Los haitianos eligieron como presidente al cantante  Michel Martelly, popularmente conocido como Sweet Micky (dulce Micky),  uno de los precursores del konpa direk, un género bailable cantado en creolé. El artista reemplazará a René Préval y deberá enfrentar el difícil proceso de reconstrucción del país más pobre de América.

El cantante Michel Martelly fue electo presidente de Haití con el 67,57 por ciento  de los votos, frente al 31,74 por ciento alcanzado por su oponente, la exprimera dama Mirlande Manigat, según informó el Consejo Electoral Provisional (CEP).

Los haitianos acudieron a las urnas el pasado 20 de marzo para elegir entre Martelly y Manigat al sucesor del actual presidente, René Préval, así como para completar una decena de los treinta senadores y los 99 escaños de la Cámara de Diputados.

Por número de votos, Martelly, candidato de la formación Répons Peyizan (Respuesta Campesina) obtuvo 716.986, mientras que Manigat, aspirante por el Rassemblement des Démocrates Nationaux Progressistes (Reagrupamiento de los Demócratas Nacionales Progresistas) logró 336.747 sufragios.

La proclamación de los resultados desencadenó de inmediato un estallido de júbilo en numerosos barrios de la capital, Puerto Príncipe, donde se escucharon disparos, efectuados para festejar el triunfo del cantante, y se pudo observar a muchos jóvenes por las calles vestidos con camisetas de color rosa, el utilizado por Martelly durante la campaña electoral.

En términos generales la ciudad permaneció en calma, sin que se informara de incidentes en los minutos posteriores al anuncio oficial.

Martelly nunca ha ejercido una función política. Desde hace años, anima actos políticos. Se lo conocía como un activo detractor del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, quien hace poco regresó del exilio. Durante la campaña prometió construir viviendasy reconstituir la fuerza armada, disuelta por Aristide en 1995 después de años de abusos. Invitó a los haitianos en el exterior a cumplir un papel más activo en los asuntos del país.

Con estos resultados, que deberán ser confirmados por el CEP el 16 de abril, una vez finalizado el periodo de impugnaciones, Martelly accede a la Presidencia para liderar el proceso de reconstrucción del país.

Su confirmación como presidente electo cerraría así una crisis electoral que comenzó el mismo día que se disputó la primera vuelta, el 28 de noviembre, con las denuncias de fraude de la mayoría de los candidatos de oposición, que denunciaron maniobras para incluir al candidato oficialista a la Presidencia, Jude Celestin, en la segunda vuelta de los comicios, junto a Manigat.

Esas denuncias propiciaron un proceso de revisión encabezado por la Organización de Estados Americanos (OEA) que aconsejó el pase de Martelly a la segunda vuelta en detrimento de Celestin, lo que fue aceptado por el CEP, que modificó sus resultados provisionales y permitió la confrontación entre el cantante y la exprimera dama.

Estas convulsiones políticas de Haití, la nación más pobre de América, se suman a la profunda crisis humanitaria que sufre el país desde el devastador terremoto de enero de 2010, que dejó más de 316.000 muertos y 1,5 millones de damnificados, de los que cerca de 850.000 permanecen en precarios campamentos y duermen bajo carpas y tiendas de campaña.

El país caribeño sufre, además, los estragos de una epidemia de cólera que, desde octubre de 2010, cuando se desató, ha causado cerca de 5.000 muertes y ha afectado a más de 260.000 personas.