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Patricio Flores, un estudiante chileno detenido el año pasado durante una protesta estudiantil en Asunción
, se encadenó hoy a una ventana de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) para protestar contra lo que considera “discriminación política” contra él.

Flores explicó a Efe que, desde el pasado 13 de marzo, los responsables de la UNA, la institución educativa pública más importante del país, le deniegan el acceso a la Facultad y le impiden asistir a las clases.

Los responsables universitarios argumentan que Flores no está matriculado de forma regular en la facultad, y le solicitan que haga efectiva su residencia temporaria en el país para poder acceder a los estudios.

El universitario, de 26 años y natural de Santiago de Chile, afirmó que en ningún momento se le explicó que, como extranjero, debía solicitar la residencia temporal en Paraguay antes de poder estudiar en la Universidad.

“En otros países, como Chile, puedes matricularte en la Universidad con tu permiso de turista, y una vez estás admitido, la Facultad gestiona tu residencia en el país”, contó Flores.

El estudiante solicitó una prórroga para poder matricularse de forma completa en la carrera de Ciencias Políticas, de la que asegura que ya ha cursado algunas materias.

Su caso quedó a consideración del Consejo de la UNA, que debe reunirse esta tarde para tomar una decisión sobre su admisión en la institución.

Flores decidió entonces encadenarse desde esta mañana a la reja de una de las ventanas de la facultad de Ciencias Políticas, ubicada en la céntrica calle Palma de Asunción, para “ejercer presión” en la resolución de su expediente.

Aseguró además que sospecha que “no se trata sólo de la falta de un trámite administrativo”, sino de una “persecución política” de la que le han hecho objeto las autoridades de la UNA, que le tienen “estigmatizado como un agitador”.

El pasado 2 de octubre, Flores participó en una protesta en la sede del Ministerio de Educación de Paraguay, organizada por la Federación Nacional de Estudiantes Secundarios (Fenaes), que representa a unos 40.000 jóvenes de todo el país.

El 13 de octubre, el estudiante fue detenido e imputado por “perturbación a la paz pública”.

En una entrevista a Efe tras su detención, Flores dijo que en el momento del arresto pensó que sufría un secuestro, porque tres personas de civil lo asaltaron en el centro de Asunción a punta de pistola sin identificarse y lo metieron en un vehículo.

El estudiante fue conducido a la embajada de Chile en Paraguay, donde permaneció bajo arresto domiciliario hasta que el 19 de noviembre fue puesto en libertad por falta de pruebas.

Flores, cuyo padre falleció mientras él se encontraba bajo arresto domiciliario, asegura que no le constan antecedentes penales “ni en Chile, ni en Paraguay, ni en ningún otro lugar” que pudieran dificultar su admisión en “un lugar público” como la Universidad Nacional de Asunción o la regularización de su estancia en Paraguay. EFE