No exenta de polémica fue la tramitación del reajuste al sector público ayer en la Cámara de Diputados. En primer lugar, hubo un grupo de parlamentarios de la DC que se oponían a la cifra de 6% por considerarla insuficiente -en línea con la ANEF-, y en segundo término porque no hubo respaldo a la indicación de no incluir en el incremento salarial a parlamentarios y funcionarios de gobierno, que con la aprobación del proyecto verán un alza en su sueldos en torno a 500 mil pesos.

Además del repudio de la bancada estudiantil, este último punto llega justo cuando el ejecutivo había planteado extender las jornadas legislativas a los sábados e incluso a febrero, para acelerar la tramitación de la reforma educacional.

Si bien es cierto, una cosa no tiene relación con la otra y nunca se trabaja en febrero por vacaciones y pausa legislativa, la señal que queda en la ciudadanía es que justo cuando se aprueba el alza salarial se desestima, por diversas razones, trabajar más.

“No, categóricamente no, porque los proyectos relevantes para la agenda del Gobierno y nosotros, por ejemplo, es la reforma al sistema electoral que no es de compleja tramitación. Hay un acuerdo de la Nueva Mayoría de que el Senado sólo se iba a preocupar de los temas que tenían que ver con ellos, y nosotros de la Cámara. Hay un gran acuerdo político y están los votos para aprobarlo. De modo que no es ningún drama que ese proyecto, y así será, salga en enero”, dijo por ejemplo el presidente de la Cámara de Diputados, Aldo Cornejo, en conversación con Cooperativa.

El ex alcalde de Valparaíso sostuvo que para la reforma educacional, situación por la que el gobierno hizo la petición, hay tiempo suficiente de sacarla antes de febrero.

“Yo creo que en educación hay una fórmula para un despacho más expedito y así evitar lo que ocurrió con la reforma tributaria. Si nosotros incorporamos a los diputados de la Comisión de Educación a la discusión, análisis y redacción de las indicaciones que se producirán en el Senado permitirá que la Cámara enfrente el tercer trámite con absoluto conocimiento. Y eso ayuda y contribuye a una más rápida tramitación”, concluyó.

Finalmente, el ex alcalde Valparaíso sí criticó a quienes piden “un esfuerzo adicional” a la Cámara para analizar los proyectos del Gobierno.

“Me parece inaceptable, hemos hecho un tremendo esfuerzo y trabajo. Yo no acepto que a la Cámara de Diputados se le pida un mayor esfuerzo, porque lo ha habido, en noviembre no hubo semana distrital”, dijo.

La derecha, en tanto, ayer manifestó su negativa, acusando una mala actitud del gobierno.

“Consideramos que el pie forzado que el gobierno pone al Congreso es inaceptable”, señaló el senador de la UDI, Hernán Larraín, quien agregó que “tampoco es aceptable que una reforma, de una envergadura como la reforma educacional, sea despachada sin un debate. Consideramos que es un abuso del gobierno”.

Para el legislador esto “no tiene precedentes que el gobierno defina los tiempos de decisión que le corresponden al Congreso soberanamente defender, pero tampoco es aceptable que una reforma de la envergadura de la reforma educacional sea despachada prácticamente sin debate”.

Bancada estudiantil critica votos a favor de subirse el sueldo

El primero en criticar el poco respaldo que hubo a la propuesta de dejar fuera del reajuste a los parlamentarios fue el diputado independientes por Magallanes, Gabriel Boric, quien emplazó a la UDI por rebelarse contra todo, menos contra subirse el sueldo de sus parlamentarios.

El ex titular de la FECH también comparo este reajuste de 500 mil pesos que recibirán los parlamentarios con el sueldo promedio de los profesores en Chile, que es un monto similar.

Boric además publicó en su cuenta de Twitter la lista con los 40 parlamentarios que se opusieron a subirse el sueldo.

En línea con Boric, la diputada del PC, Camila Vallejo, también manifestó su descontento, argumentando que ellos no necesitan ese reajuste salarial.

“En una época donde hay que mostrar austeridad por la desaceleración lo primero es partir por casa y mostrar que nosotros no estamos legislando bajo nuestro interés y que por lo tanto el aumento del reajuste a nosotros no nos va a involucrar y además son hartos recursos”, dijo la legisladora.

Otro que repudió la actitud de los diputados que aprobaron subirse el sueldo fue Giorgio Jackson, quien en Twitter además puso el dato que el incremento real para los trabajadores del sector público es sólo de 0,7%, a raíz de alta inflación acumulada en el año.

El reajuste en torno a los 500 mil pesos en los sueldos de los parlamentarios y los funcionarios de las presidencia se producirá luego de que la Sala de la Cámara de Diputados aprobara en general, por 94 votos a favor y 1 en contra, el incremento del 6% de las remuneraciones para todo el sector público, que además fue acordado por 12 de los 14 gremios que participaron en las negociaciones.

El texto del artículo primero, que establece los montos del reajuste, fue aprobado por 73 votos a favor, 21 en contra y 1 abstención.

Ahora, la propuesta pasó al Senado en segundo trámite constitucional.

Esta mañana, la Presidenta Bachelet, en conversación con radio Cooperativa, fue consultada respecto de la polémica por el fuerte aumento en los sueldos de parlamentarios.

Al respecto dijo que la verdad  es que “estábamos mas preocupados del acuerdo con los distintos gremios”, y planteó que el proyecto además contempla incrementos mayores en los rangos más bajos de los empleados públicos.

Puso como ejemplo que los funcionarios que hacen aseo y tienen sueldos de unos 250 mil pesos verán incrementados sus salarios en torno a un 18%; es decir, quedarán con ingresos sobre los 300 mil pesos.

Sobre la opción de trabajar en febrero, aseguró estar “convencida de que vamos a cumplir con los plazos y compromisos”. En este plano, hizo un llamado a los parlamentarios a “hacer un esfuerzo adicional”.