que exigirle la renuncia de Rabat mediante un proyecto de acuerdo en la Cámara de Diputados, la preparación de una acusación constitucional y la decisión de declararlo un interlocutor no válido para la tramitación de la Ley de Presupuestos fueron algunas de las acciones que emprendió la oposición para presionar por su salida.
Lo cierto, sin embargo, es que toda esta ofensiva ha dejado pendiente la organización del encuentro con los expresidentes Bachelet y Boric y, según señalan desde la oposición, es probable que se postergue.

Evitar desviar el foco de Rabat
“Quienes pensaban que después de esto me iba a ir para la casa, les tengo una mala noticia. Esto no va a pasar”, dijo la expresidenta Michelle Bachelet en el acto de desagravio que realizó la oposición en el Teatro Municipal de La Pintana, luego de que se retirara su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
Fue ese encuentro, en el que participaron los presidentes de los partidos, parlamentarios, vecinos e incluso el propio expresidente Boric, el que dio origen a la idea de realizar una segunda cita, que hasta ahora sigue programada para el 15 de noviembre.
En la reunión de Horizonte Ciudadano, fueron los presidentes de los partidos quienes propusieron organizar un nuevo encuentro, una especie de cónclave, pero esta vez con una convocatoria más amplia, que incluyera a alcaldes y parlamentarios. Ahí, además, se encargó a los secretarios generales de las colectividades la organización del evento.
Sin embargo, fuentes de ese equipo, así como también presidentes de los partidos, señalan que el foco hoy está puesto en Rabat y en cómo diseñar una ofensiva contra el ministro, puesto que tanto la crisis como la respuesta del Gobierno son “impresentables”, según sostienen.
Por otra parte, consideran que no sería lo más conveniente realizar un evento de estas características en medio de la crisis que enfrenta el Gobierno. Esto porque, según explican, el encuentro concentraría una importante atención mediática por la sola presencia de la expresidenta Bachelet y del expresidente Boric.
Un efecto que, de concretarse, sería contraproducente para los objetivos de la oposición, puesto que desviaría la atención y reduciría la presión sobre el ministro Rabat. “Sería como tirarle un salvavidas”, dice un parlamentario de izquierda.



