POR CARLA CELIS, ENVIADA ESPECIAL A LOS ANDES

Hace dos meses que el barrio Lastarria perdió a su vecino más emblemático mientras que los habitantes de Los Andes ganaron uno nuevo: José Pizarro, el Divino Anticristo, agarró su carrito y caminó tres días para llegar a la Quinta Cordillera, según nos alertó una lectora. Se fue en busca de otro clima y de alejarse de los nazis y de Bachelet, a la que acusa de hacer “chamullísimo”. Éste es el relato de su nueva vida, aunque no será por mucho tiempo: “Los norteamericanísimos van a venir por mí”, asegura.
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El Divino Anticristo deambula por las calles de Los Andes como un vecino más. Lleva dos meses instalado en la comuna y ya conoce sus calles de memoria. Al igual que en Santiago, José Pizarro -su nombre real- se pasea por Avenida Argentina con un coche de guagua repleto de sus cosas -con el que reemplazó a su clásico carro de supermercado-, una frazada puesta en la espalda a modo de poncho y su ya tradicional pañuelo en la cabeza amarrado al cuello.

Hoy, los vecinos lo miran con desconcierto: pocos saben que están frente al Divino Anticristo, uno de los personajes más reconocidos del barrio Lastarria en Santiago y por quien hace dos años se hizo una importante campaña porque fuera liberado de una casa de reposo y volviera a las calles a vender sus escritos y cachureos.

Pero el Divino, en su nueva comuna, se ve pausado, tranquilo y ya no deja en vergüenza a nadie gritándole sus pensamientos. Está más relajado y hoy tiene tiempo de sobra para escarbar en los basureros y sentarse a redactar sus textos. Por ejemplo, actualmente está trabajando en “El Quinto y Santo Evangelio, según el Anticristo”, un escrito que se suma a sus más recientes publicaciones como la revista “América Alemana” y “Antropología del Clinic” y “Antología de El Mercurio”, dos extrañas radiografías a los periodistas de ambos medios, además de sus varias crónicas contra Jorge Schaulshon, llamado por él simplemente como “Schaulshonísimo”.

“La gente de acá le tiene buena, algunos pasan y le ofrecen cosas para comer. El otro día un auto se estacionó donde estaba él y se bajó un caballero a dejarle un sándwich, pero no lo aceptó. También los niños cuando salen del colegio le dan papas fritas o lo que anden trayendo, pero él no recibe nada. Tampoco habla con nadie”, dice don Julio, el encargado de limpiar el parque de Avenida Argentina.

Sin embargo, ésta no es la primera vez que el Divino Anticristo se hospeda en Los Andes. En el verano, cuentan algunos vecinos, lo veían con un bolso de tela colgando en la espalda, pasando bajo los regadores que la municipalidad instala en el parque para capear el calor. “Quedaba todo mojado y después se tiraba al pasto a secarse”, agrega la vendedora de confites que está a la salida del Instituto Chacabuco.

Según el Anticristo, después de mucho reflexionar decidió irse de Santiago. Dice que de un momento a otro tomó su coche y caminó por la Ruta 5 Norte durante tres días, hasta el Túnel La Calavera, lugar donde lo recogió una camioneta y lo llevó hasta Los Andes.

-Me vine a pie y me demoré tres días en llegar. Pero el último tramo me trajeron en camioneta. Desde el túnel para acá me trajo un gallo con su esposa. Me vine a dedo, porque hace ochenta años se hace dedo, no es nada peligroso. A mí me trajo un matrimonio que son transportistas, que tienen camiones y weás, hasta donde está el santuario, por ahí y me dejaron. Pero esto pasó hace como un mes- explica.

Carabineros de la comisaría local aseguran que ningún vecino ha reclamado por el nuevo residente, y que ellos no pueden hacer nada para regresarlo a Santiago, tampoco les interesa saber cómo llegó allá o si piensa quedarse. “Mientras ningún vecino ponga un reclamo por los vagabundos, nosotros no podemos hacer nada por ellos. En Los Andes tampoco tenemos registro de los mendigos que llegan o se van de acá. Si él no causa problema, no hay problema en que se quede”, asegura un policía.

“LOS ANDES NO ES IMPORTANTE”

El Divino Anticristo dice no tener muy claro por cuánto tiempo estará acá. Lo que sí sabe es que no volverá más a Santiago, porque la lluvia, explica, “lo tenía cansado”.

-Ya no vuelvo más a Santiago, porque allá no hay dónde refugiarse de la lluvia. Acá en Los Andes no llueve nada, si acá es desierto. ¿Tú sabes dónde empieza el desierto? En Huechuraba, po”.

Sin embargo, confiesa que la verdadera razón que lo llevó a dejar el barrio Lastarria “para siempre”, es que está amenazado por una comunidad nazi que lo busca para golpearlo.

¿Por qué vino a Los Andes?

-Pero por qué me pregunta de Los Andes, si no es tan importante esta cosa, Los Andes no es importante. Yo me vine porque en Santiago hay muchos problemas, me pueden matar allá, o sea, pegar, porque nadie me puede matar. Lo que pasa es que yo le enseñé a los nazis de Santiago qué es el verdadero nazismo y el tema de los alucinógenos. Entonces los nazis después se fueron donde los agentes nazis a decirle: ‘¿cómo ustedes hablan de las gentes nazis y no hablan nada de alucinógenos y nosotros no sabíamos nada de campos de concentración?’, y ellos les decían que esas weás eran antiguas, pero siempre van a haber campos de concentración. Entonces les pegaron a todos los dirigentes, y uno de los dirigentes dijo que había que meter a todos a un campo de concentración y darles alucinógenos a los weones cochinos. Pero ¡cómo un dirigente está haciendo clases de weás y no sabía eso! Entonces me quieren pegar a mí porque yo les estoy enseñando el verdadero nazismo, pero si a ellos les gusta esa weá deberían enseñar el verdadero nazismo. Entonces, si no conocen el verdadero nazismo, para qué son dirigentes de cosas que no saben.

¿Y piensa quedarse para siempre acá?

-Es que me van a venir a rescatar de otro país luego. Los norteamericanísimos van a venir por mí. Lo mejor es que la noticia va a salir en otros países, pero no va a aparecer Santiago, va a aparecer Los Andes. Y los maricones de Santiago van a quedar picados, porque van a venir muchos periodistas de otros países, y no va a salir esa cagá de ciudad de maricones avaros. Va a salir Los Andes, aquí y Los Andes allá, y yo mismo le voy a decir a los periodistas que no hablen de Santiago.

“LA FILOSOFÍA ES PARA LOS COCHINOS”

Así, mientras aguarda por su rescate, Pizarro se dedica a contarle a quien se acerque a su puesto de cachureos con interés de comprar algo, sobres algunos temas trascendentales de los seres humanos. Un estudiante del Liceo Maximiliano Salas Marchant, se acerca a preguntarle el precio de uno de sus textos. Le consulta, además, si es que tiene alguno que trate de filosofía.

-Estudiar filosofía es para los empleados, para que estudien puras weás, la filosofía es para los cochinos. Los empleados públicos son para que se casen y tengan hijos, pero no son para ser cagüineros. La filosofía son puras weás, que Platón dijo esto, que Platón dijo esto otro. El problema que tenía Aristóteles y Platón y Sócrates, es que no sabían qué enseñarle a los empleados, porque a los empleados y a los demonios no se les puede enseñar toda la verdad. Entonces dijeron: “¿qué les podemos enseñar a estos weones?”, y ahí inventaron la filosofía, y les hablaban puras weás. A los empleados y a los esclavos les enseñaron eso, porque ellos no pueden tener el mismo conocimiento que nosotros. Les hablan puras estupideces para emborracharles la perdiz. Lo que no saben ellos es que a todos los empleados hay que enseñarles a culiar. Como lo que hizo Yarur. Yarur pescó a todos sus empleados y les hizo un población especial para ellos. Todos vivían con sus mujeres y sus hijos y a todos sus empleados les enseñaron a culiar para que no fracasen los matrimonios, porque si no las mujeres se aburren y se van. En cambio, así todas están felices y no queda la cagá con los empleados. Pero tampoco pueden estar casados mucho tiempo, tres o cuatro años no más, eso es suficiente, porque después empiezan las traiciones y los problemas.

Luego, el Anticristo guarda sus cosas y retoma su caminata. Se siente bien en Los Andes, aunque no le gusta del todo la ciudad. Reconoce, eso sí, que ya había andado antes por estos lados.

-No es primera vez que estoy aquí. Esta calle es muy ordinaria, la calle Indenpendencia de aquí. Es que este pueblo es una weá chica, que tiene cinco calles, termina en Chacabuco y por este lado en Avenida Independencia. Yo me recorro todas las calles. Hay algunos que no me quieren comprar cosas, porque no les interesa la cultura. Pero acá hay de todo, igual que en Santiago. Yo definitivamente no vuelvo más a Santiago, porque se juntaron muchas cosas. En esto que estoy escribiendo ahora voy a revelar uno de los motivos para estar acá. Pero no todavía.

Pero que lejos de la capital, no significa que el Divino no esté al tanto de la actualidad nacional, o que no pueda opinar sobre política. Es más, cree que hoy, con la distancia que le da vivir en un pueblo, se ha dado cuenta de quién es realmente la Presidenta Bachelet, y cuáles son sus capacidades:

-La Bachelet es un castigo de Dios, porque todos los coros -una jerarquía dentro de los ángeles, arcángeles y querubines- que se burlaban de las viejas guatonas, entonces después se convirtieron en viejas guatonas. ¡Si Bachelet antes era Frank Sinatra! Pero como se burlaba de las viejas guatonas, ahora este gallo nació como la Bachelet, que cuando estaba más joven se enamoró del general Izurieta. Pero él no se quiso casar con ella, y por eso ahora Bachelet es llorona, porque lloró mucho porque estaba enamorada de él. Más encima no tiene ningún poder, porque ella es como la presidenta de un sindicato de empleados publicos, ¡si acá todo el poder lo tienen los dueños de las industrias! Si cuando ella quiere hacer un ministerio, tiene que esperar que un dueño de una industria textil quiera gastar plata para construir uno, entonces ella no sirve para nada, la presidenta sirve para hacer chamullísimo no más- advierte el Anticristo desde Los Andes.