El futuro para la Concertación comenzó a brillar después del 28 de octubre. En el carro de la victoria están los alcaldes que sacaron a la derecha de los gobiernos comunales. Y ahora, ¿habrá que guardar las palomas en las que aparecía Bachelet para el próximo año?

José Roa analiza el triunfo, el futuro y adelanta las presidenciales, cuando el calendario comienza la cuenta regresiva.

En las municipales, ¿triunfó la Concertación?
Yo más bien diría que tuvimos un triunfo general de la oposición. La Concertación forma parte de la oposición, pero el trabajo que se desplegó durante el último tiempo, particularmente con las primarias, permitió armar un conglomerado más amplio con vocaciones de mayoría que excede lo que conocemos como la Concertación.

Podría ser alternativa de gobierno.
La oposición buscó generar una alternativa de gobierno para los gobiernos municipales, no hay ninguna razón para pensar que este ejercicio, que se tradujo en un esfuerzo de vocación de mayoría, se extienda también en futuras elecciones.

¿Y dentro de esta oposición, que corrió con listas distintas en los concejales, quién se alzó como referente?
Yo me centraría en que el mecanismo de las primarias funcionó como un mecanismo de agrupación de distintas fuerzas políticas afines detrás de un proyecto común. Ese es quizá el ejercicio principal que sacamos de esto. Aquí se abre una nueva forma de relaciones con la ciudadanía que entrega poder a través de las primarias y entrega poder a través del mecanismo de construcción que los programas, en este caso programas comunales, y que han ratificado el poder de las elecciones. Probablemente ahí es donde está la mayor enseñanza respecto a estas elecciones.

¿Eso quiere decir que la oposición repetirá las primarias para las presidenciales?
Resulta difícil pensar que el próximo candidato no sea elegido por primarias. Es un mecanismo democrático. Y Michelle Bachelet ya ha dado muestras de someterse a ejercicios democráticos.

¿Si la oposición triunfó, la derecha fue derrotada?
La conclusión es bastante evidente, basta con mirar los resultados. Nosotros sacamos la conclusión que dan los números. La oposición es una fuerza mayoritaria en Chile, y eso se expresa en los gobiernos comunales.

En su opinión, ¿cuál fue el error de Pablo Zalaquett?
Son proyectos políticos distintos que se le ofrecieron a la ciudadanía. La gente tiene todo el derecho a elegir distintas alternativas, acá no hay errores, sino distintas aproximaciones respecto a cómo construir el futuro de Santiago y la gente votó de manera consistente por una opción en particular. Y ese es el ejercicio de la democracia. La democracia no es el resultado de un error.