Archivos de autor deBruno Vidal

Recuerdo de un veterano de tres guerras

En estos tiempos de pusilánimes cabrones al cateo de la laucha, vale la pena destacar la figura señera de don José Miguel Varela Valencia, un hombre de valía suprema curtido en los magnos acontecimientos de la historia patria

Columna de Bruno Vidal: Se nos fue el viejo de Las Cruces

No murió en la cruz / Sus poesías fueron escritas con sangre/ No murió en la cruz/ Se dio el lujo de estirar los brazos bajo una lluvia de palomas negras/ ¡Brutal admirable! Superó la página en blanco/ No fue derechista ni izquierdista/ Rompió los moldes/ Sus amenazas/ sus juramentos/ sus insultos que no venían al caso/ ¡Adónde ir entonces! Las catedrales le dieron en los cocos/ Se definió como hombre razonable/ las puras huinchas.

Columna de Bruno Vidal: Todos contra Madame Le Pen

"Pienso que a Le Pen debió irle mejor, fue superada por muy poco por Macron, un chanta pelotudo que querrá vender su estilo juvenil en la segunda vuelta y ya tiene el apoyo incondicional de las demás tendencias políticas".

Columna de Bruno Vidal: Que en paz descanse

"Don Agustín se sacó la mugre por el ejercicio pleno de las libertades públicas, con especial preocupación por la libertad de prensa, y en esa lucha pasó rabias y dolores de cabeza".

Columna de Bruno Vidal: ¡Ganó la Divina Providencia!

"La victoria alcanzada en Providencia es muy simbólica: doña Josefa nos tenía hasta la coronilla. Valió la pena ir a la misa de las doce. Hasta los árboles y prados están contentos: serán podados con ternura y acuciosidad".

Columna de Bruno Vidal: Ha muerto el paco Rivano

En el universo del paco Rivano moran seres de mala muerte, cogoteros, patines, matarifes, monreros, jetones a mal traer, chusma de muy poca monta, putas, cafiches, en definitiva fulanas y fulanos tratando de parar la olla y ganarse el pan a la maleta. Sin predicar la redención social con megáfono de canuto, el paco Rivano salvaba a esos desposeídos dejando entrever una pureza inherente a la condición humana. De una u otra manera reconoció magistralmente a ese paradigma brutal de la sociedad chilena: el huacho barriobajero.