Cristián Riquelme A1

Luego de presentar este lunes formalmente su renuncia como administrador de La Moneda, el ingeniero y miembro de la llamada G-90, Cristián Riquelme, dio a conocer una declaración pública en donde asegura que dio un paso al costado por lo enrarecido del ambiente, y que deja el cargo con la conciencia limpia.

“Me retiro con la tranquilidad de que en 15 años como funcionario del Estado, realicé mis labores con compromiso y vocación pública, así como con estricto apego a la normativa legal vigente. Por ello comparto que, para la defensa de mi propia honra y prestigio, sea la Contraloría quien, en uso de sus facultades, revise lo que estime conveniente”, afirma.

Respecto de su salida, informada el miércoles de la semana por el ministro del Interior, Jorge Burgos, dice que “el enrarecido clima que se ha ido generando en el país, ha hecho insostenible mi permanencia en el Gobierno. Rechazo enérgicamente esta práctica de culpar y sancionar a las personas antes de que se demuestre cualquier responsabilidad sobre sus actos”.

Riquelme también se refirió al contenido de su patrimonio, uno de los puntos que se transformaron en cuestionamientos en su contra cuando, amparado en la Ley N° 19.628, omitió información sensible, como los 570 millones de pesos en propiedades.

“Durante un periodo complejo en lo laboral, constituimos dos sociedades. Esto permitió sostener a mi familia durante ese tiempo y, debido a lo difícil que es sostener exitosamente los emprendimientos, decidimos continuar con los giros. Posteriormente, cuando asumí por segunda vez como Director Administrativo de la Presidencia, me desligué completamente de la administración de estas sociedades. Con respecto a mi declaración de patrimonio, quisiera manifestar que así como se menciona mis activos, no se ha mencionado que cada uno de estos tiene asociado un crédito bancario”.

Junto con agradecer a los funcionarios de Palacio, el hombre que llegó a la administración pública de la mano del exministro Rodrigo Peñailillo, asegura que bajo su gestión, modernizó la institución y redujo las contrataciones directas, “desde un 75% en el año 2010 a un 37% en el año 2015, según lo constata el portal Chile-Compra 2010-2015”.