El Vaticano, a través de su diario oficial l’Osservatore Romano, se tiró un chiste bien machista en el Día Internacional de la Mujer. Aseguró que con la irrupción de la lavadora se habrían liberado más que con el derecho al trabajo y las políticas de anticoncepción. Según el artículo titulado “La lavadora y la liberación de la mujer. Pon el detergente, cierra la tapa y relájate”, publicado el domingo, con esto se había creado una imagen de la súper mujer en el hogar, “sonriente, maquillada y radiante entre los electrodomésticos de su casa”.

El texto, escrito por la periodista Giula Galeotti, tuvo repercusiones en todo el mundo. Las mujeres alzaron la voz por considerarlo machista y retrógrado. Otras se lo tomaron con humor. Acá en Chile, fueron más allá y criticaron derechamente a la Iglesia Católica como leerá a continuación:

Teresita Reyes, actriz: “Eso no tiene nada qué ver. Nuestra cabeza e inteligencia nos liberó. No el uso de la lavadora. Y esta emancipación comenzó mucho antes de la llegada de los electrodomésticos. ¡Y no somos mujeres de segunda categoría, que sirven para puras labores domésticas! Es absolutamente retrógrado, machista y muy desafortunado. La Iglesia Católica nos mira de una manera peyorativa. ¡Y eso me indignaaaa! ¡Lo encuentra atroz, atroooz! ¡Ayyyy, me indignéeee!”.

Alejandra Valle, opinóloga de S.Q.P: “Jajajaja, no tenía ni la menor idea. ¡Qué vergüenza! Jamás he usado una lavadora en toda mi vida. Las pocas veces han sido por obligación y prefiero las lavanderías donde colocai unas fichitas… Me parece una ridiculez este machismo de la Iglesia. Es cero mentalidad femenina, ¿cachai? La lavadora, más bien, es símbolo de todo lo contrario. Es decir que la mujer sólo se debe preocupar de las cosas que están en la casa y no del marido. Y, por supuesto, que la píldora anticonceptiva me liberó en mi época de soltería. Pude tener sexo las veces que quería”.

María Gracia Subercaseaux, fotógrafa: “Jajajaja, o sea, programaban la lavadora y se iban de juerga, jajaja. ¡Es verdad! ¡Es verdad! jajajaaja. Definitivamente, a mí me liberó más la pastilla anticonceptiva. A lo mejor para nuestras abuelas, cuando salió la primera lavadora, se sintieron liberadas. Pero ahora es un electrodoméstico más. La Iglesia Católica tiene que entender en qué momento de la vida estamos y tiene que renovarse o desaparecer definitivamente. Mejor que no siga abriendo la boca, porque cada vez que la abre sale con este tipo de discursos, que a uno se le aprieta la guata”.

Denisse, cantante de AguaTurbia: “Jajajaja, depende de lo que uno haga en la lavadora. No, yo creo que el Vaticano dice esto porque es antipíldora. Es tremendamente retrógrado, parece más un chiste. Con la pastilla anticonceptiva la mujer pasó a ser más independiente y pasó a ser persona. Yo con la pastilla pude hacer todas las cosas que en el colegio de monjas me prohibían. Pude tener sexo sin culpa y dejar de pensar que teniendo sexo se me iba a deformar la cara, como las monjas te hacían creer”.

Renata Bravo, comediante: “¿Sabís que no te escucho nada? Hay mucho ruido. Repíteme de nuevo. Aahhh, entendí. Es súper machista la postura del Vaticano. Dan por hecho que nacimos para lavar la ropa. ¡Yo he hecho el amor sin pastilla, con ropa limpia e igual he sido libre!”

Lorene Prieto, actriz: “Es mucho más importante la píldora. No tiene parangón el poder controlar tu natalidad. ¡Es estúpido pensar que la lavadora te liberó más! ¡Noooooo, están locos! ¡Fue la pastilla! No me extraña para nada este discurso conservador y retrógrado de la Iglesia Católica, uno espera que salgan con cosas locas como éstas. Deberían preocuparse más del hambre, de esos niños indeseados y de la sobrepoblación que existe en el mundo”.

Pía Barros, escritora: “Jajajajaja. ¡No puede ser que la Iglesia haya dicho eso! ¡Qué chistoso! jajajaja ¡A mí me liberó sacarme todo el discurso machista y conservador de la Iglesia Católica! No el uso de la píldora ni la lavadora. Deberían preocuparse de cosas más serias y no de tonteras”.

Patricia Arancibia Clavel, historiadora: “Me parece hasta chistoso y para nada machista la postura de la Iglesia. Están en su derecho de decir lo que se les antoje. A algunas mujeres demás que las liberó usar una lavadora, porque les ahorraba tiempo y podrían arreglarse más. En todo caso, a mí me liberó más la pastilla porque pude controlar mi natalidad”.