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A las 11 de la mañana de este 28 de abril, la bailarina Joan Jara y el dramaturgo Juan Radrigán aparecen desde el interior del Centro de Danza Espiral, en pleno corazón del barrio Brasil. Sus caras dan cuenta del asombro al encontrarse con una calle cortada en su honor, decenas de personas, cercanas y otras no tanto, apostadas en el lugar; vestimentas coloridas y ritmos contagiosos. Así fue como el sonido de las campanas dio el inicio de lo que sería un verdadero carnaval cultural, una fiesta ciudadana y conmemorativa a dos grandes de las artes nacionales.

Se trata de dos artistas de renombre y de destacada trayectoria que no solo han sobresalido por su extraordinaria capacidad artística, sino que también por su legado humano y social que reviven en cada uno de los bailarines y actores que se han formado a su alero. Por lo mismo, la Facultad de Artes de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, encargada de organizar el evento, quiso festejar en grande.

La plaza Brasil y la danza marcaron el inicio de un homenaje que se extendió por más de dos horas y que contó con varios momentos cargados de simbolismos. Se incluyeron piezas teatrales en honor a Radrigán y música de Víctor Jara, y danza, dedicada a Joan. Todo interpretado por estudiantes y docentes de las Escuelas de Danza, Teatro y Música de dicha casa de estudio.

“El Aparecido”, “Deja la Vida Volar” y “Luchín”, fueron solo algunas de las canciones del cantautor nacional que acompañaron la jornada y que dieron a la celebración momentos emotivos.

Algunas partes de las obras como “Desaparecido” y “Amores de Cantina”, ambas de Radrigán pusieron la picardía cautivando a los homenajeados y a los presentes.

Pero no todo fue música, teatro y danza, también hubo espacio para el reconocimiento. En la oportunidad la Universidad les otorgó, a ambos artistas, la categoría de “Profesor Emérito”, por su contribución a la cultura del país y la formación de varias generaciones de profesionales.

“No son de esos artistas egoístas centrados en sí mismo. Son artistas y agentes políticos totalmente preocupados de las transformaciones de la realidad. Él con su narrativa subalterna y ella con sus movimientos subversivos”, expresó Marcelo Garrido, decano (I) de la Facultad de Artes de la U. Academia de Humanismo Cristiano.

“Los artistas son los únicos que nos demuestran que la utopía no es una disfunción cognitiva, es una posibilidad, un horizonte, y Joan y Juan, han demostrado a lo largo de su vida que esto es posible. Construyeron un lugar para el arte y al arte le dieron un lugar y eso no es común”, añadió Garrido.

Con la calidez que la caracteriza Joan Jara dijo sentirse bastante emocionada, sorprendida y “estrujada de emoción y feliz. Yo esperaba algo más bien formal y me encontré con una fiesta creativa, maravillosa. Es muy bonito sentir ese cariño y reconocimiento. Me pone muy contenta que esta Universidad junto al Centro Danza Espiral realicen algunos de los sueños que fueron cortados a nosotros en 1973. Existe un entusiasmo por la danza y me deja muy optimista del futuro”.

Por su parte, Radrigán, con un humor picaresco e irreverente, reacio a las entrevistas y homenajes de todo tipo, reconoce que este, en particular, lo tomó por sorpresa “Me parece insólito este reconocimiento, porque uno está tranquilo en su casa escribiendo y lo llaman para un homenaje, eso me sorprende. Es grato. Estoy muy feliz y agradecido”, sostuvo el dramaturgo, ganador dos veces del Altazor (2005-2014).

Luis Barrales, se formó bajo la escuela autodidacta de Juan Radrigán, “su maestro, su mentor”, como él mismo lo califica. Actualmente es un reconocido actor y dramaturgo y manifiesta que “Radrigán es una especie de disco social que fija su mirada nunca en el lugar que se espera. Al comienzo nos extrañamos, pero luego no podemos dejar de mirar donde miró él. Siempre hace lo que quiere”.

Paola Aste, estudiante de Joan en los años 80, fundó su Centro de Danza en Concepción gracias al apoyo de la bailarina “Es una gran maestra. Comprometida con la vida y el ser humano. Fue una tremenda ventana que se abría ante nuestros ojos. Fue empaparse de experiencia y sabiduría”, expresó emocionada.

La jornada finalizó con la música del cantautor chileno Manuel García, quien interpretó temas dedicados para ambos artistas.