Reportaje Vía Ciper Chile

Apenas dos días después de haber recibido un informe de la PDI que indicó que el agua que consumen los cerdos en la planta de Agrosuper en Freirina tiene un alto nivel de mercurio, el fiscal Jorge Hernández Ángel solicitó nuevos análisis para ratificar o descartar la presencia de ese metal pesado en los bebederos de los animales. Efectivamente, el pasado 11 de septiembre el fiscal pidió a la Secretaría Ministerial (Seremi) de Agricultura de Atacama que le hiciera llegar nuevos muestreos realizados al agua de bebida de los cerdos, análisis que fue encargado al laboratorio Dictuc, de la Universidad Católica. El fiscal, además, solicitó a la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente (Bidema) de la PDI que levantara nuevas muestras de agua en la planta, para contrastarlas con su primer informe.

El resultado del segundo análisis de la PDI fue entregado al fiscal Hernández el jueves 29 de noviembre. Cuatro días más tarde, el lunes 3 de diciembre, le llegaron los del Dictuc. El nuevo informe de la PDI no detectó mercurio en las muestras de agua, pero estableció que el recurso no es apto para el consumo de personas ni de animales, debido a que no cumple con la norma de agua potable (NCh 409/1) en otros parámetros: Hierro y Sulfatos. Asimismo, estimó que la empresa cambió la fuente de agua entre la primera toma de muestra, realizada en mayo, y la segunda, efectuada en octubre. En tanto, el informe del Dictuc, cuyas muestras fueron tomadas a fines de octubre, sí encontró mercurio en niveles superiores al límite que admite la norma, en concordancia con el primer estudio realizado por la PDI.

as aguas que Agrosuper utiliza para dar de beber a sus cerdos provienen del río Huasco, por lo que el hallazgo de mercurio y otros elementos químicos en niveles superiores a los que admiten las normas (tanto para agua de riego como para agua potable), causó alarma en la población de Freirina. El río es uno de las fuentes de recarga del acuífero que abastece del recurso a los residentes de la zona y además riega cientos de hectáreas con hortalizas, parronales y olivos.

Los resultados de los nuevos análisis realizados por la PDI y el Dictuc le llegaron al fiscal Hernández en los mismos días en que las autoridades sanitarias levantaron la orden de cierre que pesaba sobre la planta y que originalmente exigía retirar todos los cerdos antes del 25 de noviembre. La normalización del funcionamiento de las instalaciones se anunció el pasado viernes 30 de noviembre y no tomó en cuenta la información sobre la calidad de las aguas que ya estaba en manos de la fiscalía y del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Este último fue el que encargó el informe del Dictuc, análisis que está fechado el 14 de noviembre, dos semanas antes de que se decretara la normalización de la planta.

Este escenario provocó nuevas movilizaciones de los habitantes del valle del Huasco que se oponen a la continuidad de las actividades de Agrosuper. Las protestas se agudizaron después de que el consejo de ministros aceptara, el lunes 3 de diciembre, la instalación de la termoeléctrica Punta Alcalde en Huasco, a pesar de que las autoridades técnicas regionales la habían rechazado.

Lee el reportaje completo en CIPER CHILE