Judicial
4 de Noviembre de 2026Quién es Bruno Cisternas, el joven chileno que acumuló miles de millones, avionetas y autos de lujo con un negocio de televisión pirata junto a su papá
Tenía conocimientos informáticos y una afición por los aviones que lo llevó a convertirse en piloto. Según la Fiscalía, fue una pieza fundamental en el crecimiento de una red familiar de televisión ilegal que recaudó alrededor de $4.500 millones. Su patrimonio, que incluía vehículos de lujo y propiedades, terminó bajo la lupa de la PDI.
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Bruno Patricio Cisternas Gaete encontró en la tecnología una oportunidad para multiplicar los ingresos de su familia. Lo que comenzó como una operación de televisión pirata impulsada por su padre, terminó convirtiéndose en un negocio millonario, con empresas, numerosos movimientos bancarios y una red de colaboradores que llamó la atención de las autoridades.
El joven es una persona de carácter reservado, con especial facilidad para desenvolverse en el ámbito informático. También cultivaba un interés por los aviones que, con los años, dejaría de ser solamente un pasatiempo según informó Biobío.
Su padre, Luis Cisternas Marín, había iniciado en 2017 la venta clandestina de acceso a canales de televisión. El sistema ofrecía programación de distintas compañías mediante plataformas de internet que cobraban tarifas muy inferiores a las de los servicios autorizados.
Bruno se incorporó a esa actividad y, de acuerdo con los antecedentes policiales, contribuyó a ampliar su funcionamiento. Una de sus decisiones fue establecer Grupo CG SpA en 2020, sociedad que la Fiscalía identifica como parte del mecanismo utilizado para incorporar al circuito financiero recursos presuntamente obtenidos de manera ilícita.
Las plataformas Ultra IPTV y Mega IPTV permitieron sostener una operación que, según las estimaciones de los investigadores, acumuló alrededor de $4.500 millones.
De los videojuegos de aviación a pilotar su propio avión
Mientras participaba en el negocio familiar y sus ingresos cada vez aumentaban más, Cisternas desarrollo una faceta como piloto, un anhelo que tenía desde chico, pero que era difícil de alcanzar por la falta de recursos.
Durante años practicó con programas de simulación aérea, pero con los millonarios ingresos del negocio familiar logró iniciar su formación y consiguió autorización para pilotar aviones particulares en septiembre de 2023. En marzo de 2025 obtuvo además una certificación para desempeñarse como instructor, según informó Biobío.
En Instagram y TikTok se identificaba como @brunopilotcl, una cuenta donde exhibía su interés por la aeronáutica.
Su vínculo con ese mundo incluyó la adquisición de una avioneta Piper PA-28-140, aeronave de 1965 que puede llegar a costar más de US$ 50 mil que fue registrada a su nombre en noviembre de 2023 y que terminó entre los bienes incautados durante la investigación.
Pero sus gastos no se concentraban únicamente en volar. Por ejemplo, en 2021 desembolsó cerca de $55 millones por un Mercedes-Benz. Después compró un Ford de aproximadamente $42 millones y un BMW M240i Coupé cuyo valor comercial rondaba los $52 millones.
También realizó negocios inmobiliarios. A fines de 2024 compró una vivienda en Puente Alto por $45 millones. En septiembre del año siguiente la transfirió por $100 millones, una operación que despertó sospechas entre los investigadores.

Las cifras que pusieron su patrimonio bajo investigación
Los análisis financieros de la PDI identificaron movimientos bancarios de Bruno que superaban en $1.086 millones sus ingresos declarados. En paralelo, los investigadores detectaron otros $736 millones sin respaldo económico suficiente asociados a Grupo CG SpA.
La Fiscalía sostiene que el grupo familiar habría utilizado cuentas de terceros y distintas sociedades para distribuir las ganancias de las suscripciones y dificultar la identificación de su procedencia.
La investigación también examinó alrededor de 200 cuentas bancarias vinculadas a personas y empresas relacionadas con la organización.
Aunque las primeras denuncias contra el negocio databan de 2018, la ofensiva policial llegó el 21 de octubre de 2026. Ese día, un operativo en dos regiones terminó con 16 personas detenidas y la incautación de diversos bienes.
Entre los principales imputados quedaron Bruno y su padre, ambos sujetos a prisión preventiva por su presunta participación en esta estructura de dedicada a comercializar señales televisivas sin autorización.



