El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió con todo los programas de monitoreo de llamadas telefónicas, afirmando que “nadie escucha sus llamadas telefónicas” y afirmando que éstos “nos cuidan del terrorismo”.

“Los programas de los cuales se ha hablado estos dos últimos días en los medios son secretos en el sentido de que son clasificados. Pero no son secretos en el sentido de que, en el caso de las llamadas telefónicas, todos los miembros del Congreso han estado al tanto”, declaró Obama en San José, California. “La comisión ad hoc de inteligencia (en el Congreso) está plenamente informada del objeto de estos programas (…) que fueron autorizados por amplias mayorías de ambos partidos desde 2006”, agregó.

El mandatario agregó que los miembros de esta comisión de inteligencia “examinan los números de teléfono y la duración de las llamadas. Y no se fijan en el nombre de las personas. No examinan el contenido. Pero analizando los datos pueden dar con pistas sobre personas que podrían haber recurrido al terrorismo”.

“Si alguien en el Gobierno quiere ir más lejos (…) debe acudir ante un juez federal”, afirmó Obama.