• FOTO: LORENZO MOSCIA

Ha sido uno de las voces duras que ha enfrentado al gobierno luego del desastre de la mina San José. Tanto así que, asegura, el ministro Golborne prohibió su ingreso al yacimiento. Hoy, después del rescate, continúa su lucha para que a los más de 300 trabajadores de la mina sean finiquitados de una sola vez. El lunes estuvieron protestando, gritando que los 300 mineros restantes no estaban bien. Promete seguir peleando.
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¿Has conversado después del rescate con algunos de los 33?
El día viernes fuimos a una visita al hospital y estuvimos con Claudio Yáñez, con Illanes y Víctor Segovia. Fue un encuentro muy fraterno. Ellos siguen siendo los mismos que han sido siempre pero se notaba una presión.

¿Cómo los viste?
Los vi cansados, débiles, pero no quiero ponerles un calificativo porque es muy feo que digamos estaban cagados después del acto de dignidad que hicieron al salir del hoyo. Recuerdo que conversé con Claudio Yáñez en el hospital y me dijo que nos juntáramos en la misa que se iba a realizar el domingo en la mina. Se suponía que iba a ser el reencuentro de toda la familia minera.

De hecho ustedes asistieron pero no los dejaron entrar.
Nosotros llegamos, estaban las mismas barreras de siempre, entramos hasta el salón vip y de ahí para adentro empezó el suplicio. Le dijimos a Carabineros que éramos trabajadores de la mina y que los viejos nos habían invitado. Logramos sortear una barrera y cuando íbamos a entrar nos dijeron que era con invitaciones. Fue muy duro, feo y excluyente. Hicieron de la misa una exclusiva como si Dios le perteneciera a unos pocos y no a todo el perraje.

¿Se acercaron algunos mineros rescatados a ustedes?
Algunos rompieron el cerco y se acercaron a nosotros. Llegó el Juan Segovia, Reigadas y el Jimmy, muy tímidamente. Con Jorge Galleguillos nos abrazamos, fue un abrazo de mineros, emocionante. Dentro de su debilidad nos dio su apoyo y dijo que estaba con los viejos.

Tuvieron un altercado con Carabineros.
No hubo pelea, solo una discusión producto de la impotencia que te da llegar a tu casa y que alguien te diga que el que manda es otro. Fue una reacción natural de enojo. Sin ir más lejos, algunas esposas llegaron a plantear formar el campamento Esperanza tres. A nosotros nos pareció que era una extraordinaria medida mediática pero que atentaba contra nuestra dignidad. Nosotros somos trabajadores y podemos dar una mejor pelea que esa.

¿Crees que los mineros tienen fuerzas como para apoyarlos a ustedes en sus demandas?
Para nada, hay que dejarlos tranquilos por lo menos un par de meses. Ellos tienen claridad y saben que lo estamos pasando mal pero por ahora están muy choqueados. Aunque con nosotros es distinto el trato, no están hablando con el Presidente de la República, ni escuchando a la gente del Real Madrid, ellos son conscientes de eso y no van a dejar de ser lo que son.

Pese a toda la chimuchina mediática…
Pese a todo. No puedes convertir a un minero en una Kenita Larraín porque no lo es. ¿Para qué? Con eso le estás cagando la vida. Los que viven de eso está bien, son lo que son, pero para un minero no. Un minero tiene dignidad, se gana el pan con el sudor de su frente, toma lo que se puede tomar, y si tiene dos mujeres es porque se la puede nomás.

Lo dices por el vilipendiado Jonny Barrios…
Lógico, aquí nadie le hace una crítica, todos somos iguales, nos criaron así y así somos. Al Jonny le quitaron su privacidad cuando cada cual hace con su vida lo que estime conveniente. Todos aquellos que creen en esta parafernalia, que los cabros están cagados de la risa, están re equivocados. Cuando se pretende instalar la idea que los compañeros están muy bien, que cuando pasa una desgracia el modelo imperante te ayuda y cada cual tiene que aprovechar su oportunidad, váyanse a la cresta. Si los viejos antes tenían su vida privada, manejaban sus tiempos y ahora todo el mundo se mete en sus asuntos.

En la televisión se ha visto gente que ha dicho “es bonito lo que les pasó”.
A eso me refiero, entonces, ahora que vengan otros a decir esto es aquí, esto es allá, seguramente más de alguno debió haberles alumbrado la ampolleta y haberles dicho “aquí vas a ganar tantas lucas”. Para qué andamos con cosas, ¿cuánto vale todo esto?, ¿Cuánto les van a pagar? ¿Quién va hacer el trato? ¿Quién negocia?, ¿Quién es su eventual manager? Yo no me voy a meter en eso. Es problema de ellos. El punto es que no bastaron 69 días de encierro sino que, más encima, ahora les van seguir dirigiendo la vida y los van a encerrar en la peor de las cárceles: la cárcel de la mentira, las luces, los flashes de la calumnia. Como puede ser más importante en Chile con quién está pololeando la Kenita Larraín que la seguridad minera. Porque eso sí que es noticia.

¿Qué te parece que Primer Plano haya mandado a Nacho Gutiérrez a conseguir una exclusiva con Edison Peña?
Están cagados esos huevones, esa gente ve la oportunidad de ganar plata en lo que hay, hace rato que le vendieron el alma al diablo. Ellos hacen plata con la desgracia ajena. La culpa también es de los viejos que andan vendiendo su historia, pero eso es otro cuento.

¿Cómo estuvo el recibimiento a los mineros en Copiapó?
Uno ve cada cosa; por ejemplo, Tiltil bajo fue una de las poblaciones de Copiapó que más trabajó por los viejos, entendieron que había que empujar para generar la mística necesaria para que nadie se relajara y dijera “hasta acá no más llegamos”. Entonces, se prepararon, llevaron bailes chinos, fue toda la población, nosotros cooperamos con el traslado de los buses pero ellos los llenaron de vida y los recibieron paseándolos por todos lados, como diciendo aquí está la casa tuya, acá la de tu vecino, este es tu barrio, tu población, el lugar donde te criaste y está la gente que te quiere y que nunca te ha abandonado. Fue extraordinario. Sirvió para aterrizarlos.

No hubo, entonces, circo mediático.
Claro, no hubo circo, ni nada. Pero al otro día nos encontramos con que había una comida de recibimiento ahí mismo, pero había otro ambiente, con la tele, la Vivi Kreutzberger, el Willy Sabor, chucha que pasó aquí, pensé, se había perdido la pureza del día anterior. Yo creo que lo más significativo fue la pureza de la gente, independiente de lo que pase, porque te colocan cosas que no conoces, las asimilas, pero no son tus realidades.

“PIÑERA CALZONUDO”

Hablando de realidades… ¿Cómo va el tema de la deuda en el pago de finiquitos a los trabajadores?
Mira, cualquier trabajador en Chile, cuando lo despiden, está claro que tiene que buscar pega. Nosotros también, pero cuando no tienes un finiquito por años de servicio, no puedes moverte dignamente y te ves en la obligación de aceptar lo que venga. O sea, si nos dan una carta de aviso que nos van a finiquitar, que paguen.

Tengo entendido que están ofreciendo el 25% del finiquito en diciembre y el resto en 11 cuotas.
Son muy carerajas, dicen que lo conversaron con los trabajadores… Claro que lo conversaron, pero tenemos que hablar con nuestras bases. Nosotros recibimos la información del experto facilitador, la llevamos a las bases y ellas dijeron que estaban locos, que no iban a firmar un papel donde se pagaría en el plazo de un año y, más encima, con la primera cuota en diciembre. Yo necesito la plata hoy día. Así que les explicamos y ellos dicen que es el procedimiento legal y es la única forma de hacerlo. No existe otra.

¿Cómo pretenden doblarle la mano, entonces, a la legislación?
La experiencia del derrumbe en la mina San José da para establecer una discusión entre legalidad y justicia. Efectivamente, si avanzamos por el lado de la legalidad los viejos están cagados y no van a tener cómo parar la olla. Todos los viejos que tienen silicosis en la región están en un estado de pobreza miserable. El gobierno de la Bachelet le entregó un bolsón de plata al gobierno de Piñera a costa de los pulmones de los mineros chilenos. Hay un montón de huevás donde pueden invertir la plata, pero nuestros viejos se mueren de silicosis en condiciones indignas, porque sus fondos de capitalización individual, creados en dictadura, no les alcanzan para más. Esta es una situación excepcional.

¿Situación que afectaría a Mario Gómez, uno de los 33, que también tiene silicosis?
Sí, el mocho Gómez tiene 60 y tantos, hay que jubilarlo, pero no con 120 lucas. Él tiene gente que depende de él todavía, denle un sueldo digno, una jubilación decente, no una pensión miserable.

También hay trabajadores de la mina, como Arnoldo Avilés, al que aún le adeudan 10 millones de pesos.
Al “Nolo” no es que le adeuden esos 10 millones por 11 años de servicio, el viejo tiene 25 años en la empresa, le pagan 11 y más encima lo cagan, le van a pagar un tercio y el resto en cuotas. O sea, todos los años que trabajó en la mina jamás lo hizo en cuotas, fue todos los días, se levantó tempranito, hizo producción, se salvó que no lo tapara el cerro y resulta que ahora tiene que esperar que le paguen en chirlitos. Además, tiene una hija enferma con un accidente vascular en una pierna y el viejo no puede resolver el problema porque no puede utilizar su plata.

¿Hay otros casos críticos?
También hay otro compañero de la planta que se le enfermó la hija, tenía 40 grados de fiebre, estuvo muy complicada, no sabían si era meningitis o epilepsia, y el viejo de capa caída, sin solución. Todos los que están en la lista de acreedores pueden esperar sentados en sus casas seis meses si quieren, en cambio, un viejo no puede esperar dos meses, hasta esperar un día le complica.

¿Por eso decidieron salir a protestar el lunes?
Claro, en el fondo protestamos por la cuchara. El lunes cortamos el acceso sur, fue una acción concreta: el sindicato dijo que ya estaba bueno de pedir permiso para marchitas y seguir conversando si todo el mundo sabe lo que nosotros queremos. Ahora hay que empezar a apretar, por eso llamamos a todos los dirigentes a paralizar las faenas mineras una hora el día martes. Ahora, si me dicen que no, que hay que colegiarlo con las bases, no hueví, si no estamos llamando a un paro nacional. Es sólo una hora de brazos caídos.

¿No creen que es el momento para establecer reivindicaciones mayores para el gremio minero?
Nosotros hicimos el manifiesto de Copiapó, una reseña grandota, que salió el 29 de agosto, que era un ejercicio de convocatoria para instalar en las bases sindicales para que entiendan que este es el momento y no otro. El problema son los personalismos, la huevá chica que impide avanzar en cosas que le pertenecen a los trabajadores. Hay muchos dirigentes que creen que los sindicatos son de ellos. No se dan cuenta que para hacer que las minas sean seguras hay que generar sindicatos fuertes y para que eso suceda tiene que haber unidad en la acción. Nosotros, por lo menos, hemos dado la pelea donde haya que darla.

Por lo menos Piñera anunció en Inglaterra que ratificaría el convenio de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, sobre seguridad minera.
Lo saludo por eso, porque se lo venimos pidiendo desde que se inició este problema. Así que bienvenido sea el ofrecimiento, ojalá que lo cumpla porque, ojo, el diputado Lautaro Carmona planteó esa moción y fue acordada por 54 votos. Ninguno de esos votos era de la derecha, quien tuvo 24 abstenciones.

¿Tienes dudas al respecto?
Lógico, ojalá que se alineen sus partidos y lo voten, no tiene otra alternativa. Aunque puede pasar lo que le pasó en Punta de Choros, hizo una salida de madre, desaprobó todo, y el seremi de Salud tuvo que abandonar el cargo.

A propósito de Piñera, ¿te enteraste que quiso bajar a la mina en la cápsula Fénix pero que su mujer lo hizo desistir? ¿Qué piensas al respecto?
Que es un calzonudo, cómo lo va a mandar la vieja, que pare la huevá.

Pero fue un consejo sabio o hubiera terminado haciendo el ridículo.En todo caso, hubiese sido mucho circo, pero que te mande la vieja no huevís, o sea, quién manda Chile.

FRESCOS DE RAJA

Hace un tiempo el gobierno hizo una feria laboral en Copiapó. ¿Alguien encontró pega?
Cinco viejos, el resto hizo el trámite como en cualquier parte y chao. Algunos empresarios tuvieron incluso la patudez de llamarlos y decirles si estaban dispuestos a bajar sus pretensiones de sueldo, cáchate los frescos de raja, después que le hicieron marketing por la tele. No me hueví. Y claro, a lo mejor, cuando te dicen que te van a pagar el finiquito en diciembre no va a faltar el viejo que va a tener que bajar el moñito y decir “oiga, se acuerda que yo lo había mandado a la mierda la semana pasada, puta déme la pega o si no me comen los piojos”.

Hace unos días Marcelo Kemeny y Alejandro Bohn mandaron un mail pidiendo disculpas y diciendo que esperaban “un futuro mejor para todos y cada uno”…
Yo no sé a qué poeta o escritor contrataron para que escribiera eso, porque no creo que haya salido de sus corazones. Pero en fin, cada cual hace lo que quiere o lo que puede. El tema es claro, en lo pragmático tenemos un país que cree que el mercado lo resuelve todo, que es mejor tener muertos que cesantes, que la empresa tiene que sobrevivir a pesar de todos los errores que pueda cometer y que no hay ningún empresario que vaya a la cárcel por eso. Entonces aquí, en este pequeño y delgado país, después de enumerarte todo esto, no puedo entender que sea más importante saber si Jonny Barrios tiene o no amante.

¿Qué piensas que va a pasar con los 33?
Puta, no sé, yo les deseo lo mejor, va a llegar un tiempo en que van a volver a ser ellos mismos, ojalá que no se los coman los buitres no más.

¿Cómo es el minero actual?
Son un poquito más calzonudos, se preocupan de tener buen auto, tele, casa y huevás caras. La generación mía tenía claro que el fin de semana había que ir a la cancha, jugar a la pelota, tomarse un par de cervezas, y mandar en la casa. Para algunos es mejor ahora, pero a mí me gustaba más el método antiguo. En realidad, pensándolo bien, no es que ahora sean más calzonudos, lo que pasa es que se encalillan más. Antes vivías de lo que tenías, tenías tu casita bonita pero no le debías ni un peso a nadie. Ahora están tan encalillados que no son capaces de hacer un paro porque tienen miedo de perder la pega y no pagar las deudas. Ya no son ellos los que mandan sus vidas. Son las financieras, las tarjetas de crédito y las viejas que les pescan la plata y se las administran.

¿Antes eran más farreros y puteros?
Eran más dueños de su vida, de su tiempo y de su plata. Aunque algunos no dejaban ni un puto peso en la casa, aún así, con todas sus costumbres, nos criaron bien. Si los compañeros que estuvieron adentro no fue por gracia divina, sino porque asumieron una pega de alto riesgo porque tenían una familia que alimentar. Así que podremos ser muy desordenados, póngannos los estigmas que quieran, pero de que apechugamos, apechugamos.