A dos semanas de ocurrido el siniestro que dejó en cenizas la Escuela Mapudungun G-857, en el sector de San Ramón de Tirúa, los niños y niñas reiniciaron las clases en salas modulares, las que les permitirán terminar el año.

El municipio de Tirúa invirtió 28 millones de pesos para arrendar la infraestructura provisional, además de hacer uso de la Subvención Escolar Preferencial (SEP) para adquirir materiales básicos, tales como pizarras, cuadernos y lápices.

El alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, aseguró a la comunidad escolar que elaborarán un proyecto para construir una escuela transitoria que funcionará a partir de marzo de 2014, cuya inversión bordeará los 10 millones de pesos. Luego, expresó, se comenzará a trabajar en el diseño de una escuela definitiva que se financiará con dineros del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).

El edil presentó una querella criminal en el Tribunal de Garantía de la ciudad de Cañete por el incendio y quema total de la escuela, el que causó pérdidas avaluadas en más de $1.700 millones, además de destruir más de 4000 volúmenes de documentación histórica de carácter patrimonial.

Dado que los estudiantes sólo cuentan con lo básico para reanudar sus clases, el Centro de Padres y Apoderados del colegio está realizando una campaña para reunir ayudas que permitan adquirir la implementación deportiva y artística necesaria para que los niños puedan llevar a cabo de manera adecuada su proceso educativo. Más información en www.sumateatirua.cl