La Brigada de Homicidios de la PDI realiza las diligencias por el hallazgo de la cabeza de una persona en el negocio de antigüedades del comerciante de Lolol, Oscar Segundo López Rodríguez (38 años), quien decapitó a la clienta María José Reyes Moore (46), cuyo crimen tiene conmocionada a la zona.

Los restos humanos quedaron al descubierto luego que la policía efectuara diversas diligencias y revisara las dependencias. La información fue confirmada por la fiscal que lleva el caso, Carmen Gloria Agurto, lo que está derivando en una indagación paralela al asesinato de la mujer.

Cabe precisar que en el interior del inmueble se halló la cabeza en un cajón y en el patio se encontró un cuerpo enterrado, al cual correspondería el cráneo. Entre tanto, la mañana de este viernes personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) revisará dos pozos en el lugar, ante la eventualidad que exista otro cadáver.

También, se chequean denuncias de personas que se encuentran desaparecidas en la zona. En el domicilio también trabaja un equipo del Labocar, el que realiza diversas pericias.

Centenares de personas de Lolol, situada a unos 130 kilómetros al suroeste de Rancagua, llegaron al lugar y miraban atónitos la labor policial.

Todo se desencadenó el jueves en la tarde, cuando María José Reyes -profesora de educación física- llegó a comprar al local y López le dio muerte para decapitarla con un hacha. Ella era acompañada por dos hijos menores, quienes pidieron ayuda a vecinos y se avisó a Carabineros. El personal llegó y el cabo Felipe González instó al sujeto a entregarse e hizo un disparo al aire. Pero cuando el iracundo hombre se abalanzó para agredirlo, el uniformado le disparó en tres ocasiones y lo mató.

Ahora se trata de establecer la personalidad del anticuario López, “El Hippie”, a quien se le veía a diario movilizado en una bicicleta, donde incluso en una foto publicada por un diario local aparece llevando a su perro sentado atrás. Él recorría las casas de la zona rural en búsqueda de antigüedades para repararlas y venderlas.

En las revisiones al inmueble se hallaron 20 gramos de marihuana, lo que indicaría que era adicto a las drogas. Entre tanto, algunos pobladores manifestaron que el hombre formaba parte de una secta satánica de la zona.