Tuvieron una marcha multitudinaria el sábado pasado en plena Alameda y ahora, con los caminantes por la educación, se instalarán en los pastos del Parque Diego de Almagro. Son los indignados chilenos, quienes después de caminar desde Concepción hacia Santiago y pernoctar al interior de la Casa Central de la Universidad de Chile las últimas dos semanas, se van con sus pilchas al jardín citadino y levantarán sus carpas de manera indefinida.

Uno de sus voceros, Eduardo Hernández, dice que lo harán de manera pacífica y realizarán diversos talleres y asambleas populares. “La idea es mostrar un movimiento que, a propósito de la lucha por la educación, pueda poner otros temas que también indignan a la gente”, dice.

Para comenzar, ya recibieron una donación del sindicato nº1 de trabajadores de Codelco que se puso con 7 carpas. Sin embargo, Hernández cree que mañana podrían llegar a ser 100 personas, pues van a recibir la compañía de otros estudiantes secundarios, universitarios y de institutos profesionales que irán a instalarse con ellos, además del grupo de Indignados que convocó a la marcha del sábado pasado.

“Nosotros queremos generar una instancia de reflexión y una medida de presión para el gobierno, a que reaccione frente a las demandas ciudadanas que no han sido escuchadas en ninguna instancia por este gobierno. Y nos vamos a quedar hasta que nos desalojen. Sabemos que tenemos que convivir con ese fantasma, pero apelamos a que el ministerio del Interior no coarte el derecho a la reunión y la ocupación de espacios públicos”, señala Hernández.

Así, hoy al mediodía darán inicio al campamento de indignados de Chile, en directa relación con lo ocurrido en otros países y desde ya hacen un llamado al apoyo de la gente para sobrevivir los días que estén acampando. “Si llegan con comida, frazadas o lo que sea, obvio que son bienvenidos”.